Las razones por las que el sol peruano se ha convertido en la moneda más estable de Latinoamérica

Expertos explican cómo la política del banco central, la disciplina macroeconómica, la minería y las reservas internacionales han sostenido su fortaleza.

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La política peruana vive en una inestabilidad casi permanente. Desde 2016, ningún presidente ha logrado completar su mandato y el enfrentamiento entre el Ejecutivo y el Congreso se ha convertido en una constante. Sin embargo, esa volatilidad no se ha trasladado a la moneda: el sol peruano se ha mantenido como una de las divisas más estables de América Latina.

La prueba de ello está en el tipo de cambio. Hoy un dólar cuesta alrededor de 3,41 soles, apenas unos 12 centavos más que hace exactamente una década, un comportamiento inusual en una región marcada por frecuentes episodios de depreciación cambiaria.

¿Cómo ha logrado el sol mantenerse firme pese a la turbulencia política? Bloomberg Línea consultó a dos expertos del mercado peruano, quienes coinciden en que la respuesta combina una política monetaria creíble, intervenciones cambiarias bien calibradas, disciplina fiscal, abundantes ingresos de divisas por la minería y un elevado nivel de reservas internacionales.

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Los factores detrás de la estabilidad del sol peruano

Para Marco Ortiz, economista principal de BBVA Research, el principal factor detrás de la estabilidad del sol es la estrategia del Banco Central de Reserva del Perú.

La entidad opera bajo un esquema de flotación administrada —conocido como “flotación sucia”— que busca reducir la volatilidad del tipo de cambio sin fijar un nivel específico para la moneda. Cuando detecta movimientos bruscos de capital que podrían desestabilizar un mercado relativamente pequeño, interviene para amortiguar los shocks y estabilizar las expectativas.

A diferencia de los antiguos esquemas que intentaban defender un tipo de cambio fijo y terminaban generando crisis cambiarias, este modelo se complementa con una política monetaria enfocada en mantener la inflación alrededor del 2%, un objetivo que el Banco Central ha cumplido de forma consistente y que ha fortalecido su credibilidad.

Ortiz añade que la estabilidad también descansa sobre décadas de disciplina fiscal, aunque reconoce que en los últimos años ha habido cierto deterioro. A ello se suman otros factores, como la acumulación de reservas internacionales, el uso de instrumentos financieros para suavizar la volatilidad cambiaria y una mayor apertura comercial, que ha favorecido un flujo constante de divisas.

En conjunto, sostiene, estos elementos han permitido que el sol absorba choques externos sin registrar fuertes depreciaciones, incluso en períodos de elevada incertidumbre política.

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Factores internos y externos

César Huiman, analista senior de research de Renta4 SAB Perú, coincide en que la estabilidad del sol responde a sólidos fundamentos macroeconómicos, pero pone especial énfasis en el frente externo.

Según explica, Perú mantiene uno de los balances de cuenta corriente más sólidos de la región gracias a las exportaciones de cobre y oro, cuyos elevados precios han sostenido un amplio superávit comercial y una entrada constante de dólares.

A ello se suma una economía que crece alrededor de 3,5%, una recuperación de la inversión privada, una inflación bajo control y un elevado nivel de reservas internacionales.

“Esta combinación de fortaleza externa, crecimiento económico y disciplina macro explica por qué el sol continúa siendo una de las monedas más estables de la región”, afirma.

Huiman agrega que la continuidad del modelo económico tras las elecciones podría reducir aún más la incertidumbre si viene acompañada de reformas que simplifiquen la regulación, fortalezcan la meritocracia en el Estado y refuercen la seguridad jurídica.