Boric y Kast chocan por un cable chino de fibra óptica y tensionan la transición en Chile

Boric mencionó el cable en una llamada telefónica del 18 de febrero, pero no entregó detalles completos, dijo Kast a la prensa desde su comando.

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Bloomberg — El presidente saliente de Chile y su sucesor están enfrascados en un enfrentamiento por un proyecto de cable de fibra óptica chino —fuertemente rechazado por EE.UU.—, el cual está empañando la próxima transición de poder en el país.

El mandatario saliente Gabriel Boric dijo a la prensa que el presidente electo José Antonio Kast acortó una reunión presencial el martes y canceló un encuentro ampliado posterior con miembros del gabinete debido a desacuerdos sobre el controvertido cable.

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El choque entre el líder saliente de izquierda y su sucesor conservador pone de relieve la alta sensibilidad política de un proyecto que ha situado a la economía más próspera de América Latina en el centro de tensiones geopolíticas entre sus principales socios comerciales. Según analistas, Kast intenta mostrar sintonía con la Casa Blanca de cara a la conferencia Shield of the Americas, un encuentro de líderes de derecha en Miami organizado por el presidente de EE.UU., Donald Trump.

Desde el palacio presidencial, tras la reunión frustrada, Boric afirmó que rechazó la exigencia de Kast de retractarse de declaraciones recientes. En ellas señalaba que había informado a su sucesor sobre el proyecto, lo que llevó a EE.UU. a cancelar las visas de tres funcionarios del actual gobierno.

Horas después, Kast dijo que su equipo desconfía de la información entregada por la administración de Boric, a la que acusó de “falta de transparencia”.

Boric mencionó el cable en una llamada telefónica del 18 de febrero, pero no entregó detalles completos, dijo Kast a la prensa desde su comando.

Kast afirmó que le pidió a Boric no tomar decisiones importantes antes de la transición.

EE.UU. anunció las restricciones de visa el 20 de febrero, alegando una amenaza a la seguridad regional.

Más tarde, Boric lamentó que Kast haya tomado la decisión de empañar la tradición republicana de realizar un traspaso de mando centrado en la continuidad del Estado y el bienestar de los chilenos. Agregó que él y su administración está dispuesto a retomar las conversaciones sobre todos los asuntos relevantes.

“Lo que parece haber aquí es un intento del gobierno entrante por distanciarse de la actual administracion”, dijo Isabel Castillo, cientista política de la Universidad de Chile. “El cambio de mando probablemente va a ser más tenso de lo que se habría previsto hace 3 semanas”.

El esfuerzo de Kast por proyectar alineamiento con EE.UU. se produjo en medio de informaciones de que uno de sus aliados estaba en China. Integraba una delegación que se reunió con empresas del sector privado, por invitación de la embajada china en Chile.

Kast no mencionó el viaje de la secretaria general del Partido Republicano, Ruth Hurtado, y su equipo declinó hacer comentarios. El partido no respondió a una solicitud de comentarios. No fue posible contactar a Hurtado.

Equilibrio en riesgo

Mientras Kast se prepara para su viaje a Miami, su capacidad para manejar las crecientes tensiones geopolíticas está bajo escrutinio.

Tras su contundente elección en diciembre, Kast pasó un período en el extranjero, donde se reunió con aliados conservadores como Nayib Bukele en El Salvador y Viktor Orbán en Hungría. Sin embargo, críticos señalan que su programa de gobierno carecía de propuestas claras en política exterior. Además, su futuro ministro de Relaciones Exteriores, el exdirector ejecutivo de Quiñenco SA, Francisco Pérez Mackenna, es un empresario y no un diplomático de carrera con experiencia en asuntos globales.

Chile ha mantenido durante años un delicado equilibrio en sus relaciones con Pekín y Washington. La mayor parte de su cobre y otras exportaciones, como las cerezas, se destinan a China, mientras que EE.UU. es el mayor inversionista extranjero directo en el país. Ese equilibrio se vuelve ahora más difícil de sostener ante la percepción de que la administración Trump está presionando a la región para que tome partido.

Entre los afectados por las restricciones de visa de EE.UU. está el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz.

El embajador de EE.UU. en Chile, Brandon Judd, dijo a la prensa el 23 de febrero que la administración Trump había advertido a Chile sobre actividades maliciosas de hackeo extranjero en su red de telecomunicaciones. Instó al país a revisar las inversiones y advirtió que, de lo contrario, podría perder un programa histórico de exención de visas que permite a la mayoría de los chilenos viajar con facilidad a EE.UU.

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Por su parte, la embajada de China en Chile acusó a EE.UU. de mostrar un “desprecio evidente por la soberanía, la dignidad y los intereses nacionales de Chile”.

Chile es un eslabón cada vez más relevante en la red internacional de cables digitales. Google, de Alphabet Inc. (GOOGL), está actualmente asociado con el gobierno para construir uno hacia Australia.

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