La debilidad del dólar frente a otras divisas globales, sumada a los elevados precios de las materias primas, configura un escenario macroeconómico favorable para América Latina.
El presidente Petro destacaba que las divisas que llegaban por el turismo ya habían reemplazado lo generado por el petróleo y el carbón en su mejor año. Apenas unos meses después, termina la euforia.
El peso colombiano cada vez se consolida más como la moneda más fuerte de los mercados emergentes. En lo que va del año se aprecia más de 16% y los inversionistas se cuestionan cuánto más durará “barato”.
El banco considera que la consolidación fiscal y una política monetaria restrictiva seguirán respaldando a la moneda colombiana y revisó a la baja sus proyecciones para el dólar.
El dólar llegó a tocar niveles no vistos desde febrero de 2020 durante la jornada, aunque recortó pérdidas hacia el cierre. El peso colombiano terminó como la moneda con mejor desempeño de América Latina y la líder entre los mercados emergentes.
Los activos colombianos ya venían descontando una victoria de De la Espriella, aunque el estrecho margen electoral y los desafíos de las finanzas públicas podrían limitar el alcance del rally.
Tras la euforia que siguió a los resultados de la primera vuelta presidencial, el peso colombiano corrigió parte de su avance mientras los inversionistas evalúan las perspectivas para la segunda vuelta.
El mercado cambiario reaccionó con optimismo al resultado electoral, en medio de expectativas de una menor prima de riesgo para Colombia y una mayor probabilidad de políticas económicas favorables.
La elección presidencial aún no tiene resultado, pero los mercados ya ajustaron posiciones. Los analistas coinciden en que parte del riesgo político está descontado en los precios.
El banco considera que el peso colombiano, los TES y las acciones aún no reflejan plenamente el riesgo político, y dijo que Ecopetrol sería una de las compañías más expuestas al resultado electoral.
El peso colombiano y la bolsa recuperaron terreno tras el shock inicial de 2022, pero estrategas atribuyen el rally más a factores globales, eventos corporativos y resiliencia empresarial que a la política económica del Gobierno Petro.
La divisa se negocia por encima de los COP$3.700 desde la semana pasada. La volatilidad será protagonista en el mes por las elecciones previstas para el 31 de mayo.
El banco sugiere posiciones bajistas en el peso colombiano y anticipa un alza del tipo de cambio impulsada por el riesgo electoral y menor liquidez en dólares.
La fortaleza del peso colombiano pende de un hilo. El tema fiscal asecha, mientras se resuelve el frente político. Las elecciones legislativas serán determinantes en el precio futuro.
Mientras desde el frente financiero se insiste en aprovechar la coyuntura con visión de largo plazo, desde el análisis económico se advierte sobre la necesidad de coberturas cambiarias para mitigar riesgos.
A pesar del reciente repunte del dólar, los fundamentales de las monedas de Latinoamérica, incluyendo un carry trade atractivo, les permitirían seguir ganando terreno.
El gobierno colombiano propone limitar al 30% la inversión extranjera de los fondos de pensión. Morgan Stanley prevé impactos en TES, deuda soberana y acciones, con efectos moderados sobre el tipo de cambio.