Bloomberg Línea — El posicionamiento de Brasil dentro de los mercados emergentes vuelve a ganar tracción entre inversores globales, en un contexto marcado por flujos extranjeros, fortaleza del real (USDBRL) y el repunte de la renta variable. Bank of America (BAC) y Goldman Sachs (GS) destacaron esta semana la percepción que tienen los inversionistas sobre el país.
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Durante reuniones con clientes en Nueva York previas a los encuentros del Fondo Monetario Internacional, los analistas del BofA encontraron que “los inversores siguen siendo alcistas en el real brasileño y en las acciones brasileñas”, en un entorno donde la demanda por exposición a Brasil se mantiene firme pese a la incertidumbre global. Por ello, se plantean si el gigante latinoamericano puede considerarse “el nuevo oro” en medio de los desafíos globales.
Esta percepción se apoya en el comportamiento reciente de los activos, ya que “las acciones brasileñas y el real brasileño continúan superando al mercado”, según el mismo análisis. El índice Ibovespa cotiza sobre los 196.762,20 puntos, tras acumular un alza de más de 20% en lo corrido del año.
El flujo de capital extranjero ha sido uno de los principales catalizadores. En este sentido, el informe recoge que “la mayor parte del movimiento sigue siendo impulsado por flujos extranjeros y la percepción es que hay margen para que estas entradas continúen”, en un contexto en el que algunos participantes del mercado plantean que Brasil “se está comportando como un activo libre de riesgo”.
La narrativa favorable se extiende al conjunto de América Latina. Bank of America identifica cuatro elementos que respaldan el atractivo sobre la región con niveles históricamente bajos de asignación en portafolios, su papel como proveedor de materias primas, un contexto de debilidad del dólar y un giro político hacia gobiernos de orientación más conservadora. Este telón de fondo contribuye a reforzar la demanda por activos brasileños.
En paralelo, para los inversionistas consultados por BofA, el entorno de tasas introduce matices. Aunque los rendimientos se consideran atractivos, el informe apunta a limitaciones en la política monetaria al señalar que “la percepción es que será difícil para el Banco Central de Brasil acelerar el ritmo de relajación”, en parte por el impacto inflacionario derivado del contexto geopolítico.
De hecho, la propia entidad elevó su previsión de inflación para este año del 4% al 5%. “Los riesgos siguen al alza”, añadió el banco.
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Brasil, entre los líderes de los mercados emergentes
El posicionamiento favorable hacia Brasil también se refleja en la estrategia de renta variable de Goldman Sachs, en un contexto de recuperación más amplia de los mercados emergentes tras el alto el fuego en el conflicto con Irán. La entidad señala que “las acciones de mercados emergentes han repuntado (+7%), lideradas por un rally de alivio”, con América Latina entre las regiones que encabezan este movimiento.
Dentro de este universo, Brasil destaca de forma específica. “Seguimos favoreciendo Brasil dado el impulso de las materias primas y el potencial de que el bajo rendimiento en los cíclicos domésticos se revierta a medida que se materialicen los recortes de política”, dijeron los analistas del banco esta semana.
El componente energético también actúa como soporte. Goldman Sachs subraya que “Brasil ha destacado como beneficiario de los mayores precios del petróleo”, con el sector energético registrando avances cercanos al 25% desde el inicio del conflicto, mientras otros segmentos domésticos han quedado rezagados.

En términos de valoración, la entidad apunta a un desajuste relevante al indicar que “las valoraciones parecen atractivas en relación con el nivel de tasas”, en un contexto donde las expectativas de recortes, con una tasa Selic proyectada en 12,75% a final de año, podrían actuar como catalizador adicional para la renta variable.
A pesar del tono constructivo, los inversionistas mantienen focos de riesgo. Bank of America advierte que “un giro en el dólar estadounidense sería un riesgo clave”, con implicaciones sobre inflación, tasas y deuda pública, mientras el frente fiscal y el ciclo electoral siguen bajo observación ante posibles medidas en la antesala de los comicios de octubre.
En conjunto, la evolución de los flujos, el comportamiento del dólar y la trayectoria de la inflación se perfilan como variables determinantes para evaluar si el posicionamiento actual de Brasil puede sostenerse en los próximos meses dentro del universo emergente.












