Si hay señales de distensión, un acuerdo comercial entre Washington y Pekín, avances diplomáticos en Medio Oriente, el dólar podría retomar la apreciación hacia la zona de COP$3.100-COP$3.140.
Los dólares físicos sirven principalmente para viajes turísticos, gastos menores en efectivo o como reserva casera. Su ventaja es la disponibilidad inmediata y que se aceptan en cualquier lugar, incluso donde no hay medios digitales.
La debilidad del dólar y las altas tasas de interés abren una nueva oportunidad para las monedas de América Latina, aunque Citi advierte que no todas parten de la misma posición.
Según Visión Davivienda, el desbalance de dólares de la economía es el más alto desde 2022, una situación que ya se refleja en el deterioro de la balanza de pagos.
El banco pone el foco en la ejecución del nuevo gobierno: prevé menor crecimiento, ve más exigentes las valoraciones bursátiles y mantiene una posición favorable sobre el peso.
Mauricio Villamizar, codirector del Banco de la República dijo en entrevista con Bloomberg Línea que, si bien la postura actual es "claramente contractiva", pareciera que "no es suficiente para llevar la inflación a la meta el próximo año".
La Fed, el conflicto en Medio Oriente y el debate fiscal en Colombia marcarán el comportamiento del dólar durante septiembre. En los últimos días pasó de casi romper a la baja los COP$3.000 a rondar los COP$3.200.
El precio del dólar en Colombia volvió a repuntar, pero el peso colombiano se mantiene como la moneda más fuerte de América Latina en lo que va de 2026.
XTB dice que 10 de las 24 monedas de los mercados actuales del MSCI Emerging Markets presentan avances frente al dólar en 2026, mientras que Latinoamérica destaca con una mediana de +6,1% y cuatro de cinco monedas en positivo.
La reconstrucción podría extenderse durante varios años y elevar la presión sobre unas cuentas públicas que ya enfrentaban dificultades para cumplir las metas fiscales antes del terremoto,
Expertos señalaron que un peso fuerte abarata las importaciones para millones de consumidores, reduce el valor en pesos de la deuda externa y disminuye el costo de viajar o de importar maquinaria, bienes de capital y tecnología.
En julio la inflación de 12 meses cayó 11 puntos básicos y fue sorpresiva, pero a las expectativas de final de año no le movió la aguja, y la de final de 2027 son incluso más altas que un mes atrás.
La fuerte apreciación del peso está haciendo parte del trabajo del Banco de la República. ING cree que el próximo movimiento de las tasas será a la baja, aunque no espera un recorte inmediato.
La tasa de cambio se mantiene en niveles que los modelos de bancos y comisionistas consideran desalineados de sus fundamentales. Podría haber una sobrerreacción tras las elecciones presidenciales.
Analistas señalan que buena parte de las presiones bajistas, como las mayores tasas de interés en Colombia frente a Estados Unidos, la debilidad global del dólar y el ingreso de recursos de ayuda tras el terremoto que vivió el país el pasado 10 de agosto, ya se habrían reflejado en el precio.
El peso colombiano podría mantener niveles bajos en el corto plazo, pero la caída del petróleo y el regreso de los fundamentales llevarían al dólar hacia COP$3.530 al cierre de 2026.
La apreciación del peso colombiano está redistribuyendo ingresos entre consumidores, Gobierno, exportadores y personas que reciben recursos en dólares.
La rentabilidad del peso se acerca al 20% en 2026, lo que la convierte en la moneda con mejor rendimiento del mundo, ya que los inversores se endeudan en monedas de bajo rendimiento para comprar activos con mayor rentabilidad.
El peso colombiano ha sido una de las monedas más fuertes durante el último año. Pasó de niveles cercanos a los COP$4.000 a casi romper los COP$3.000 a la baja. El BanRep ahora intervendrá para evitar que eso suceda abruptamente.