Bogotá — El dólar en Colombia continúa desafiando las estimaciones de las principales firmas de análisis del país. Mientras los modelos apuntan a una tasa de cambio más alta, el peso colombiano (COP) mantiene un fuerte impulso que, de acuerdo con los analistas, podría prolongar la caída del dólar en el corto plazo.
Daniel Velandia, director de Investigaciones Económicas de Credicorp Capital, aseguró que los niveles actuales “no encuentran respaldo en los modelos basados en fundamentales de la firma”.
Menos del valor justo
“La verdad es que hay que reconocer que, desde el punto de vista fundamental, no creo que en este momento haya ningún modelo —por lo menos de nuestro lado—, ningún modelo econométrico o estadístico basado en fundamentales que nos dé los niveles del dólar que está teniendo hoy el tipo de cambio”, dijo Velandia.
El analista considera que el comportamiento reciente puede calificarse como una sobrerreacción tras la temporada de elecciones presidenciales.
“Entonces, bajo esa lógica, lo que se podría decir es que hay un overshooting, una sobrerreacción, seguramente explicada por la disminución en la prima de riesgo país tras las elecciones”, explicó.
Velandia comparó el movimiento actual con el comportamiento de la tasa de cambio después de la elección presidencial de 2022, aunque en aquella ocasión ocurrió en sentido contrario. Tras la victoria de Gustavo Petro el dólar se negoció por encima de COP$5.200, en esta oportunidad es igual, pero en dirección opuesta.
“Después, el dólar, poco a poco, en la medida en que pasa el tiempo, va corrigiendo. Yo creo que eso es básicamente lo que podría llegar a pasar”, señaló.
Sin embargo, advirtió que el proceso puede tomar tiempo y que el comportamiento técnico del mercado podría llevar la tasa de cambio incluso a niveles inferiores.
“Podemos ver niveles inferiores si parte del mercado ha empezado a decir que, técnicamente hablando —no por fundamentales, sino por tendencias—, podemos llegar incluso a niveles de COP$2.850 o COP$2.900”, dijo.
Aun así, descartó que esos niveles encuentren justificación en los principales fundamentales que sigue la firma. “Pero que eso esté justificado por el petróleo, el dólar global, el crecimiento económico o las cuentas fiscales colombianas, no”, afirmó.
Una tasa desalineada
Una lectura similar sobre el nivel de la tasa de cambio tiene Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.
“El tema es que nosotros tenemos una convicción alta: la tasa de cambio, en los niveles en los que está actualmente, está desalineada. Tenemos varios modelos y todos muestran que, efectivamente, el nivel debería ser más alto”, sostuvo.
Según Pérez, dependiendo del modelo utilizado, el nivel considerado adecuado podría estar entre COP$100 y COP$600 por encima del actual.
“Dependiendo del modelo, estamos hablando de entre COP$100, COP$200 y hasta COP$500 o COP$600 más arriba”, explicó.
Para el analista, el comportamiento reciente refleja “cierta euforia por Colombia”. “Cuando hablo de euforia, me refiero a un movimiento excesivo en la tasa de cambio”, precisó.
Pérez también señaló que los factores que han favorecido al peso podrían comenzar a modificarse ante la expectativa de recortes en las tasas de interés.
“Creo que ahora lo que va a empezar a alimentar ese movimiento es la expectativa, ya no de tasas altas, sino de los recortes de tasas de interés que se vienen”, afirmó.
En ese escenario, los inversionistas extranjeros que han comprado títulos de renta fija colombiana podrían beneficiarse de una eventual caída de las tasas y de la valorización de esos títulos.
“Entonces, creo que los factores van a empezar a cambiar un poco para respaldar la tasa de cambio, pero siguen latentes y, en mi opinión, continúan desalineándola frente a su nivel de equilibrio”, agregó.
El porqué de la caída
Juan David Ballén, director de Estudios Económicos de Aval Asset Management, atribuye el comportamiento del dólar a una combinación de factores externos e internos.
“La caída del dólar responde a una combinación de factores internacionales y locales”, señaló.
Según Ballén, a nivel internacional el dólar se debilitó luego de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos anunciara un aumento en las recompras de bonos del Tesoro de largo plazo. Esto redujo las tasas de esos títulos y, con ello, parte de su atractivo para los inversionistas.
En Colombia, el analista destacó el diferencial de tasas de interés frente a Estados Unidos, la menor percepción de riesgo político tras la llegada del nuevo Gobierno y la expectativa de una mayor entrada y conversión de dólares relacionada con donaciones y recursos para atender la emergencia del terremoto.
“En conjunto, estamos viendo un dólar más débil en el mundo, al mismo tiempo que Colombia ofrece condiciones que favorecen al peso. Esto ayuda a explicar la magnitud de la caída reciente de la tasa de cambio”, afirmó.
¿Qué puede pasar hacia adelante?
Para Velandia, los modelos de Credicorp Capital apuntan a una recuperación gradual del dólar en las próximas semanas o meses, aunque reconoce que el impulso actual podría prolongar la caída.
“Los modelos nos dicen que esto debería empezar a recuperarse gradualmente en las próximas semanas o meses y comenzar una tendencia gradual al alza”, dijo.
Ballén, en cambio, considera que las condiciones para un dólar relativamente débil podrían mantenerse por un tiempo adicional.
“Desde nuestro punto de vista, las condiciones para un dólar relativamente débil podrían mantenerse al menos hasta el cierre del año”, afirmó.
El principal riesgo que identifica está en el frente fiscal. “Si las medidas anunciadas no logran materializar el ajuste esperado o aumentan las dudas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas, podría volver a aumentar la percepción de riesgo sobre Colombia y generar presiones al alza sobre el dólar”, señaló.
Por ahora, Ballén sostiene que el mercado está a la espera de evidencia sobre las primeras medidas del nuevo Gobierno y su capacidad de ejecución antes de modificar esa percepción.













