Buenos Aires — El Banco Central argentino (BCRA) autorizó a bancos a invertir en los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), creados por la Ley de Modernización Laboral, que entrarán en vigencia a partir del próximo mes.
A través de la comunicación A8490, la autoridad monetaria argentina estableció el marco regulatorio que permitirá a las entidades financieras a ser titulares de cuotapartes de Fondos Comunes de Inversión (FCI) autorizados por la CNV, uno de los vehículos mediante los cuales se podrán canalizar los aportes mensuales de empresas para afrontar futuras indemnizaciones ante la finalización de los vínculos laborales.
Hasta el momento, los bancos tenían autorización para administrar los Fondos de Asistencia Laboral pero no para invertir dichos recursos en instrumentos emitidos por ellos mismos o empresas vinculadas. Pero con esta decisión del Directorio del BCRA, oficializada este jueves, los bancos podrán poner a su nómina y derivar parte de los aportes a cuota partes de FCI autorizados por la CNV.
Sin embargo, la comunicación del BCRA aclaró que el resultado acumulado generado por esas inversiones, neto de la parte aplicada por las finalidades previstas por el régimen del FAL, no formará parte del resultado distribuible.
La decisión llega después de que las principales cámaras que nuclean a las entidades financieras del país solicitaran al BCRA una revisión de aquella decisión que limitaba su posibilidad de invertir en fondos FAL, dijo a Bloomberg Línea una persona del sector bancario informada al respecto que pidió reserva.
Fondos FAL: qué son y para qué sirven
El Fondo de Asistencia Laboral es un nuevo esquema obligatorio de capitalización en Argentina creado por la Ley de Modernización Laboral 27.802. Su objetivo es permitir a empresas del sector privado acumular recursos previsibles mediante aportes mensuales para afrontar futuras indemnizaciones ante la finalización de los vínculos laborales.
Los aportes mensuales que realizan las empresas (1% en el caso de las grandes empresas y 2,5% en el de las MiPyMEs) se destinan a una cuenta comitente individual del empleador. Esa inversión se expresa y representa en cuotapartes del fondo elegido, las cuales reflejan el valor proporcional del patrimonio del fondo.
El FAL puede instrumentarse a través de Fondos Comunes de Inversión Abiertos (FCIA FAL) o Fideicomisos Financieros.
En un informe enviado a clientes el 23 de septiembre pasado, los analistas de Inviú, Agente de Liquidación y Compensación perteneciente al Grupo Financiero Galicia, explicó que en este nuevo sistema de capitalización cada empleador constituye una cuenta individual que “opera como patrimonio separado, independiente, inembargable e inalienable”.
Estos fondos, recordó, no reemplazan al régimen indemnizatorio vigente sino que “funciona como una herramienta de planificación para respaldar futuras obligaciones indemnizatorias”.
Y al respecto, explica: “¿Cómo funciona? Una porción de las contribuciones patronales que antes iba a ANSeS se redirige al FAL a través de ARCA, de forma automática y a nombre de cada empresa. El empleador elige a qué fondo adherir. Las cuentas son administradas por entidades autorizadas por la CNV, con un fee máximo anual del 1%”.
Entre los puntos salientes del mecanismo, el informe de Inviú recordó que se trata de un patrimonio colectivo, sin cuentas individuales por trabajador, inembargable e independiente del patrimonio del empleador.
Respecto de las ventajas para la empresa, el trabajo indicó que este mecanismo permite a las empresas una mejor planificación financiera, al generar una reserva anticipada que reduce la incertidumbre ante desvinculaciones. Al mismo tiempo, añadió el reporte, el mecanismo ofrece un rendimiento dado que el fondo se valoriza con el tiempo, a diferencia de los aportes previsionales tradicionales, y una mayor eficiencia fiscal, dado que esos rendimientos están exentos de Ganancias.
Además, indica que el esquema proporciona mayor flexibilidad, dado que el empleador no está obligado a usar los fondos; puede conservar la reserva y pagar con capital propio.