Fitch mantiene calificación de Pemex como bono basura a un escalón del grado de inversión

La agencia dijo que la calificación de Pemex refleja su vínculo con el Gobierno de México.

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Ciudad de México — Fitch Ratings mantuvo la calificación de Pemex (BB+) con perspectiva estable, un nivel de bono basura por debajo del grado de inversión, luego de que el Gobierno mexicano mantuvo el apoyo presupuestal a la compañía para 2027.

México ha implementado medidas legislativas que permiten a Pemex compartir un límite de endeudamiento con la Secretaría de Hacienda que buscan mejorar el apalancamiento y reducir costos de financiamiento de la petrolera mexicana, evidencia tangible de una dirección más sólida, señaló la calificadora de riesgo crediticio en un comunicado.

“La calificación nacional de Pemex refleja su vínculo con el Gobierno de México”, agregó.

En 2025, el Gobierno de Claudia Sheinbaum reflejó el apoyo a Pemex por US$50.000 millones, a través de emisión de notas precapitalizadas, creación de un fideicomiso para abordar la deuda con proveedores y la recompra de bonos financiada con recursos del Estado mexicano, que redujo la deuda financiera en cerca de 20% que actualmente se ubica en US$77.500 millones.

El perfil financiero individual y desempeño operativo de Pemex siguen siendo débiles que reflejan una liquidez ajustada y un flujo de caja operativo “persistentemente negativo” que no cubre totalmente la inversión en activos presionando la flexibilidad financiera de la petrolera.

Al 30 de junio de 2026, la empresa estatal tenía una deuda de US$91,453 millones y había registrado gastos por intereses de US$2.674 millones, equivalentes a cerca de 34% del EBITDA trimestral en el segundo trimestre de este año.

La estrategia de limitar la producción ha cambiado en el último año para permitir la inversión privada mediante avances en las negociaciones y contratos que respaldan una “probable estabilización” de la producción a partir de 2028, seguida de un posible crecimiento en los años posteriores.

Pemex enfrenta la producción petrolera más baja en cuatro décadas ante el declive de sus principales activos, retrasos en su negocio de refinación y presiones por los adeudos con proveedores por más de US$21.000 millones.

En materia ambiental, el historial de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) e incidentes en activos críticos de la empresa energética afecta a comunidades y al ambiente, lo que evidencia una gestión operativa débil y falta de inversión y puede limitar el acceso a capital.

El vínculo de Pemex con la nota soberana de México es menos que el de la empresa Petrobras.