Las elecciones presidenciales medirán la solidez de sus instituciones, definirán si cambia del todo el modelo económico y marcarán un capítulo nuevo en la relación del Estado con los grupos al margen de la ley.
Las finanzas públicas de Colombia enfrentan un punto crítico, con déficits comparables a los de grandes crisis económicas, tasas de interés de los TES en máximos de más de dos décadas y una deuda cada vez más costosa.
La Minuta de Banxico reveló las posturas de Galia Borja y Jonathan Heath, los dos subgobernadores que votaron por no recortar la tasa de interés en la última decisión monetaria.
El banco estadounidense proyecta que las necesidades de financiamiento del Tesoro colombiano alcanzarán niveles récord de US$54.000 millones este año, mientras una brecha de US$6.000 millones amenaza el cierre del programa fiscal.
El país enfrenta déficits persistentes, gasto rígido y una deuda en niveles históricos que exigirán decisiones difíciles. El 31 de mayo el país asistirá a las urnas a elegir nuevo presidente.
“No hemos llegado a un punto en el que nos sintamos cómodos haciendo ese tipo de estimación a largo plazo”, dijo el lunes el director de la CBO, Phillip Swagel, en una entrevista con Bloomberg Television.
La fuerte creación de puestos en el Estado explica buena parte de la caída del desempleo en 2026, pero desde Banco de Bogotá advierten que el impulso podría ser temporal si no mejora la situación fiscal.
La Ley de Infraestructura es una buena noticia para atraer inversiones, pero también hay áreas de mejora y riesgos fiscales, dijeron expertos a Bloomberg Línea.
La perspectiva ahora es estable y la agencia considera que podría bajar más la nota si en los próximos 6 a 18 meses los déficits fiscales generan nuevos choques.
Germán Ávila, representante del Gobierno en la Junta del Banco de la República, dejó la reunión de política monetaria porque su posición de recortar tasas fue derrotada en votación.