Bloomberg Línea — El presidente boliviano, Rodrigo Paz, dijo este lunes en un evento en la región de Potosí que el Gobierno buscará impulsar una nueva ley del litio con “reglas claras” para atraer inversiones y capitalizar el potencial del llamado “oro blanco”.
Bolivia hace parte del denominado Triángulo del Litio, conformado también por Argentina y Chile, que concentra más del 62% de los recursos mundiales de ese mineral que será estratégico para la transición energética en los próximos años.
A pesar del potencial en el país, Bolivia aporta menos del 1% de la producción mundial de litio ante limitaciones tecnológicas, retrasos en infraestructura, falta de capital humano y vacíos normativos.
Ver más: Exclusiva: Economía de Bolivia verá crecimiento positivo en 2026, dice ministro Espinoza
Bolivia alberga uno de los mayores yacimientos de litio del mundo en el salar de Uyuni (en Potosí), pero los analistas han advertido que la falta de claridad sobre los términos de las convocatorias y los acuerdos con empresas mineras extranjeras generan desconfianza y podrían resultar en prácticas poco beneficiosas para el país.
“Tenemos que desarrollar una nueva ley de evaporíticos, o sea del litio, pero también tenemos que desarrollar nuestra capacidad de las químicas básicas, con eso se hacen los plásticos, con eso se hace industria”, manifestó el presidente Rodrigo Paz en el evento.
El mandatario criticó en el evento los contratos alcanzados por la administración anterior y “que nadie conoce”.
Según el presidente boliviano, la nueva ley debe establecer unas “reglas claras”.
Recuperar la confianza
El ministro de Economía y Finanzas Públicas de Bolivia, José Gabriel Espinoza, afirmó que, tras 20 años de gobiernos socialistas, es fundamental recuperar la confianza de los mercados para reconstruir las reservas de energía, gas y petróleo, así como convertir recursos como el litio y otros minerales en reservas.
Además, destacó la necesidad de fortalecer la producción interna mediante la eliminación de regulaciones excesivas acumuladas en las últimas dos décadas.
“Durante los últimos 20 años, no solamente que se cerró Bolivia al mundo, sino que también se aprisionó al sector privado, se lo aisló completamente del financiamiento internacional y, obviamente, esto derivó en una falta de exploración, desarrollo de reservas, sectores y demás”, expuso el ministro en Davos en el marco del Foro Económico Mundial de Davos.
Aprovechar el potencial del litio
El ministro de Economía y Finanzas Públicas destacó que, a diferencia de Chile y Argentina, el litio boliviano se encuentra en una zona estratégica donde también se desarrolla el turismo.
En este sentido, dijo que su explotación debe ser “consensuada y trabajada de forma sostenible” para preservar el salar de Uyuni.
Señaló que la extracción del mineral demanda gran cantidad de agua por sus características, lo que requiere un manejo cuidadoso.
“Dicho eso, está claro que los modelos de explotación, tanto en Argentina como en Chile, son muy distintos”, comentó José Gabriel Espinoza. “Creo que podemos jugar en un escenario intermedio donde, obviamente, hay una participación estatal, nos lo manda la Constitución, pero al mismo tiempo dejas abierta a la inversión privada una puerta bastante grande”, siempre en consenso con las regiones.
Ver más: Oro gana más peso en las reservas de Bolivia: ¿por qué plantea riesgos para su economía?
Detalló que, en el caso de Bolivia y a diferencia de otros países, el litio está prácticamente concentrado en una sola región del país, que es Potosí.
Por lo tanto, se refirió a la importancia de atender los reclamos históricos de Potosí por mayores beneficios de la minería, buscando un equilibrio entre explotación, gobernanza y sostenibilidad.
El ministro señaló además que en los últimos cinco años se ha dado un proceso “bastante poco transparente” de aprobación de contratos de litio.
“En realidad, no fueron aprobados en el Congreso porque el anterior gobierno, el de Luis Arce, decidió declarar en reserva tanto los acuerdos de intenciones como los contratos que se querían firmar. Por lo tanto, la gente no conocía cuáles eran las condiciones. Eso llevó a que el proyecto (de revisión de los contratos) nunca avance”, dijo el ministro.
Más allá del extractivismo
En un panorama marcado por las tensiones geopolíticas y una mayor demanda global de minerales críticos como el litio, el país andino busca diversificar su economía más allá del extractivismo.
La apuesta del país pasa por fomentar polos tecnológicos, empleos digitales, turismo y la articulación con los corredores bioceánicos en la región, desarrollando de manera integral las vocaciones económico-productivas con participación del sector privado nacional e internacional.
“Forma parte de una estrategia mucho más amplia que es de diversificación económica, donde, por ejemplo, el turismo es una alternativa bastante rentable y viable y que hay que proteger”, señaló el ministro de Economía. “Así que vamos a ir evaluando eso con calma todavía”.