En qué invertir en 2026: las acciones argentinas que eligen los expertos para el segundo semestre

Sectores del S&P Merval llegan al segundo semestre desde puntos de partida distintos y una performance reciente que muestra una marcada dispersión.

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Buenos Aires — Las acciones de las compañías argentinas tienen todavía potencial para un largo recorrido alcista. Analistas ven para la renta variable local un upside mucho mayor al que podrían ofrecer los bonos soberanos en dólares, aunque en este segundo semestre se mantengan expuestas a factores de incertidumbre externos y locales que podrían afectar su valor independientemente de los fundamentals de la propia compañía o el sector en el que están inmersas.

Desde que comenzó el año, los ADR argentinos mostraron un comportamiento mayormente negativo en Wall Street, a contramano de los índices de referencia y de un S&P Merval que acumuló una suba 2% medido en dólares.

Reflejo del crecimiento dispar que viene mostrando la economía en este tercer año del gobierno de Javier Milei, el primer semestre dejó ganadores y perdedores, aunque el comportamiento haya estado marcado también por la tensión geopolítica entre Estados Unidos e Irán que disparó los precios del petróleo y regó de incertidumbre a los mercados financieros globales.

Entre las principales apuestas de los analistas para el segundo semestre sobresalen las acciones de los sectores energético y financiero. Mientras el petróleo y el gas continúan siendo la principal tesis de crecimiento de largo plazo —con preferencias por compañías como YPF (YPF), Vista Energy (VIST), TGS (TGS) y Ecogas (ECOG)—, los bancos podrían beneficiarse de la normalización macroeconómica y una mayor expansión del crédito.

Algunos expertos también ven oportunidades selectivas en utilities y construcción, aunque coinciden en que la dispersión entre sectores seguirá siendo elevada y que la selectividad será determinante.

Puente: “La selectividad sigue siendo clave”

Desde el equipo de advisory de la sociedad de bolsa Puente consideran que “de cara al segundo semestre, la renta variable argentina presenta algunos elementos constructivos, aunque la selectividad sigue siendo clave”.

Es que si bien ven que “el soporte principal viene de la mejora del contexto macrofinanciero, con menor inflación, compresión del riesgo país, upgrades crediticios y acumulación de reservas”, recordaron que “la actividad económica todavía muestra una recuperación gradual y heterogénea”.

Ese escenario, añadieron, explica por qué los sectores del S&P Merval llegan al segundo semestre desde puntos de partida distintos, y en el que “la performance reciente muestra una marcada dispersión sectorial”. Al respecto, detallaron que el sector energético subió +22,1% en lo que va 2026, tras una corrección mensual de -6,6%. El sector financiero, en cambio, acumula un alza de 3,1% en el año, aunque mostró mejor desempeño mensual del +8,4%. Y el sector Utilities continúa más rezagado, con bajas de 2,0% mensual y 7,8% en lo que va de 2026.

Dentro de este marco, consideran que el sector financiero podría verse favorecido desde una perspectiva cíclica. “La normalización macroeconómica, la baja del riesgo país y la mejora de las condiciones financieras favorecen a los bancos, que vienen mostrando avances en sus márgenes de crédito, menores costos de fondeo y provisiones más controladas”, explicaron al respecto. Además, creen que “la morosidad en torno a 7,3% podría estar acercándose a un techo y convertirse en un catalizador en caso de una estabilización o corrección a la baja durante el segundo semestre”.

“En valuación, el sector cotiza con múltiplos cercanos a 1,25x P/BV, tomando como referencia el último valor libro reportado, por debajo de los múltiplos observados en momentos de mayor optimismo del mercado”, agregaron.

En energía, en cambio, consideran que “la tesis luce más estructural y de mayor plazo” dado que “la producción de Oil & Gas continúa creciendo, especialmente en el segmento no convencional”. Y al respecto, recordaron que esa mejora ya se refleja en la balanza energética, en la que Argentina pasó de ser importador neto por cerca de US$4.400 millones en 2022 a registrar superávits en 2024 y 2025, con estimaciones para 2026 por encima de US$12.000 millones.

“Este sector se apoya en Vaca Muerta, mayores inversiones, infraestructura y generación de divisas, con un potencial de crecimiento que depende no solo de precios internacionales, sino también de mayores volúmenes de producción y capacidad exportadora”, explicaron al respecto. De todos modos, también subrayaron que las acciones del sector mantienen “riesgos asociados a ejecución de proyectos, financiamiento, regulación y precios internacionales”.

Por todo ello, manifestaron que “la selectividad sigue siendo clave”.

“Los bancos lucen relativamente mejor posicionados para capturar una recuperación cíclica de corto y mediano plazo, mientras que energía presenta una tesis más estructural, vinculada al crecimiento de producción, EBITDA y generación de caja”, expresaron al respecto. “En utilities, el rezago relativo podría ofrecer margen de recuperación en la medida en que avance la normalización regulatoria, aunque el sector continúa más expuesto al riesgo político y tarifario”, agregaron.

Sniechowski, de IEB: “Tras las elecciones, el S&P Merval se ha comportado como un espejo del riesgo país”

Ignacio Sniechowski, head de research de IEB, ve que luego de las elecciones de medio término, “el S&P Merval se ha comportado como un espejo del riesgo país”. La fuerte baja del spread soberano luego del 26 de octubre redundó en un rally del mercado local. “La última compresión de riesgo -producto del cambio de calificación en la deuda argentina por parte de Moody’s primero y luego S&P tuvio su correlato con una suba en acciones”, dijo.

Sin embargo, el analista agregó que “si hacemos doble click, vemos que por más que el índice parece quedarse lateralizando, hay movimientos entre sectores”.

“La mayoría de ellos: bancos, reguladas, servicios financieros, materiales responden a drivers internos. Oil & Gas por otro lado ha venido comportándose correlacionado con la evolución del precio del crudo”, analizó.

Ante ese punto de partida, Sniechowski explicó que para el semestre espera que “el riesgo país puede seguir comprimiendo en el margen, dándole un poco de aire al mercado de equity argentino”. Además, señaló que “el frente internacional parece mostrar un dólar ya estable y con potencial de haber tocado un techo”. Por ello, consideró que “si la FED no realiza subas en la tasa el panorama externo jugaría a favor”.

Por otra parte, el analista añadió que “los datos de salario real que se recupera e inflación que retoma el sendero decreciente nos hacen ser optimistas en un recupero en el crédito y la actividad”. Por ello, ve que bancos -a pesar de contar con valuaciones que no lucen regaladas- pueden tener un impulso adicional.

“También reguladas nos resulta atractivo; hay compañías del sector que están cotizando a múltiplos interesantes (ECOG, TRAN, TGNO y EDN) y la baja en la inflación les juega a favor”, detalló.

“Obviamente la cartera no puede estar completa sin algo de Oil & Gas, que con precios del crudo que parecen haberse estabilizado han devuelto gran parte de la suba generada por el conflicto. En este sector nos gusta particularmente YPF”, destacó. Por último, dijo que “el sector de la construcción puede ser uno de los sectores que tome impulso nuevamente y allí nos gusta LOMA”.

Martínez Burzaco: “Sigue habiendo valor en petróleo y gas”

Tras un primer semestre marcado por la escalada del precio del petróleo, Diego Martínez Burzaco, de Inviú, ve que sigue habiendo valor en acciones del sector de oil & gas.

“Las bajas recientes, acompañada por la descompresión de la de la tensión geopolítica, llevó a una corrección de las acciones petroleras. Eso deja un buen posicionamiento de la relación retorno-riesgo a papeles como Vista Energía y Transportadora de Gas del Sur (TGS). Ahí creo que hay valor”, señaló.

Dentro del rango de utilities, cree que también podría haber valor con la recomposición tarifaria y eliminación de subsidios. “Ahí, el papel que más nos atrae es Ecogas”, dijo.

Mientras que respecto del sector bancario, mostró prudencia al señalar que su evolución dependerá en buena medida de ver “si la economía termina de derramar parte del crecimiento de los sectores estratégicos a otros sectores, y la baja de inflación permite recomposición salarial y poder adquisitivo, y eso derrama una mayor demanda de crédito”.

“Creo que los bancos anticiparon un poco a esto, esperaría un poco a tener más evidencia en ese sentido”, dijo.