Bloomberg — El gobierno de EE.UU. ha presentado una demanda de decomiso de un tanquero petrolero incautado que contiene 1,8 millones de barriles de crudo, alegando que el buque transportó petróleo de Irán y Venezuela a regímenes rebeldes.
El superpetrolero Skipper fue incautado a principios de diciembre como parte de una campaña de presión contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y se encuentra frente a la costa de Texas, en la zona de Galveston Offshore Lightering. El Skipper contiene algo menos de 2 millones de barriles de crudo suministrados por la petrolera estatal venezolana Petróleos de Venezuela S.A., según informó el viernes el Departamento de Justicia estadounidense.
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La denuncia alega un plan que se remonta al menos a 2021 para enviar mercancías en beneficio del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, una poderosa rama de las fuerzas armadas iraníes. La denuncia también dice que el barco falseó su ubicación y enarboló banderas falsas para eludir las sanciones.
“El Skipper trasladó petróleo crudo desde Irán y Venezuela y, mediante transferencias de barco a barco, lo entregó en diversos lugares del mundo, incluso a otros regímenes delincuentes”, afirma el DOJ.
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