Bloomberg Línea — En los primeros siete días de 2026 el dólar en Colombia ha continuado con la tendencia bajista que sostuvo a finales de 2025 y se mantiene a la expectativa de los datos acumulados de empleo e inflación y a la política de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos.
“La atención se concentrará principalmente en EE. UU., en donde la agenda macroeconómica estará especialmente cargada, permitiendo al mercado ponerse al día con lecturas rezagadas y evaluar nuevas señales en materia de empleo, inflación y actividad económica”, dijo Iván Torroledo, cofundador de Littio, plataforma colombiana para el manejo de monedas digitales, y economista.
En ese sentido, explicó que estos datos serán clave para validar o ajustar las expectativas sobre el ritmo de recortes de tasas durante 2026.
“A nivel local, el foco estará puesto exclusivamente en los datos de inflación en Colombia, que serán determinantes para validar el proceso de convergencia inflacionaria y anticipar el sesgo de política monetaria", destacó Torroledo.
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Este jueves 8 de enero, el DANE publicará el IPC de diciembre y el acumulado de 2025. El año pasado la inflación en Colombia se mantuvo por encima del rango meta del Banco de la República (2%-4%), con datos anuales que han rondado niveles entre el 5,1% y el 5,5%.
El IPC de noviembre se ubicó en 0,07% mensual y desaceleró a 5,3% anual, primera vez que cedió tras cuatro meses al alza.
ANIF proyectó que el IPC cerraría 2025 por encima de 5%, incluso alrededor de 5,3%, superando su estimación previa y reflejando una presión inflacionaria más fuerte de lo anticipado inicialmente.
Esta cifra implicaría que Colombia no sólo se mantendría por fuera de la meta oficial, sino que el proceso de desinflación sería más lento de lo esperado.
El equipo de investigaciones económicas del Banco de Bogotá comparte una visión similar sobre la inflación en 2025. Sus análisis internos anticipan que el IPC cerraría el año nuevamente por encima del 5%, e incluso superaría la cifra registrada en 2024, debido a que no se observan señales claras de moderación de la demanda interna ni de ajustes significativos en los precios de bienes y servicios regulados.
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Corficolombiana, por su parte, proyecta una inflación de 5,4% para el cierre de 2025, influenciada por servicios, alimentos y la indexación, aunque con expectativas de desinflación gradual a medida que avanza el tiempo.
Para Rodrigo Lama, Chief Business Officer de la fintech latinoamericana Global66, en un escenario favorable, donde los datos de empleo en EE. UU. confirmen una desaceleración y las cifras de inflación en la región sigan mostrando señales de convergencia, el dólar debería mantener su tendencia bajista.
Con lo que expresó que en este escenario, los flujos hacia activos de riesgo y commodities se mantendrían firmes, reforzando la apreciación de las monedas latinoamericanas. “Bajo este escenario, el dólar tendría espacio para retomar su movimiento bajista hacia la zona de COP$3.700, en línea con un entorno de mayor apetito por riesgo global".
Por el contrario, en un escenario adverso, donde los datos de empleo sorprendan al alza o la inflación muestre mayor resistencia, manifestó, el mercado podría ajustar sus expectativas de política monetaria, generando un rebote técnico del dólar y un aumento transitorio en la volatilidad.
En este caso, el dólar podría rebotar hacia niveles cercanos a COP$3.820, reflejando una postura más defensiva de los inversionistas en el corto plazo.
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Hablando de activos financieros, el dólar global mostró una apreciación correctiva moderada, en un contexto de baja liquidez y ajustes técnicos tras las caídas previas. En los commodities, añadió Lama, el oro registró una corrección acotada, aunque se mantiene firme y operando en zonas de máximos históricos, reflejando que la demanda estructural por activos de refugio sigue intacta.
Un comportamiento similar se observó en el cobre, que mostró correcciones técnicas transitorias, pero que esta semana retomó con fuerza su tendencia alcista, alcanzando nuevos máximos históricos y superando los US$6 la libra, consolidando el rally impulsado por expectativas de demanda estructural y oferta más ajustada.
“En el caso del WTI, se observó una leve corrección al alza, aunque el precio continúa inserto dentro de una estructura bajista de corto plazo, limitada por factores de demanda y elevados niveles de inventarios”, dijo el ejecutivo de Global66.
En Latinoamérica, el peso colombiano (COP) experimentó una corrección bajista relevante, luego de haber alcanzado mínimos del año, reflejando tomas de utilidades y un ajuste técnico tras el fuerte desempeño previo.