Bloomberg Línea — El presidente Gustavo Petro ya está en Washington y este martes 3 de febrero se reúne cara a cara, y por primera vez, con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La agenda del encuentro estará marcada por temas sensibles como la situación en Venezuela, el narcotráfico y la migración.
“La relación con EE.UU. en 2026 se perfila como una recomposición estratégica más que un reinicio, centrada en tres prioridades claras: primera, mantener canales directos, técnicos y políticos permanentemente abiertos que permitan gestionar diferencias y evitar que las fricciones escalen”, dijo María Claudia Lacouture, presidenta de Amcham Colombia (Cámara de Comercio Colombo Americana).
Como segunda prioridad mencionó blindar los puntos de convergencia con resultados concretos y verificables en áreas clave como seguridad, migración, comercio operativo, inversión e infraestructura crítica. Y como tercera, evolucionar del diálogo a ‘paquetes integrales’, acuerdos acompañados de hojas de ruta claras que articulen oportunidades en cooperación, inversión y comercio, junto con los retos en seguridad y migración.
Esto debe incluir métricas, responsables y mecanismos de seguimiento, explicó la dirigente gremial, bajo el entendimiento de que lo pactado debe trascender coyunturas políticas y gobiernos, en un contexto donde la dinámica de Washington puede reordenar prioridades según el cálculo político del momento.
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Seguridad (drogas y crimen transnacional)
Si bien en este punto existe cooperación y capacidad operativa, hay sensibilidad política alta y exigencia de resultados tempranos: el margen de error es reducido y la presión aumenta cuando los indicadores antidrogas o de control territorial no son verificables, dice Amcham.
La probabilidad de pasar a un mejor escenario es significativa porque se ha establecido una ruta clara y medible: resultados tempranos, cooperación de inteligencia y coordinación judicial sostenida, que estabilizan la relación incluso bajo presión.
Sin embargo, el riesgo de empeorar se concentra en detonadores críticos: ruptura o politización de la cooperación judicial, instalación de una señal de permisividad, y deterioro territorial o picos de violencia visibles, porque esos eventos degradan simultáneamente resultados, coordinación y exposición a choques.
Situación en Venezuela
Para la Cámara, lo que ocurre en Venezuela es una variable aceleradora: no define sola la relación, pero puede contaminar seguridad, migración y logística al mismo tiempo.
La probabilidad de un mejor escenario depende de capacidad de gestión en terreno: plan de frontera operativo, comercio formal fortalecido y canal humanitario/cumplimiento que reduzca incertidumbre; eso mejora la operación real y reduce la exposición.
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No obstante, la probabilidad de empeorar es alta para una variable de este tipo: un incidente armado, un desborde humanitario, expansión de economías ilegales o interrupciones logísticas recurrentes pueden escalar con rapidez y elevar costos operativos.
China e infraestructura crítica
Es un tema muy sensible a decisiones puntuales y a señales técnicas (reglas, contratos, datos). El escenario más probable es estabilidad condicionada, con monitoreo permanente.
El riesgo de empeorar es alto porque los detonadores escalan rápido: proyecto crítico sin salvaguardas, opacidad contractual, manejo de infraestructura critica, señales contradictorias o incidente ciber/datos pueden afectar confianza y activar fricciones.
Para un buen escenario se requieren reglas claras, transparencia, salvaguardas verificables y trazabilidad, medidas aplicadas de forma sostenida.
Migración
Es un detonante de reacción rápida: aun con cooperación, un evento operativo puede escalar antes de que la diplomacia alcance a amortiguar. Por eso el escenario más probable es que haya coordinación funcional, pero con fricción latente si los retornos y la atención no operan con protocolos estables.
El riesgo de una peor situación se activa cuando se cruzan detonadores muy concretos —retornos sin coordinación, incidente humanitario, saturación local o un choque mediático/político que eleve presión y precipite medidas.
La probabilidad de estabilidad sube cuando la gestión se “vuelve rutina”: protocolo de retornos acordado, coordinación previa, atención humanitaria consistente, golpes a redes de trata y tráfico y gestión regional que reduzca improvisación y exposición.
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Comercio
El vínculo es resiliente por escala, pero vulnerable a lo que termina definiendo el costo real de operar y decidir proyectos: fricción en frontera, reglas y confianza.
La probabilidad de moverse en estabilidad es relativamente alta cuando se consolidan seguridad jurídica, “carriles de confianza”, solución técnica de cuellos (aduanas, medidas sanitarias y fitosanitarias, barreras técnicas), y un estándar claro de cumplimiento, transparencia y gestión de riesgos, en especial en infraestructura crítica, que mantenga la operación predecible.
El riesgo de ir a un peor escenario es menor: se activa si aparecen inspecciones usadas como presión, demoras sistemáticas, acumulación de barreras técnicas, licencias bloqueadas o judicializadas, mayor escrutinio/restricciones en sectores sensibles o deterioro de seguridad para proyectos, porque eso encarece el acceso, frena inversión y reduce el espacio para resolver por vía técnica.
Primer socio comercial de Colombia
-Entre enero y noviembre de 2025, según el Dane, las exportaciones de Colombia hacia Estados Unidos ascendieron a USD$13.498,8 millones, con un crecimiento del 3% y representando el 30% del total exportado.
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De esta cifra, el 66% fueron productos no minero energéticos por valor de US$8.883,1 millones, con un crecimiento del 14,4% frente al mismo período de 2024.
-Entre enero y noviembre, Colombia importó de Estados Unidos bienes por US$14.857,3 millones, con un decrecimiento del 0,8%. El 70% de los productos que importamos desde EE.UU. no se producen en Colombia y forman parte de la cadena productiva de la industria en el país.
-Más de US$1 de cada US$4 del comercio depende de la relación con EE.UU.
-Mayor motor de capital productivo: el principal inversionista extranjero en Colombia es Estados Unidos. Según datos del Banco de la República hasta el tercer trimestre de 2025, la IED desde EE.UU. llegó a US$3.375,4 millones, siendo el 37% de la IED que recibe el país.
-Mayor fuente de visitantes: Estados Unidos es el principal emisor de turistas extranjeros a Colombia. En los primeros 11 meses de 2025 habían llegado 1.067.110, siendo el 25% de los viajeros extranjeros que han llegado al país.
-Impacto directo en el bolsillo: más de cino millones de empleos, directos o indirectos están vinculados a esta relación.
-Flujo clave de apoyo al consumo de los hogares: 53% del total proviene de EE.UU.