EXCLUSIVA: Qué esperar de las tasas, inflación y PIB de Colombia en 2024, según Bonilla

Ricardo Bonilla habló con Bloomberg Línea de sus expectativas frente a tasas de interés, una nueva reforma tributaria y la decisión de la Corte Constitucional sobre deducibilidad de regalías

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Bogotá — El ministro de Hacienda de Colombia, Ricardo Bonilla, proyecta que la tasa de interés del Banco de la República se mantenga 300 puntos básicos por encima del nivel de inflación en Colombia durante 2024. Así lo dijo durante una entrevista con Bloomberg Línea, en la que dio detalles de cómo se definió el aumento del salario mínimo para este año y cuáles eran las peticiones de empresarios y trabajadores.

En su diálogo con este medio, Bonilla explicó por qué se reculó en la idea de comenzar los ajustes del precio del diésel, y cómo eso afectará las cuentas del cierre del déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles.

Se refirió, además, a la expectativa del Gobierno en relación a la decisión de la Corte Constitucional, tras presentar la incidencia fiscal luego de que declarara inexequible la no deducibilidad de las regalías.

Finalmente dio luces de una nueva reforma tributaria que se cocina en el Gobierno en la que las empresas tendrán una tasa nominal más baja y en la que las personas naturales con ingresos superiores a los 10 salarios mínimos mensuales tendrán que hacer un mayor aporte.

Bloomberg Línea: ¿Con el alza de 12% en el salario mínimo, qué tan difícil espera que sea convencer a la Junta del Banco de la República para que acelere el ritmo de bajada de tasas de interés?

Ricardo Bonilla: Va a ser un tema de reflexión, porque la mayoría de miembros de la Junta del Banco esperaba que no pasara de 11%. Finalmente quedó en 12%. Es decir, se fue un punto más allá, pero en la práctica fue el IPC más 1,9 puntos porcentuales tomando noviembre como referencia. Es decir, en realidad fue un incremento moderado. Los gremios esperaban 11%, muy pegados al banco y esperaban subir hasta 11,5% y las centrales bajaron hasta 12%, no hubo acuerdo, pero esperaban que el decreto fuera de 13% o 14%, así que es un aumento, moderado, aceptable, y por debajo de lo que se hizo en años anteriores si se toma la referencia histórica.

Pero igual, lo que a nosotros nos interesa no es disparar el salario mínimo, sino recuperar poder de compra real. Nada sacamos con un aumento de salario que a los tres meses la inflación ya se lo ha comido.

Lo que mostramos en el 2023 es que la inflación causada es inferior al salario acordado, y por lo tanto los colombianos ganaron seis puntos de poder adquisitivo en el año pasado. Esperamos que vuelvan a ganarse seis puntos más en el 2024.

BL: Con ese escenario que plantea, ¿ve posible que la Junta se incline por bajar tasas en más de 25 básicos en enero?

R.B. Creo que la situación con la mayoría de miembros de la Junta del banco va a estar en que la reunión de enero vaya a estar muy a la espera del dato de inflación de enero. Probablemente en la reunión de enero no se logre mucho, es decir, puede que solo se bajen 25, pero la perspectiva es que se mantenga una tendencia de tener una brecha entre la tasa de intervención y la inflación real causada. Si la inflación real causada a mediados de año es de 7%, seguro la junta irá bajando para mantener mínimo 300 puntos básicos de diferencia.

BL: La mayoría del mercado está esperando una tasa a final de 2024 de alrededor de 8%, pero eso dependerá de una combinación de varios factores. ¿Usted en qué nivel espera tener la tasa al final del año?

R.B. En ese caso hay que decir que hay una expectativa de inflación de 5% y que la tasa esté en 8%, ahí están los 300 puntos de diferencia. El banco no va a bajar la tasa por debajo de la inflación, va a tratar de mantener una senda garantizando que esto se siga dando, pero que el mensaje de bajar tasas sigue vigente.

BL: ¿Usted a partir de qué mes espera que se empiece a acelerar el ritmo de bajadas para poder llegar al 8%?

R.B. Eso implicaría comenzar a bajar a partir de marzo. Son ocho reuniones del banco en el año en las que se toman decisiones de tasa. Yo diría que la clave va a ser la de marzo. Ahí podríamos estar hablando de bajar 50 básicos.

BL: Para que eso pase, los aumentos en los combustibles deben no afectar la inflación. ¿Cómo lograrlo, ya terminó el ajuste de gasolina, pero queda pendiente diésel?

R.B. En cuanto a gasolina el último aumento ya se hizo. Lo que queda de aquí en adelante es que debe haber una resolución mensual que ajuste el precio internacional, pero con cambios, hacia arriba o hacia debajo de $20, ya no vamos a volver a tener incrementos de $600 en el galón. Gasolina ya cerró la brecha salvo un imponderable internacional como que el petróleo vuelva los US$100 por barril.

Nos queda diésel. Ahí la preocupación mayor, que el presidente la ha alertado, es que no queremos afectar los precios del transporte masivo y no queremos que se dispare algo la inflación por efecto de transporte de carga. Se trata de ir mirando, monitoreando y acordado cosas en el camino. Por ahora el presidente ha pedido pausa, ya con gasolina cerramos una parte, con diésel haremos una pausa porque debemos ir mirando otros temas como, por ejemplo, el efecto del Fenómeno de El Niño.

La previsión con El Niño tiene tres temas para examinar: 1) Si hay algún riesgo de racionamiento, hasta ahora las cifras del comportamiento hídrico y de las centrales térmicas nos dicen que tenemos 20 gigas de capacidad que permiten consolidar los distintos escenarios y que no tendríamos racionamientos de aquí a mayo, pero, además, van a entrar otras 500 megas de energía solar. Ya entraron 106 megas en diciembre, entran 170 en febrero y completando mayo serán 500 megas nuevas de solar.

BL: ¿Lo que preocupa de subir el diésel es que se incrementen los costos del transporte de carga o que los camioneros se vayan a paro?

R.B. Preocupa esencialmente que tengamos una buena relación con el gremio del transporte y que cualquier cosa que hagamos sea concertada.

BL: ¿Hay estimado de cuándo se puede cantar victoria frente a El Niño y decir que definitivamente no habrá apagón?

R.B. Las cifras que nos dan desde Ambiente y el Ideam es que el fuerte del fenómeno llega hasta mayo y que ahí es donde tenemos que tener la previsión de si tenemos suficiente capacidad de energía para responder. Nos queda el problema de precios que es el de los rezagos de la opción tarifaria y el del kilovatio en bolsa, en eso se está trabajando, y quedaría por mirar si habrá algún impacto negativo en agricultura por el efecto sequía. Por ahora, las cosechas van bien y el escenario dice que no tendremos mayor dificultad, pero los meses duros, serán abril y mayo.

BL: Se ha hablado de que los problemas de la construcción son por las altas tasas de interés. ¿Hay en construcción algún plan para repotenciar el sector?

R.B. Están los dos tipos de subsidios que pone la Nación. El de cuota inicial y el de tasa de interés. Están agendados más de 50 mil subsidios para 2024. Lo que nos preocupa es que en 2023 se entregaron más de 50 mil subsidios y para lo que sirvieron fue para reducir inventarios. Eso quiere decir que las viviendas construidas pendientes de venta ya se vendieron. Lo que quiere decir que este es el momento de volver a construir. Lo que queremos es que estos subsidios de 2024 vayan a construcciones nuevas.

BL: El empleo viene bajando frente a 2022, pero subiendo en la medición mensual. ¿Qué tanto le preocupa?

R.B. Ahí se ve el efecto de los meses con mayor dificultad de crecimiento, los que están mostrando ese tipo de resultado. El país tiene un problema histórico en el mercado laboral. Nunca hemos podido tener estable una tasa de desempleo de un dígito, por lo general es de dos dígitos, queremos mantenernos en un dígito, pero eso dependerá de que la economía se reactive y de que 2024 tenga mejor crecimiento que en 2023. Se espera que el año pasado haya cerrado en 1,2% y que aumentemos este año a 1,8%.

BL: El mercado accionario colombiano lleva cuatro años en rojo, entre las alternativas que se plantean para mejorar la liquidez y así atraer nuevos jugadores que el Estado inscriba en bolsa algunas de las empresas en las que tiene control, sin que pierda su calidad de accionista mayoritario. ¿Qué tan viable es eso?

R.B. Yo diría que el problema de la bolsa de valores es estructural. Los agentes privados se han ido retirando del mercado y los colombianos no creen en las acciones. Creen más en los CDT.

A ese problema hay que buscarle otra salida. Hace 30 años había 120 operadores, todos privados, hoy apenas son 65 y hay 2 públicos que son los que mueven el mercado. Eso no puede depender del mercado público, sino que debe depender del conjunto de las empresas privadas.

Para eso las empresas privadas deben garantizar que esto se pueda seguir desarrollando, y como no hay un gran desarrollo de mercado está funcionando a partir de las OPA, como el caso Gilinski-GEA. Ahí es en donde está la desconfianza de los colombianos con el mercado accionario. Hace 30 años había un millón de inversionistas en bolsa y éramos 30 millones, hoy hay medio millón y somos 50 millones.

BL: Las bolsas de Perú, Colombia y Chile se integraron societariamente y esperan antes de 2025 poder armonizar normas y procesos para poder hablar de un mercado accionario único para los 3 países. ¿Qué tan dispuesto está este Gobierno en armonizar esas normas?

R.B. Ese es un tema a desarrollar. Ya los inversionistas colombianos están mirando más el mercado chileno que el mismo colombiano. La integración va a permitir que exista un mayor desarrollo del mercado, yo creo que hay que ayudar a reglamentar eso.

BL: ¿Hay reuniones previstas con Juan Pablo Córdoba, presidente de Nuam Exchange, para ver qué toca armonizar y cómo se va a hacer?

R.B. Juan Pablo Córdoba forma parte del Comité Autónomo de Regla Fiscal, que, entre otras cosas, no sé qué hace ahí si tiene este conflicto de intereses con el mercado de capitales.

BL: Se habló de revisar la Reforma Tributaria para bajarles impuestos a las empresas y subirles los impuestos a las personas naturales de muy altos ingresos. ¿Hay fecha prevista para presentar una propuesta formal?

R.B. Nuestra preocupación es por qué se cayó ese artículo de la reforma en 2022. Iba en la dirección correcta. Se aumenta la tributación de las personas naturales y se baja el de las personas jurídicas. Ese artículo no se aprobó y hoy lo necesitamos.

Mi propósito es recuperarlo para que las personas jurídicas comiencen a bajar su tasa nominal, no la efectiva, y que los propietarios pasen a tributar como persona natural y no estén mezclados con las personas jurídicas. Lo vamos a empezar a socializar con gremios y demás actores.

BL: ¿Cuál sería ese nivel de tasa para empresas?

R.B. Pues el artículo original preveía una reducción progresiva del 35% al 30%. Lo desafortunado es que no se haya aprobado.

Las personas a las que les subiría la renta es a las de más de 10 salarios mínimos que son las que están mezclándose con las personas jurídicas. Los de 6 o 7 salarios mínimos no tienen personas jurídicas.

BL: Se había hablado de una reforma tributaria territorial. ¿Ahí se podría incluir ese artículo de empresas?

R.B. Se puede examinar. Los jurídicos dicen que es mejor separar los dos temas, pero nada dice que no pueda ir un capítulo territorial dentro de una reforma mayor y lo cierto es que hay un gran reclamo en el manejo del ICA. En 2016 se autorizó el formulario único nacional, eso debió resolver los problemas administrativos del ICA, pero no pasó, hoy estamos examinando qué pasó ahí.

BL: ¿Han tenido respuesta de la Corte Constitucional sobre la incidencia fiscal que adujeron por el tema de deducibilidad de regalías?

R.B. Eso tiene un procedimiento. Teníamos un plazo para solicitar la incidencia fiscal, la corte la recibió, pero salió a vacancia judicial y volverá hacia el 10 d enero. Debemos tener una respuesta de la corte hacia el 12 o 13 de enero, y esa respuesta debe ser pidiendo argumentos para lo cual nos dará un mes aproximadamente.

Eso quiere decir, que, si se cumplen esos tiempos, a mitad de febrero entregaremos toda la argumentación y la corte responderá hacia mediados de marzo.

BL: ¿Cómo va el hueco del FEPC y qué proyecta para este año?

R.B. El hueco se cierra con gasolina y permanece el del diésel. La proyección es un hueco de $10 billones en 2024 que dependerá de si se hacen o no ajustes, y esa será una decisión más política que otra cosa.

BL: ¿Espera dividendo extraordinario de Ecopetrol este año?

R.B. De acuerdo a la decisión de la corte se podría esperar que haya dividendos adicionales porque si insiste en su decisión entonces Ecopetrol tiene unos recursos que no tenía contemplados.

BL: En el sector salud dicen que el Plan A del Gobierno dejó de ser la reforma y que ahora lo que se quiere es reventar el sistema para forzar la reforma. ¿Qué decirles a ellos?

R.B. No se está reventando el sistema a las malas. Lo que sí está mostrando hoy es que los reclamos de los ciudadanos se han hecho más evidentes. Se ha mostrado que las EPS no tienen el control de su información, por ejemplo, para discutir el ajuste de la UPC solo cuatro EPS presentaron información y con solo cuatro EPS usted no puede tomar decisiones. Ahí hay un problema, pero, además, siguen las demoras de los trámites de las citas, las demoras, sobre intervenciones quirúrgicas, todo eso sigue ahí y eso es lo que se quiere resolver.