Buenos Aires — La industria del tabaco atraviesa una transformación global que modifica el modelo de negocios tradicional del sector y Argentina aparece, para algunas compañías globales, como uno de los mercados con potencial para profundizar ese proceso.
Así lo planteó Demian Pintos, managing director del South Cluster de Philip Morris International (PMI), quien destacó los cambios que atraviesa el país y la posibilidad de que se convierta en un polo productivo y de exportación de nuevas categorías.
“Argentina comenzó hace dos años, con la llegada del presidente Javier Milei, un período de cambio, de transformación y creo que lo estamos viviendo en muchos aspectos”, señaló el ejecutivo en diálogo con Bloomberg Línea.
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Según manifestó, la transformación económica argentina abre espacio para sectores que históricamente no tuvieron el mismo peso, en un contexto en el que el país busca una mayor apertura hacia el mundo.
“Consideramos que ese proceso de transformación de Argentina como país viene muy en línea con la transformación que venimos teniendo nosotros como compañía desde hace más de diez años”, afirmó.
Uno de los puntos centrales para la compañía es el desarrollo de productos alternativos al cigarrillo convencional. Pintos destacó como un paso relevante la eliminación de la prohibición que impedía el acceso legal a determinadas categorías, entre ellas los vapeadores.
Sin embargo, el ejecutivo remarcó que la regulación todavía no se tradujo completamente en una oferta formal. “A pesar de que al día de hoy ya están regulados, todavía no se abren los registros para poder comenzar a comercializar estos productos”, explicó.
Así, aclaró que buena parte de los vapeadores disponibles actualmente en el mercado argentino son ilegales.
Para la firma, la apertura de los registros permitiría trasladar parte de esa demanda hacia canales formales, con productos identificables, controles, tributación y reglas de comercialización.
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“Uno de los pasos más importantes de todo esto es que ese consumidor que el día de hoy esté comprando productos ilegales tenga acceso a productos que se comercialicen de forma legal, que paguen un impuesto correspondiente y que, además, sepan quién produce el producto, dónde se produce, qué tipo de contenido tiene”, argumentó.
Regulación, impuestos y mercado ilícito
El combate al mercado ilegal aparece como uno de los principales desafíos para la transformación de la industria: “Las prohibiciones históricamente nunca han funcionado”.
Así, planteó que el camino debería pasar por un diálogo entre el sector público, las empresas y los consumidores.
En esa línea, puso el foco también sobre la estructura impositiva. Según explicó, una regulación que habilite las nuevas tecnologías debería estar acompañada por una “fiscalidad balanceada”, con impuestos que permitan que las alternativas lleguen al consumidor a precios accesibles y reduzcan los incentivos para recurrir al mercado ilícito.
“Cuando se prohíbe un producto, pero la demanda del consumidor siempre está ahí, siempre alguien logra traer ese producto al mercado”, señaló.
Para Argentina, el desafío consiste además en evitar que el mercado informal gane participación. Pintos remarcó que el país todavía se encuentra por debajo de los niveles de ilícito que observa en otros mercados de la región, aunque advirtió sobre el riesgo de avanzar en esa dirección si no se fortalecen los mecanismos de control y fiscalización.
El potencial de Argentina para la industria
La apuesta de la compañía no se limita al mercado interno. Pintos destacó el peso que tiene Argentina dentro de la cadena productiva de la compañía y, especialmente, el rol de la producción de tabaco en las economías regionales.
“Somos los mayores exportadores de tabaco de Argentina y tenemos un impacto muy importante en zonas como Misiones y Salta”, afirmó.
Según indicó, más de 280.000 familias se dedican de manera directa o indirecta al cultivo del tabaco.
El ejecutivo agregó que parte del tabaco argentino que actualmente se exporta es utilizado para producir las nuevas alternativas en otros países, por lo que una mayor expansión de estas categorías podría generar oportunidades adicionales para las exportaciones locales.
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