Bloomberg Línea — Más allá de salir a bolsa, Rappi, la primera startup colombiana en convertirse en unicornio, tiene como prioridad consolidar su crecimiento en ciudades intermedias y en estratos medios del país.
“No nos obsesiona salir a bolsa”, dice Matías Laks, country manager de Rappi en Colombia. Explica que esa meta se enmarca en un propósito más amplio: “nuestro objetivo no es salir a bolsa. Es ser un motor del emprendimiento en Latinoamérica”.
El ejecutivo no descarta ese objetivo, pero sí le resta urgencia: “Si nosotros logramos el día de mañana ser una empresa pública, la luz de nuestro faro va a iluminar más fuerte. Pero no es el objetivo, obsesivamente, salir a bolsa, eso distrae mucho”.
Lo que sí confirma es que Rappi ya es rentable. genera Ebitda positivo, y que el 100% de las utilidades se reinvierte en el negocio.
Con 11 años en el mercado y presencia en nueve países, Rappi atraviesa uno de sus mejores momentos en Colombia. Laks aseguró que están creciendo más de 30% anual.
“Nosotros estamos creciendo fuertemente en los lugares donde, históricamente, menos desarrollados hemos estado”, dijo el ejecutivo. La expansión hacia estratos medios y ciudades secundarias es hoy el corazón de la estrategia.
Rappi ha sumado operaciones en Cúcuta, Pasto, Tuluá, Riohacha y El Retiro, municipio aledaño a Medellín. “Lo que hicimos fue mejorar muchísimo las operaciones, hoy puedo mirar a los ojos a cualquier usuario fuera de Bogotá o Medellín y decirle que la operación está a la altura”, enfatizó Laks.
Rappi está en Bucaramanga, Cúcuta, Santa Marta, Barranquilla, Cartagena, Villavicencio, Montería, Armenia, Pereira, Manizales, Valledupar, Villavicencio, Medellín, Cali, Chía y Bogotá.
La plataforma ya suma más de 34.000 restaurantes activos y más de 15.000 comercios de otras categorías, para un total cercano a los 50.000 aliados.
La aplicación como tal se abre más de diez millones de veces por semana solo en Colombia, un dato que el country manager usa para ilustrar el valor que Rappi le ofrece a los comercios: “automáticamente estás en un centro comercial donde pasan millones y millones de personas”.
Los restaurantes siguen siendo el motor de Rappi, pero su peso relativo ha caído del 70% al 55% en los últimos años por la fuerza que han cogido otras categorías. El 45% restante lo componen servicios financieros (RappiBank, en alianza con Davivienda), viajes (RappiTravel, que crece más del 50% anual), turbo-entregas en menos de diez minutos y logística de última milla para negocios que operan con canal propio, un producto que llaman Cargo y que es especialmente fuerte en Brasil.
En términos de relevancia para el negocio global de Rappi, Laks comentó que el país más grande es Colombia, seguido de México, Perú y Argentina. “Brasil, aunque es un mercado enorme, tiene competencia local fuerte en restaurantes; allí Rappi se ha especializado en quick commerce y en Cargo”.
Más de 70.000 rappitenderos y mitos por desmentir
Laks desmiente varios mitos que giran alrededor de la labor de los rappitenderos, que son más de 70.000 en Colombia.
El primero: que ganan poco. “Si yo tomo todo lo que ganan en plata los rappitenderos y lo divido por las horas que están conectados, me da arriba del equivalente a más de dos veces el salario mínimo por hora”, explicó.
Y aclaró que esa cifra excluye las propinas, que van íntegramente al repartidor. El 60% de las órdenes viajan con propina, con un promedio de alrededor de COP$2.000.
El segundo mito: que trabajan jornadas extenuantes. La mayoría se conecta menos de 20 o 25 horas por semana, lo que indica que muchos combinan los domicilios con estudios u otras actividades. “Ellos están en esa elección”, subraya.
El tercero: que Rappi se queda con las propinas. “Todas las propinas que el usuario pone van derecho al rappitendero. Nosotros no tocamos nada de eso”.
En materia de protección social, y antes incluso de que la nueva reforma laboral entre en implementación, Rappi cubre un seguro de accidentes durante el tiempo de cada orden y 30 minutos después, más un seguro de salud básico para el 100% de sus domiciliarios.
La reforma laboral aprobada, que reconoce a los repartidores como trabajadores digitales independientes pero establece aportes conjuntos a seguridad social, generará sobrecostos para las plataformas. “Estamos dispuestos a asumirlo porque esto es algo que es bueno para el rappitendero”, manifestó Laks.
El Mundial 2026 como ancla
Con Colombia clasificada y los partidos en horarios amigables para América Latina, Rappi tiene un plan de activación que llaman “Rappilocura”: descuentos del 50% en múltiples aliados los días que juega la Selección, y ofertas flash por WhatsApp, cuyo canal supera los 544.000 seguidores.
Para el ejecutivo, el Mundial no es solo una campaña comercial sino una demostración del alcance del ecosistema. “El poder que tiene nuestro ecosistema no le pertenece solo a Rappi, es Rappi con todos los aliados que están adentro. Sin aliados, nosotros no somos nada”.