Bloomberg Línea — La delegación de la Asamblea Nacional electa en 2015 llegó a Venezuela para retomar las conversaciones con el gobierno interino en un segundo ciclo de diálogo que tendrá entre sus principales asuntos la reinstitucionalización del Tribunal Supremo de Justicia, las garantías políticas y civiles y la definición de condiciones para una futura ruta electoral.
La delegación está encabezada por Dinorah Figuera e integrada, entre otros, por Jorge Millán, Marco Aurelio Quiñones y Ramón López. Figuera confirmó a su llegada a Venezuela que esta nueva etapa, que comienza el 15 de septiembre junto a la delegación del oficialismo presidida por Jorge Rodríguez, dará continuidad a los acuerdos alcanzados durante el primer ciclo de conversaciones.
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“Efectivamente se inicia el segundo ciclo promovido por Estados Unidos y conjuntamente con el gobierno interino”, dijo Figuera, quien señaló que entre los asuntos previstos se incluyen los detalles relacionados con la postulación de nuevos magistrados y otros aspectos de la Ley Orgánica del máximo tribunal.
La agenda también contempla garantías civiles y políticas y libertad de expresión, temas que la delegación opositora había adelantado como prioritarios para esta segunda fase.
El segundo ciclo ocurre después de que las partes cerraran el 12 de agosto la primera etapa de las conversaciones, con cinco sesiones de trabajo de las mesas técnicas y cinco reuniones plenarias.
El comunicado conjunto también estableció una mesa para abordar el fortalecimiento de la democracia, el Poder Judicial y el Poder Electoral, aunque los primeros acuerdos concretos estuvieron concentrados en el sistema de justicia.
Ahora, la delegación opositora plantea avanzar hacia asuntos directamente vinculados con la competencia política. Jorge Millán señaló que el objetivo es consolidar un sistema judicial independiente y avanzar en el desmontaje del aparato represor, con la expectativa de presentar al cierre de las reuniones objetivos verificables en materia electoral, partidos políticos y garantías públicas.
La discusión sobre el sistema electoral es uno de los puntos de mayor relevancia de esta fase, debido a que una eventual renovación del Consejo Nacional Electoral, junto con cambios en las condiciones para la participación de partidos y dirigentes, determinará las bases institucionales de una futura elección.
“Son temas muy importantes de cara a establecer las bases que garanticen un proceso electoral y una ruta electoral, que es lo que quiere efectivamente el pueblo venezolano”, agregó Figuera.
Ampliar la participación
Figuera también adelantó que la delegación mantendrá encuentros con distintos sectores sociales durante su permanencia en Venezuela. Entre ellos están representantes de la Iglesia, jubilados y familiares de presos políticos.
La incorporación de estas voces busca ampliar el espectro de demandas que llegan a la mesa de negociación y sumar asuntos que trascienden la reforma de las instituciones. Los familiares de presos políticos ya habían solicitado formalmente a Figuera que la situación de los detenidos por razones políticas fuera incorporada al proceso.
Los pensionados y jubilados también habían presentado sus reclamos a la delegación durante el primer ciclo. El Comité de Derechos Humanos para la Defensa de Pensionados, Jubilados y Adultos Mayores pidió que la situación económica del sector fuera considerada dentro de las conversaciones.
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La situación de los presos políticos se mantiene como uno de los asuntos sensibles para la oposición. En septiembre, Figuera recibió una nueva solicitud de familiares para incorporar sus casos a las negociaciones y manifestó preocupación por traslados de detenidos sin información a sus familiares o abogados.
Respaldo de Estados Unidos
El diálogo entre el gobierno interino y la representación de la Asamblea Nacional de 2015 cuenta con respaldo de Estados Unidos y busca establecer condiciones para una transición política e institucional en Venezuela. La primera ronda comenzó formalmente en agosto y concluyó con acuerdos sobre la reforma del sistema judicial y mecanismos para atender la emergencia provocada por los terremotos de junio.
El proceso, sin embargo, se desarrolla en un escenario de divisiones dentro de la oposición venezolana. María Corina Machado no forma parte de la delegación de la Asamblea Nacional de 2015, una ausencia que ha generado críticas de sectores opositores y mantiene abierto el debate sobre el nivel de representación de la mesa.