Alza en los precios del petróleo puede jugar a favor de las finanzas públicas en Colombia en 2026

Altos precios del crudo aumentarían el recaudo asociado a las retenciones de renta del sector petrolero, lo que tendría efectos en las principales variables macroeconómicas.

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Bloomberg Línea — El alza global en los precios del petróleo le jugaría una buena pasada a las arcas del Estado colombiano en 2026 y ayudaría a equilibrar la cancha frenta al nivel de deuda actual.

“Altos precios del crudo aumentarían el recaudo asociado a las retenciones de renta del sector petrolero y los efectos derivados de los cambios en las principales variables macroeconómicas”, señala un análisis de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Hacienda, el aumento en ingresos rondaría COP$1 billón, sin embargo, estimaciones del CARF (Comité Autónomo de la Regla Fiscal) apuntan a un incremento de hasta COP$4 billones, teniendo en cuenta los efectos directos e indirectos de los precios del crudo en el recaudo.

Con lo que, explica el Banco citado, que a diferencia de años anteriores, hay una posibilidad de que el recaudo tributario sorprenda de forma positiva en las cuentas de la Nación, dependiendo de, por ejemplo, la evolución de los precios del petróleo y/o el impacto de los resultados electorales en la dinámica en las decisiones de consumo e inversión de los agentes.

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Para este año, el Ejecutivo bajó su expectativa de ingresos en COP$26,5 billones en el Presupuesto General de la Nación (PGN), anticipando unos ingresos totales para 2026 de COP$322,3 billones (16,1% del PIB).

Lo anterior, explicó Hacienda, por el efecto de baja base de comparación por el débil recaudo de 2025, la no aprobación de la Ley de Financiamiento y menores rendimientos financieros por reducciones en los dividendos de Ecopetrol (ECOPETL) y el Grupo Bicentenario.

Dicha previsión de ingresos coincide con las estimaciones del Banco de Bogotá (COP$322 billones) y del CARF ($321,6 billones sin emergencia económica).

Entonces, suponiendo un recorte del gasto de COP$16,3 billones por la caída de la Ley de Financiamiento, la suspensión de la emergencia económica y la no consecución de nuevos ingresos corrientes, Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá especifica que el gasto primario sería entre COP$20 billones y $30 billones más que el previsto por Hacienda entre el PGN y el Plan Financiero.

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El Gobierno revisó a la baja el supuesto de gasto primario en COP$25,1 billones al trazarse una meta de gasto de funcionamiento e inversión de COP$363,7 billones.

De acuerdo con los cálculos del Ejecutivo, del total del ajuste de COP$25,1 billones, COP$16,3 billones serían explicados por el recorte, exigido por la Ley, del PGN de este año por la no aprobación de la Ley de Financiamiento y la suspensión de la emergencia económica por parte de la Corte Constitucional.

“Al final, si la Nación desea ejecutar un PGN por COPO$546,9 billones y no COP$530,6 billones, debe conseguir ingresos corrientes por COP$16,3 billones. De lo contrario, el Gobierno deberá (por Ley) recortar su PGN en el monto mencionado", destaca el análisis de la entidad financiera.

Y agrega que de allí que el Ejecutivo anuncie proyectos de reforma tributaria para junio, traslados de fondos de pensiones a Colpensiones y otras medidas para aumentar sus ingresos.

Amenaza del déficit del FEPC

Los precios internacionales del petróleo también presionan el déficit del FEPC (Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles), que venía recuperándose tras el alza sostenida en los precios del galón de gasolina en Colombia.

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El centro de pensamiento económica ANIF explica que de mantenerse el escenario actual y en ausencia de ajustes en los precios internos de los combustibles, el déficit del FEPC podría rondar los COP$10,7 billones en 2026, acumulando un total de COP$136 billones desde su creación, lo que equivaldría a cerca de 15 reformas tributarias o 1,5 veces el total de recursos de aseguramiento girados al sistema de salud en 2025.

Con corte al 19 de marzo, el precio internacional del Brent se ubicó en máximos históricos: US$108,65 por barril (dpb). Una tendencia alcista que tiene efectos mixtos para las finanzas públicas: si bien es una buena noticia porque se reciben más dólares por cada barril exportado por parte de Ecopetrol (ECOPETL), al tiempo se incrementan las presiones sobre los subsidios a los combustibles líquidos (CL), lo cual acrecentaría aún más el déficit del FEPC.

“Para el caso colombiano, ese incremento internacional es amplificado por la reciente depreciación del peso colombiano (COP) frente al dólar desde enero de 2026, producto de la mayor demanda de esta divisa como activo refugio ante el contexto geopolítico, lo que encarece las importaciones del crudo y sus derivados", refiere ANIF.

En lo que va corrido de 2026, el galón de gasolina subió COP$90 en enero, pero bajó COP$500 en febrero y otros COP$500 en marzo. Reducciones que, según el Gobierno Nacional, obedecieron a que se estaba cerrando el déficit del Fondo y se hicieron para darle alivio a los consumidores.

Sin embargo, el propio ministro de Minas y Energía, Edwin Palma aseguró que a pesar de que el plan del Ejecutivo era continuar con la reducción de precios de la gasolina, los precios volverían a subir a razón de la crisis en Medio Oriente.

Lo que en efecto sucedió. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) informó que desde el pasado primero de abril entró en vigencia un nuevo incremento en el precio de los combustibles: para la gasolina corriente de COP$375 y para el diésel (ACPM) de COP$81.