Bloomberg — Un sindicato de la gigantesca mina de cobre de Escondida, en Chile, se encamina hacia la última jornada de las negociaciones salariales con mediación, después de que la empresa operadora, BHP Group (BHP), mejorara su oferta, justo cuando los trabajadores en huelga de una mina de Antofagasta Plc regresan a la mesa de negociaciones.
Los precios del cobre, que se sitúan cerca de máximos históricos, están animando a los trabajadores a reclamar una mayor participación en los beneficios de la minería, mientras las empresas tratan de contener la inflación de los costos, lo que aviva las tensiones laborales en el principal país productor. Al mismo tiempo, la amenaza de nuevas interrupciones se suma a las preocupaciones sobre el suministro que han contribuido a impulsar la subida del precio del metal.
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BHP afirmó que su última propuesta reforzaría la posición de los supervisores y el personal de Escondida como los profesionales mejor remunerados de su segmento del sector. Si bien el sindicato reconoció que la nueva oferta abordaba algunas de sus reivindicaciones, señaló que persisten diferencias significativas.
La bonificación por firma propuesta, de aproximadamente US$25.500 por trabajador, como parte de un paquete de prestaciones más amplio, se sitúa “por debajo del mercado” teniendo en cuenta los beneficios extraordinarios de la empresa, afirmó Alexis Barrera, presidente del Sindicato nº 2 de Supervisores y Personal de Escondida. Los futuros del cobre, que apenas variaron el martes, han subido alrededor de un 35% durante el último año.
Si ambas partes no logran alcanzar un acuerdo este martes, el miércoles podría comenzar una huelga en la que participarían más de 1.000 afiliados. Por otra parte, ambas partes podrían acordar ampliar el proceso de mediación.
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Las negociaciones en la mina de cobre más grande del mundo se desarrollan mientras Antofagasta y los trabajadores en huelga de su explotación de Centinela reanudan este martes la mediación, en un intento por poner fin a un paro que, según los sindicatos, ya está frenando la actividad minera.
Antofagasta ha afirmado que ha “mantenido la continuidad de las operaciones” durante la huelga, sin facilitar cifras de producción. Esto contrasta con las afirmaciones de los sindicatos de que la actividad minera se ha visto reducida. Según los sindicatos, que citan informes operativos a los que han tenido acceso, han estado operando una media de 25 camiones de transporte por turno, frente a un nivel normal de 67.
El conflicto de Centinela gira en torno a las diferencias salariales y de prestaciones entre trabajadores que realizan tareas similares pero que pertenecen a sindicatos distintos. Tres trabajadores que llevan a cabo una huelga de hambre frente a las oficinas corporativas de Antofagasta en Santiago han comenzado a mostrar signos de deterioro de su salud tras cinco días sin comer, según informaron los sindicatos antes de la reanudación de las negociaciones.
Las tensiones laborales se suman a una serie de interrupciones mineras y resultados de producción decepcionantes que están ejerciendo presión sobre el mercado del cobre. La última de ellas se produjo el domingo, cuando una avalancha azotó la mina El Teniente de Codelco en Chile, lo que agravó las preocupaciones sobre si la oferta podrá seguir el ritmo del crecimiento de la demanda procedente de los centros de datos y las redes eléctricas en expansión.
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