¿Qué tanto han votado los colombianos en las elecciones presidenciales desde 1994?

El promedio de abstencionismo en las elecciones presidenciales después de la Constitución de 1991 ha sido del 52,5%. Catalizar este fenómeno fue clave en el triunfo de Gustavo Petro en 2022.

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Bloomberg Línea — Las elecciones presidenciales del 31 de mayo en Colombia serán una nueva oportunidad para que la ciudadanía venza en las urnas a quien se ha robado el protagonismo en las últimas jornadas de este tipo: el abstencionismo.

El promedio de abstencionismo en las elecciones presidenciales después de la Constitución de 1991, cuando fue instaurado el mecanismo de segunda vuelta, ha sido del 52,5%, partiendo de los datos recopilados por la Misión de Observación Electoral (MOE), con base en los escrutinios de la Registraduría Nacional.

En las tres últimas décadas, más de la mitad de colombianos habilitados para votar en unas elecciones presidenciales no han acudido a las urnas.

“Las causas pueden variar desde el desinterés y la apatía hasta la protesta consciente contra el sistema político. Las consecuencias del alto abstencionismo incluyen la disminución de la legitimidad del sistema democrático y la representación política”, dice la publicación Abstencionismo electoral en Colombia: mitos y realidades, de la Universidad Externado de Colombia.

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Este fenómeno también podría estar relacionado con que en Colombia, a diferencia de otros países latinoamericanos —Argentina, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Panamá, México, Paraguay, Perú y Uruguay—, votar no es obligatorio.

En Ecuador, por ejemplo, el voto es obligatorio para los ciudadanos de los 18 a los 65 años. Además, es opcional para los adolescentes de 16 años o más. La multa por no acudir a las urnas es del 10% del salario mínimo, es decir, a US$48,2 en 2026 (COP$183.000 al cambio de hoy).

Manuel Camilo González, politólogo e internacionalista de la Universidad Javeriana, explica a Bloomberg Línea que el abstencionismo es una de las razones por las cuales los candidatos presidenciales en Colombia no suelen ganar en primera vuelta, hito que solo ha conseguido el expresidente Álvaro Uribe Vélez, en 2002 y 2006.

Lo dice al ser preguntado si Iván Cepeda podría vencer en primera vuelta, para lo que necesitaría más del 50% de los votos. El candidato progresista lidera la intención de voto en Colombia en todas las encuestas; en Invamer, puntualmente, es del 44,3%.

“El abstencionismo está rondando entre el 40% y el 60% en casi todas las elecciones en Colombia; eso termina siendo una especie de freno para las pretensiones de un candidato en primera vuelta. A mayor participación, más probabilidad de que un candidato tenga más oportunidad de ganar en esta instancia”, sustenta González.

En ese contexto, movilizar a los indecisos y a quienes usualmente se abstienen de votar, que por lo general son marginalizados de las encuestas, debería ser una de las apuestas de los candidatos en Colombia. En su informe Resultados Electorales Presidenciales 2022, la MOE analiza que esa fue la clave de Petro para vencer en la segunda vuelta de ese entonces.

“Petro, considerado uno de los principales líderes de izquierda, obtuvo la mejor votación registrada en la historia de Colombia —11.291.986 votos—. En su triunfo logró movilizar la tendencia abstencionista y atraer votos hacia su campaña”, dice el informe de la MOE.

El abstencionismo es alto, pero ha estado bajando

Pese a que el abstencionismo parece estar arraigado en los colombianos, no hay que ser pesimista: se redujo en la primera y la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2022, en comparación con los comicios de 2018. También logró su nivel más bajo desde 1994.

En la segunda vuelta de 2022, de los 39.002.239 colombianos que estaban habilitados para ejercer su derecho, 22.687.910 ciudadanos acudieron a las urnas y 16.314.329 no lo hicieron, reflejando una participación del 58,17% y un abstencionismo del 41,83%.

El dato no es menor: la caída fue de 4,24% respecto a la segunda vuelta de 2018, hecho que el registrador nacional en ese momento, Alexander Vega, reconoció públicamente.

“Por primera vez logramos bajarle casi cinco puntos porcentuales a la abstención. Se trata de una cifra histórica, primero, porque en Colombia no hay voto obligatorio y, segundo, porque los jóvenes no votaban”, sostuvo Vega.

“De acuerdo con la información que tenemos, un gran porcentaje del incremento de sufragantes corresponde a primivotantes, es decir, a jóvenes que por primera vez ejercieron su derecho al voto”.

El censo electoral en Colombia, es decir, el número de ciudadanos habilitados para sufragar el 31 de mayo, es de 41.421.973 ciudadanos, entre los cuales la mayoría, 21.298.492, son mujeres, según la actualización más reciente de la Registraduría, el 7 de mayo.

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