El dólar barato entra de lleno en la estrategia de tasas de interés del banco central colombiano

La fortaleza del peso y sus efectos sobre sectores económicos que dependen de la tasa de cambio entraron en la ecuación de la Junta del Banco de la República y su estrategia monetaria.

Mantener niveles adecuados de reservas contribuye a preservar la confianza en la solidez externa del país y favorece su acceso al financiamiento internacional.

Bloomberg Línea — La fortaleza del peso colombiano y el comportamiento de la tasa de cambio entraron de lleno en el análisis del Banco de la República, en un momento en que la moneda local registra una apreciación superior a la de varias monedas comparables y la inflación mantiene una tendencia alcista.

El nuevo elemento de la estrategia del Emisor es un programa de acumulación gradual de reservas internacionales por hasta US$4.000 millones, una decisión que junto a la estabilidad de las tasas de interés en el 12%, sorprendió al mercado.

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Cuatro miembros de la Junta votaron por la estabilidad y tres por un incremento de 50 puntos básicos.

Juana Téllez, economista jefe de BBVA Research, señaló que el Banco de la República resaltó que “la apreciación de la tasa de cambio del peso colombiano excede la de varias monedas comparables”, un comportamiento que contribuye a mitigar las presiones al alza de la inflación.

Para Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas de Grupo Cibest, el comportamiento cambiario tuvo un papel relevante en la decisión de la Junta. “En nuestra opinión, la decisión estuvo determinada por el comportamiento de la tasa de cambio y no por una mejora del panorama inflacionario”, afirmó.

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La lectura de Clavijo parte de un escenario en el que la inflación se aceleró hasta 6,14% y las expectativas para 2026 y 2027 permanecen por encima del rango de tolerancia.

“La persistente apreciación del peso le otorgó a la mayoría margen para realizar una pausa, pese a que la inflación se aceleró hasta 6,14% y a que las expectativas para 2026 y 2027 permanecen por encima del rango de tolerancia”, señaló.

Para Clavijo, la coincidencia entre la decisión y el anuncio cambiario es relevante. “El anuncio simultáneo del programa de acumulación de reservas sugiere que el frente cambiario fue un elemento determinante en la discusión”, dijo.

El Banco de la República anunció que acumulará gradualmente reservas internacionales por hasta US$4.000 millones. El propósito es fortalecer los niveles de liquidez externa del país.

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Las reservas internacionales, explicó el Banco de la República, constituyen un respaldo para que el país pueda atender sus obligaciones externas y responder ante posibles choques provenientes de los mercados financieros internacionales.

También señaló que mantener niveles adecuados de reservas contribuye a preservar la confianza en la solidez externa del país y favorece su acceso al financiamiento internacional.

El mecanismo para adquirir las reservas será el de subastas de opciones PUT de acumulación. Estas opciones podrán ejercerse únicamente cuando la Tasa Representativa del Mercado, TRM, se ubique por debajo de su promedio móvil de los 20 días hábiles anteriores.

Las subastas se realizarán mensualmente y el monto se anunciará en cada convocatoria. El precio de ejercicio de las opciones será la TRM vigente el día en que se realice el ejercicio.

La primera subasta se realizará el 3 de agosto de 2026 y tendrá un cupo de hasta US$400 millones.

Las opciones adjudicadas podrán ejercerse entre el 4 y el 31 de agosto, siempre que se cumpla la condición establecida.

El Banco de la República señaló que el mecanismo ya había sido utilizado en 2024 y que permitió cumplir el objetivo de acumular reservas internacionales por cerca de US$1.500 millones.

El programa anunciado ahora tiene un carácter preventivo y es compatible con la postura de política monetaria. El Emisor señaló además que utilizará los instrumentos necesarios para asegurar que la tasa de interés de corto plazo de la economía sea coherente con la tasa de intervención establecida por la Junta.

Para BBVA Research, la decisión de acumular reservas apunta directamente al frente cambiario. “En términos cambiarios el anuncio de acumulación de reservas va en dirección correcta en la medida que puede contribuir a contener el tema cambiario y a dar más seguridad externa”, afirmó Téllez.

La economista agregó que, de acuerdo con lo aclarado por el Banco de la República, el proceso de acumulación de reservas internacionales será plenamente esterilizado “para no afectar el rumbo de la política monetaria”.

La medida también fue valorada por María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara Colombo Americana, AmCham Colombia, desde el impacto que tiene la apreciación del peso sobre los exportadores.

“La compra de hasta US$4.000 millones anunciada por el Banco de la República es una medida oportuna para fortalecer las reservas y puede contribuir a moderar las presiones de revaluación que hoy afectan a los exportadores. Sin embargo, no es una solución suficiente”, afirmó Lacouture.

La presidenta de AmCham Colombia planteó que el comportamiento de la tasa de cambio debe analizarse junto con otros factores que afectan la competitividad.

“Colombia necesita una respuesta integral: ordenar las finanzas públicas y su estrategia de financiamiento, elevar la productividad y reducir los costos laborales, energéticos, logísticos y regulatorios”, señaló.

“La competitividad no puede depender de un dólar favorable, pero tampoco puede construirse con una tasa de cambio excesivamente apreciada y costos internos que siguen aumentando”, agregó.

El comportamiento del peso se da, además, en un contexto de presiones inflacionarias. Según Téllez, el Banco de la República destacó que la inflación alcanzó 6,1% en junio, impulsada por los alimentos y los regulados, mientras que la inflación básica, sin alimentos ni regulados, se mantuvo estable en 6,0%.

Las expectativas de inflación de los analistas también aumentaron en julio. Para diciembre de 2026 y 2027 se ubicaron en 6,6% y 5,0%, respectivamente, mientras que las expectativas derivadas del mercado de deuda pública permanecen por encima de 6,0% para todos los plazos.

En este escenario, el comportamiento futuro de la tasa de cambio queda ligado a las próximas decisiones de política monetaria.

Téllez señaló que las decisiones futuras sobre la tasa de intervención dependerán de “la nueva información disponible y la materialización de los riesgos externos y climáticos”, particularmente por posibles efectos de segunda ronda sobre la inflación.

Clavijo, por su parte, señaló que el ciclo de política monetaria aún no ha concluido y no descartó un incremento adicional de 75 puntos básicos hasta 12,75% durante los próximos meses.

“La evolución futura de la tasa seguirá dependiendo de la dinámica de la inflación, del anclaje de las expectativas y de la sostenibilidad de la apreciación del peso”, afirmó.

Así, el dólar y la fortaleza del peso aparecen como uno de los elementos que acompañan la discusión del Banco de la República, no solo por su efecto sobre la inflación, sino también por sus implicaciones para los exportadores y por la decisión del Emisor de iniciar un programa de acumulación de reservas internacionales de hasta US$4.000 millones.

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