La morosidad crece en Argentina y suma interrogantes respecto de la recuperación del crédito

Se trata de una de las variables que determina la decisión de otorgar créditos y el nivel de las tasas. Pero además incide en toda la cadena de pagos. Qué espera el sector privado

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Buenos Aires — La morosidad en Argentina continúa en alza. Tanto para familias como para el ámbito corporativo, el nivel de mora continuó en ascenso en los últimos meses mientras las volatilidad de las tasas en pesos persiste y los aumentos de los servicios en marzo podrían sumar aún más presión a la irregularidad del crédito en el país.

Los últimos datos del Banco Central expresaron que el ratio de irregularidad del crédito al sector privado cerró 2025 en torno a 5,5%. “Desagregando por segmento, la mora de las financiaciones a los hogares ascendió a 9,3% de la cartera destinada a este tipo de deudores, mientras que el indicador de irregularidad de las financiaciones a las empresas se situó en 2,5%”, precisó la autoridad monetaria.

El riesgo de la morosidad para la economía

La morosidad del sistema es una de las variables que determina no solo la vocación por otorgar crédito y el nivel de las tasas de interés, sino también la fluidez de la cadena de pagos comercial”, opinó Oscar Llano, vicepresidente de Mills SGR.

En declaraciones a Bloomberg Línea, pronosticó: “Si no se consolidan rápidamente condiciones crediticias saludables, que fueron uno de los pilares del desarrollo económico y un factor central en la primera etapa de este Gobierno en 2024, podría generarse un freno en la actividad, con impacto directo en la recaudación, el empleo y el crecimiento”.

Por su parte, Francisco Mattig, Portfolio Manager en one618, analizó: “El crédito privado no va a repuntar hasta que el nivel de las tasas activas deje de ser tan alto en términos reales”.

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“Pero eso no es culpa directa de la política monetaria porque hoy las tasas pasivas y las de mercado no son tan altas cuando la comparan contra la inflación. En el elevado nivel de tasas activas juegan los encajes (que debería ir normalizando de a poco el gobierno) y la mora, que es función también de un nivel de ingresos muy pobre”, manifestó.

En diálogo con este medio, subrayó: “Es bastante endógeno el problema en la irregularidad del crédito porque está alta porque el nivel de ingresos está deprimido, pero a su vez hace que las tasas se mantengan altas y eso frena la actividad”.

“De cualquier manera, el canal entre la actividad y la tasa todavía no es tan grande en argentina, entonces creo que es un tema que se debería ir normalizando, aunque muy lentamente”, afirmó.

En tanto, Martín D’Odorico, director de Guardian Capital, evaluó que “el aumento de la mora presenta un desafío para el objetivo del Gobierno de impulsar el crédito privado en Argentina”.

“Si bien el crédito venía creciendo desde niveles muy bajos, el deterioro en la capacidad de pago obliga a los bancos a ser más prudentes. Esto puede traducirse en condiciones más estrictas como vimos en el sector de créditos hipotecarios y menor expansión al financiamiento de consumo”, remarcó.

A su vez, indicó que “el financiamiento podría volcarse más hacia empresas y sectores productivos”. “No implica un riesgo sistémico para los bancos, pero sí una desaceleración del ritmo de crecimiento del crédito. Para sostener la expansión crediticia, será clave estabilizar la inflación y mejorar el poder adquisitivo”, afirmó.

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