Buenos Aires — La deuda argentina con acreedores privados y organismos internacionales tuvo un cambio estructural notorio en los últimos años. Entre fines del 2017 y el momento actual, el país pasó de tener acreedores “privilegiados” por el 20% del total de deuda (excluida la deuda intra Sector Público Nacional) a casi el 40% de esa deuda.
Así lo aseguró un estudio del broker Aurum Valores. Allí, señaló que “la característica de la deuda senior o semi senior es que este tipo de deuda es muy difícil (o muy improbable) de estar sujeta a reestructuraciones o canjes con quitas“.
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El informe, no obstante, subraya que “no es un factor que hoy esté presente, dada la voluntad de pago del gobierno actual". Pero advierte que en otro escenario, donde puedan darse situaciones de estrés financiero grave, “los acreedores privados son los que deberían soportar mayores quitas nominales o en su valor presente neto” para llevar la deuda a un nivel sostenible.
Por esto último, reseña Aurum Valores, “es relevante la comparación con lo que sucedía en 2017″, año en que “la deuda senior o semi senior era mucho menos significativa de lo que es en la actualidad”.
Por último, el estudio concluye: “En la medida que el Gobierno siga apelando a mecanismos como los que encontró en 2025 para afrontar vencimientos de deuda (uso de repos o préstamos de organismos internacionales), ese porcentaje podría seguir aumentando y no descartamos que sea uno de los factores detrás de la dificultad que se observa para disminuir el riesgo país de forma mucho más marcada y persistente“.
Bloomberg Línea consultó a Fernando Baer, director de la consultora Quantum Finanzas, si la presencia de acreedores privilegiados implica un riesgo para los bonistas en caso de estrés financiero. El economista consideró que dicho riesgo “existe”, pero aclaró: “Es minimo, por los montos involucrados. No me parece relevante, por ahora".
En tanto, Gabriel Caamaño, director de la consultora Outlier, resaltó que “no es lo mismo un repo que un bono”. Y, en ese sentido, especificó: “Tiene muchas más ventajas el acreedor que con un bono, ya que requiere garantías”. En ese sentido, mencionó que la necesidad del repo anunciado por el Gobierno la semana pasada se debe a que no hay, por el momento, “un acceso fluido al mercado”.
Asimismo sopesó que el repo le permitió al Gobierno “pagar una tasa menor”, pero, al mismo tiempo, consideró que “es relevante que el repo es más corto”.
El préstamo vía REPO
El miércoles 7 de enero, el Banco Central de la República Argentina anunció el nuevo repo con bancos internacionales por US$3.000 millones, a un plazo de 372 días y a una tasa equivalente a SOFR + 400 punto básicos (7,4% anual), utilizando Bonares 2035 y 2038 como colateral.
La operación registró una demanda elevada, con ofertas por US$4.400 millones.
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