Bloomberg — España y Brasil firmaron un memorando de entendimiento de cinco años para cooperar en proyectos conjuntos relacionados con minerales críticos, según fuentes familiarizadas con el asunto.
El acuerdo preliminar facilitará la transferencia de tecnología, la exploración, la investigación y el desarrollo, así como el procesamiento de minerales críticos, según indicaron dichas fuentes, que pidieron no ser identificadas, ya que el asunto aún no se ha hecho público.
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El pacto también explora opciones de financiación para nuevas infraestructuras energéticas utilizando instrumentos españoles, europeos y de otro tipo, añadieron, y se produce tras el acuerdo de libre comercio alcanzado a principios de este año entre la Unión Europea y el bloque comercial sudamericano Mercosur. Un grupo de trabajo propondrá iniciativas para identificar oportunidades de inversión y proyectos de interés común.
“Lo que estamos haciendo es elevar esta cuestión a un nivel de cooperación no solo con los países europeos, sino también con otros de diferentes continentes, como Brasil”, declaró el viernes en Barcelona el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, junto al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Brasil alberga las mayores reservas de tierras raras del mundo fuera de China, así como importantes yacimientos de otros minerales esenciales para la tecnología moderna. Las normas nacionales sobre minerales críticos aún no se han ultimado —los debates en el seno del gobierno siguen en curso—, pero Lula ha estado firmando acuerdos más generales, como hizo con la India a principios de este año.
“Nuestra riqueza mineral”
El líder latinoamericano ha hecho hincapié en una condición clave al abordar la cuestión: no aceptará que Brasil se convierta en un mero exportador de materias primas, insistiendo en que el procesamiento se realice dentro del país para añadir valor.
“No repetiremos con los minerales críticos y las tierras raras lo que ocurrió con el mineral de hierro y la bauxita”, afirmó el viernes en Barcelona junto al presidente del gobierno español. “Estableceremos alianzas con quienes quieran construir con nosotros, con quienes estén dispuestos a ayudar, a aportar tecnología y a compartirla con nosotros. Les recibiremos con los brazos abiertos. Pero nadie más que Brasil será dueño de nuestra riqueza mineral”.
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La firma se produce en un contexto de renovado interés de EE.UU. por Sudamérica, en su intento de forjar una importante alianza en materia de minerales críticos con Brasil. A principios de año se envió un borrador al gobierno brasileño, pero no ha habido respuesta, lo que ha provocado fricciones entre ambos, especialmente ahora que EE.UU. busca reducir su dependencia de China.
Al mismo tiempo, la administración del presidente Donald Trump ha estado ofreciendo financiación para proyectos privados y ha firmado un acuerdo con el estado de Goiás, algo que Lula criticó duramente por asumir competencias que pertenecen al gobierno federal.
La reunión entre Sánchez y Lula representa la primera cumbre bilateral entre ambos países, y los gobiernos pretenden reunirse periódicamente, con periodicidad anual o bienal.
Se esperaba que los responsables formalizaran unos diez acuerdos que abarcan minerales críticos, inversión, innovación y violencia de género.
Orden Internacional
A continuación tendrán lugar dos eventos más en Barcelona: un foro sobre la defensa de la democracia y una reunión internacional de organizaciones progresistas, a los que asistirán líderes de México, Sudáfrica y Uruguay, entre otros.
Antes de la reunión, Lula enmarcó su visita a Barcelona como parte de una campaña a favor de un nuevo orden internacional en respuesta al autoritarismo, un objetivo que comparte con Sánchez. “Trump no tiene derecho a levantarse por la mañana y amenazar a un país”, declaró el presidente brasileño en una entrevista publicada por El País.
Lula también afirmó que se ha puesto en contacto con líderes mundiales, entre ellos el presidente francés Emmanuel Macron, el ruso Vladimir Putin y el chino Xi Jinping, para convocar una reunión en la que debatir la escalada del rearme mundial.
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