Este fondo de Dubái ve en el comercio con el Mercosur una puerta de entrada de capital a Brasil

Nader Al Bastaki, managing director del Dubai Future District Fund, señala que el crecimiento de los corredores comerciales entre los Emiratos y el Mercosur puede atraer capital, con oportunidades en construcción, logística, movilidad y pagos.

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Bloomberg Línea — A pesar de la guerra en Irán y los conflictos regionales, Medio Oriente se ha consolidado en los últimos años como un importante destino de las exportaciones brasileñas. El año pasado, las ventas de bienes de Brasil a la región sumaron US$16.100 millones, un aumento de más del 60% en una década.

Para una ciudad como Dubái, principal centro financiero de la región, este dinamismo comercial entre la región y Brasil es una puerta de entrada para atraer capital y ampliar los negocios entre los Emiratos Árabes Unidos y los países del Mercosur.

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Así lo interpreta Nader Al Bastaki, managing director del Dubai Future District Fund (DFDF), un fondo de capital renovable de 1.000 millones de dirhams (alrededor de US$272 millones) vinculado al gobierno de Dubái.

En una entrevista con Bloomberg Línea, Al Bastaki describe la lógica detrás de la estrategia del fondo para la región: “Cuando se crean corredores comerciales, el capital tiende a seguirlos”.

Según Al Bastaki, este patrón ya se observa en la relación entre los Emiratos y el Mercosur. El comercio entre ambas partes ascendió a US$6.200 millones en 2025, y los Emiratos están negociando un acuerdo de asociación económica integral (CEPA) con el bloque.

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En el análisis bilateral con Brasil, los datos del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios (MDIC) muestran que las exportaciones brasileñas a los Emiratos alcanzaron los US$4.550 millones en 2024, el punto más alto de la serie histórica que empezó en 2005, y los US$3.760 millones en 2025. Entre enero y agosto de 2026, las exportaciones suman US$2.360 millones. La balanza comercial es superavitaria para Brasil en todos los años de la serie.

Tres sectores clave

Al Bastaki menciona tres sectores como puentes entre Dubái y las empresas brasileñas.

El primero es la construcción civil y la tecnología inmobiliaria. Según él, Dubái cuenta con una de las carteras de proyectos inmobiliarios más activas del mundo, lo que funciona como un entorno de prueba a escala real para las empresas de tecnología inmobiliaria (proptech), a diferencia de un punto de referencia teórico.

El segundo es la logística y la movilidad, respaldadas por la posición de Dubái como centro comercial con infraestructura digital ya implementada.

El tercero, destacado por Al Bastaki como prioridad, es el segmento de tecnología financiera (fintech), con énfasis en los pagos y las liquidaciones transfronterizas.

Él asocia la infraestructura de pagos de Brasil con los corredores de remesas del Golfo hacia el sur de Asia, África y el este de Asia como una combinación directa entre capacidad y demanda.

“Las empresas brasileñas se crearon para mercados nacionales complejos, grandes y sensibles al precio, y esa disciplina se adapta bien”, dijo Al Bastaki.

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La tesis de la economía ‘always-on’

El telón de fondo de la estrategia es el concepto que Dubái denomina economía “always-on”. Según Al Bastaki, la base es la digitalización de las transacciones del gobierno desde 2021, puesta a prueba durante la pandemia de covid-19 y nuevamente durante la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán en el primer semestre de 2026, cuando los servicios públicos, los pagos y las plataformas de comercio continuaron operando sin interrupciones.

En abril de 2026, el jeque Hamdan, príncipe heredero de Dubái, ordenó que todas las entidades gubernamentales consolidaran sus servicios en una única plataforma digital en el plazo de un año.

Al Bastaki describe la estrategia como un control directo sobre las capas de infraestructura: datos a través de la plataforma Dubai Data/AI, un sistema propio de tarjetas de pago bajo la supervisión del Banco Central, logística y comercio a través de Dubai Trade, vinculado a DP World, y capacidad computacional para inteligencia artificial mediante una empresa conjunta entre G42, OpenAI, Oracle, Nvidia y SoftBank. “El costo de construir esto es menor que el costo de no tenerlo cuando cambian las condiciones”, afirmó.

Esta infraestructura está vinculada a la Agenda Económica de Dubái 2033 (D33), que establece una meta de 100.000 millones de dirhams al año en proyectos de transformación digital.

Historia del DFDF

El DFDF está estructurado como un fondo evergreen, sin fecha de cierre, vinculado al Dubai International Financial Centre (DIFC) y a la Dubai Future Foundation. Opera como un fondo de fondos: invierte en gestores de capital de riesgo y coinvierte junto a ellos en las startups de la cartera, lo que le da al fondo una exposición indirecta a más de 800 empresas.

Según Al Bastaki, el primer semestre de 2026 fue el más activo en la historia del fondo, en un período de caída generalizada de la inversión de capital de riesgo en la región. Los Emiratos concentraron la mayor parte del capital regional durante ese período.

El fondo prioriza cuatro sectores, alineados con la agenda D33: tecnología financiera, movilidad y logística, construcción y tecnología inmobiliaria, y salud y ciencias de la vida. Un ejemplo citado por Al Bastaki es Moove, una empresa de movilidad autónoma que recaudó una ronda de US$250 millones a una valoración de US$2.100 millones en el mismo momento en que la RTA, la autoridad de transporte de Dubái, introdujo medidas de desregulación para los vehículos autónomos.

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Al Bastaki también describió un cambio reciente en la estrategia del fondo. Según él, las rondas de capital en el Mercosur se han estado concentrando en inversiones de mayor tamaño, lo que ha creado un vacío en las etapas iniciales y en tickets de menor tamaño.

En respuesta a ello, el DFDF empezó a asignar capital a administradores de fondos emergentes, incluso fuera de los Emiratos, como una forma de actuar en ese ámbito.

Según él, una startup no necesita operar en Dubái para recibir capital del DFDF, pero sí debe demostrar su intención de hacer negocios en el mercado local. “Es una vía de doble sentido”, dijo Al Bastaki. Los compromisos del fondo con los gestores asociados llegan a los 10 o 12 años.

En cuanto al volumen de capital del fondo, describió la estructura evergreen como un ciclo continuo de reinversión: cada evento de liquidez de una startup de la cartera genera capital que vuelve a asignarse al ecosistema, lo que convierte la cifra de 1.000 millones de dirhams en una base en expansión, no en un techo fijo.

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