Bogotá — La inflación en Colombia todavía no toca techo. En septiembre, el IPC anual pasó de 6,24% a 6,29%, y los analistas coinciden en que lo más difícil está por venir.
“En Colombia, proyectamos que la inflación cierre 2026 en 6,7% y alcance un máximo de 7,3% en el primer semestre de 2027, antes de descender a 5,5% al cierre de ese año”, señala el más reciente informe de Radar Bancolombia (Grupo Cibest).
La explicación está en varios riesgos que se juntan en ese periodo.
El Niño apenas empieza a sentirse
El principal es climático. Según la NOAA, el Fenómeno de El Niño comenzó en junio y se extendería hasta abril de 2027. Por eso, sus efectos sobre los precios todavía no se reflejan del todo.
Ver más: Inflación en Colombia no encuentra techo: subió a 6,29% en septiembre
El pronóstico del índice ENSO que cita Bancolombia alcanza un pico de 2,67. Cualquier valor por encima de 1,5 indica un evento de intensidad fuerte.
Colombia es de las economías más expuestas de la región, porque recibiría el golpe por dos frentes. Uno, la vulnerabilidad de sus cosechas. Otro, su dependencia de la generación hidráulica, que encarece la energía en temporadas secas.
Los alimentos ya vienen presionados
El problema es que El Niño llega sobre una base alta. En septiembre, los alimentos subieron 0,78% mensual y aportaron 13 puntos básicos a la inflación total, más que cualquier otro rubro.
Por otro lado, un informe de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá (Grupo Aval) subraya que es un ajuste elevado para una época del año en la que estas variaciones suelen ser casi nulas. La papa subió 7,3% y el tomate, 10,5%.
En el acumulado anual, la inflación de alimentos se aceleró a 6,74%, muy cerca de sus máximos de los últimos tres años.
Combustibles y dólar, otros dos frentes
Los combustibles son otro riesgo. Según Banco de Bogotá, cerrar por completo la brecha entre los precios locales de la gasolina y los internacionales podría sumar alrededor de 40 puntos básicos a la inflación total.
Ver más: Fenómeno de El Niño amenaza la competitividad y la oferta de las exportaciones colombianas
No hacerlo agravaría el problema fiscal, con un faltante cercano a COP$20 billones anuales en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
A eso se suma el frente externo. La Reserva Federal subió su tasa 25 puntos básicos en septiembre, hasta el rango de 3,75%-4,00%, y dejó la puerta abierta a más alzas.
El dólar se fortaleció y, en Colombia, el peso colombiano (COP) se depreció más de 3% en la semana siguiente al anuncio. Esto amenaza el principal alivio reciente: la inflación de bienes, que cayó a 2,87%, su mínimo del año, gracias justamente a la revaluación previa.
La indexación de comienzo de año
Los servicios tampoco ceden. Sin arriendos, su inflación anual está en 9,21%. Los arriendos subieron a 5,07%, un máximo desde enero, y la educación acumula cerca de 7,4% en el año.
Con una inflación que cerraría 2026 entre 6,7% y 6,8%, según las proyecciones de ambas entidades, los reajustes de precios y contratos que se hacen a comienzo de año partirían de una base alta. Ese efecto coincidiría con el momento de mayor impacto de El Niño.
Ver más: Se encarece el crédito en Colombia: banco central elevó tasas de interés al 12,25%
Hay señales favorables. La inflación básica, que excluye los componentes más volátiles, bajó de forma generalizada en septiembre. El indicador sin alimentos ni regulados pasó de 6,12% a 6,03%.
Además, el dato mensual de 0,37% quedó por debajo del 0,41% que esperaba el consenso del mercado.
A esto que suma que el Banco de la República fue el único de la región que endureció su política en el último trimestre, con un alza de 25 puntos básicos hasta 12,25% en septiembre.
El Banco de Bogotá anticipa que las preocupaciones continuarán y que la tasa podría subir un poco más, acercándose a su nivel terminal.
La buena noticia llegaría después del pico. Radar Bancolombia espera que, superado el primer semestre, la inflación retome una senda descendente hasta 5,5% al cierre de 2027. Aun así, seguiría lejos de la meta de 3%.