Bloomberg — Javier Milei defendió con firmeza los florecientes lazos económicos de Argentina con China, al afirmar que su país no tenía otra opción que fomentar el comercio con Pekín, mientras buscaba un acuerdo con Estados Unidos.
En una entrevista con John Micklethwait, editor jefe de Bloomberg News, en el Foro Económico Mundial el jueves, Milei equilibró hábilmente su apoyo ideológico a la administración del presidente estadounidense Donald Trump con su cortejo económico a China, a la vez que defendía el libre comercio.
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“En nuestra opinión, China es un gran socio comercial”, declaró Milei minutos después de participar en un evento de Davos con Trump como uno de los miembros fundadores de la polémica “Junta de la Paz” del presidente estadounidense. “Si se fijan en el peso de China en el mundo, comprenderán que tengo que comerciar con China”.
Milei, uno de los aliados geopolíticos más cercanos de Trump, ha intentado lograr un delicado equilibrio entre Washington y Pekín desde que se refirió al gobierno comunista chino como un “asesino” durante la campaña electoral. Ha suavizado su retórica como presidente, sin aceptar ni excluir por completo al gigante asiático.
Esa vena pragmática quedó patente durante su entrevista en el resort alpino suizo, donde se negó a criticar la aparente exclusión de Trump de la líder opositora venezolana María Corina Machado —a quien consideraba amiga—, al tiempo que evitó criticar a Brasil, el vecino más grande de Argentina, bajo el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva.
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Al ser preguntado sobre las elecciones brasileñas de octubre, cuando el líder conocido universalmente como Lula busca un cuarto mandato récord, Milei afirmó que ambos países tienen una “relación adulta”.
“Esto no es una contienda ideológica de artículos académicos”, afirmó. “En medio están las vidas de millones de seres humanos”.
Brasil también es el principal socio comercial de Argentina, seguido de China. Las exportaciones argentinas a China aumentaron un 62% en 2025 con respecto al año anterior, mucho más rápido que el aumento del 27 % en los envíos a EE. UU. durante el mismo período.
Milei ha buscado un acuerdo de libre comercio con EE. UU. desde que Trump regresó a la Casa Blanca y afirmó que tendría buenas noticias sobre el pacto “muy pronto”.
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A diferencia de su aliado estadounidense, el líder libertario se ha erigido en un firme defensor del libre comercio. Prometió hacer todo lo posible para eliminar las barreras de la economía proteccionista de Argentina y elogió el acuerdo de libre comercio recientemente firmado entre la UE, integrada por 27 países, y el Mercosur, el bloque sudamericano del que su país es miembro.
“Mi plan es abrirme a la Unión Europea, abrirme a Estados Unidos y abrirme a China”, afirmó Milei. “Quiero una economía abierta”.
Presionado sobre las acciones de Trump en Venezuela, Milei defendió a capa y espada la destitución de Nicolás Maduro, al tiempo que mantuvo el respaldo de Estados Unidos a la vicepresidenta del líder autoritario, Delcy Rodríguez.
“En Venezuela, creer que existe otra posibilidad para gestionar el proceso de estabilización es realmente no comprender los límites de la realidad”, afirmó Milei. “Por lo tanto, desde mi punto de vista, el trabajo que está realizando Estados Unidos es excelente”.
Aun así, el autoproclamado “salvaje” de la política argentina no pudo resistirse a lanzar una chicana contra su rival de izquierda, Lula. Consultado sobre si le pondría a uno de sus famosos perros el nombre del líder brasileño, respondió que ellos llevan los nombres de economistas del libre mercado.
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“Nunca les pondría el nombre de alguien de izquierdas”, afirmó Milei. “Quiero demasiado a mis perros como para insultarlos”.
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