Las proyecciones para el dólar oficial del BCV en Venezuela durante julio de 2026

Un aspecto fundamental para la tasa de cambio en Venezuela será la capacidad de generación de divisas del sector petrolero.

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Bloomberg Línea — El dólar oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) aceleraría su depreciación durante julio, con proyecciones que lo ubican entre los Bs.680 y los Bs.1.100, en un escenario marcado por el mayor gasto público tras el terremoto de finales de junio y los desafíos del ente emisor para contener la presión cambiaria.

José Guerra, economista e integrante del Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), explicó a Bloomberg Línea que en Venezuela coexisten varios tipos de cambio: el oficial publicado por el Banco Central de Venezuela (BCV), el utilizado en las operaciones de intervención cambiaria y el paralelo.

Señaló que la tasa de cambio oficial se deprecia de manera gradual, mientras que la principal preocupación se concentra en el mercado paralelo, donde la cotización se determina por la oferta y la demanda.

El economista estimó que, de mantenerse la tendencia actual, el dólar oficial publicado por el BCV podría cerrar el mes en un rango de entre Bs.1.000 a Bs.1.100.

No obstante, advirtió que el mayor riesgo es una ampliación de la brecha cambiaria si el Banco Central no incrementa su intervención en el mercado mediante una mayor oferta de divisas.

Según Guerra, si bien la política cambiaria apunta a una depreciación gradual del tipo de cambio oficial, el BCV enfrenta dificultades para contener la diferencia con el mercado paralelo, debido a que la cantidad de dólares que inyecta no alcanza para cubrir toda la demanda.

“Pero se podría mantener la brecha cambiaria si el Banco Central no hace más nada. O sea, si el Banco Central no interviene en el mercado paralelo u ofrece más dólares en el mercado de intervención, claramente se van a despegar las dos tasas de cambio”, dijo José Guerra.

En consecuencia, personas y empresas recurren al mercado paralelo para adquirir las divisas que no consiguen en el mercado oficial, lo que ejerce una mayor presión sobre esa cotización.

“Mi proyección es que durante julio el dólar oficial del BCV continúe depreciándose hacia un rango de BS.680 a BS.750 por dólar, reflejando una aceleración respecto a la tendencia previa, aunque todavía dentro de un esquema de devaluación administrada por el Banco Central de Venezuela”, dijo a Bloomberg Línea Paula Chaves, analista de mercados de Greyhound trading.

Explicó que el gran cambio en el escenario macroeconómico fue el impacto del terremoto de finales de junio, que obligó al Estado a incrementar significativamente el gasto de emergencia y reconstrucción, generando mayores necesidades de liquidez y presión sobre la tasa de cambio.

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Apuesta por la unificación cambiaria

Alejandro Grisanti, director y fundador de Ecoanalítica, afirmó que la reciente aceleración de la depreciación del tipo de cambio oficial fue un movimiento que no esperaban.

El analista consideró positivo que el dólar de intervención y el dólar oficial converjan, al estimar que ello representa un paso hacia una eventual unificación cambiaria.

El economista sostuvo que el objetivo debería ser que el tipo de cambio de intervención, el oficial y el de mercado converjan durante julio.

A su juicio, la reducción de la brecha cambiaria a menos del 20% crearía condiciones para avanzar hacia el desmantelamiento del control de cambios y restablecer la libre convertibilidad del bolívar.

Grisanti explicó que permitir a las entidades financieras comprar y vender divisas sin la intermediación del Banco Central de Venezuela (BCV) facilitaría ese proceso de unificación.

En todo caso, Grisanti consideró que el BCV debería presentar una hoja de ruta con plazos y medidas concretas para cerrar la brecha cambiaria y avanzar hacia la libre convertibilidad del bolívar, con el fin de fortalecer “la transparencia y la confianza” en la política cambiaria.

En ese contexto, señaló que Ecoanalítica ajustó su proyección para el dólar oficial al cierre de julio a un rango de entre Bs.663 y Bs.700, con la expectativa de que continúe acercándose al tipo de cambio de mercado.

Divisas generadas por el sector petrolero

Paula Chaves dijo que un aspecto fundamental será la capacidad de generación de divisas del sector petrolero.

“A pesar de la caída observada entre diciembre de 2025 y enero de 2026, desde febrero la producción volvió a superar el millón de barriles diarios y se ha mantenido en niveles superiores a los registrados entre 2020 y 2023″, comentó.

Además, dice, la infraestructura petrolera no sufrió daños significativos tras el sismo, por lo que el flujo de dólares provenientes de las exportaciones seguirá siendo el principal soporte para que el BCV pueda intervenir en el mercado cambiario y evitar una depreciación mucho más acelerada.

Equilibrio complejo

Al mismo tiempo, la analista de Greyhound trading expresó que el Banco Central tendrá que enfrentar un equilibrio complejo.

Parte de las divisas que normalmente destina a estabilizar el mercado cambiario deberán orientarse a financiar importaciones de insumos médicos, maquinaria y materiales para la reconstrucción, mientras que el aumento del gasto público podría traducirse en una mayor expansión de la liquidez en bolívares.

“Es importante entender que la ayuda internacional no necesariamente fortalecerá al bolívar, ya que esos dólares se utilizarán principalmente para pagar importaciones de emergencia y no para incrementar la oferta de divisas dentro del mercado cambiario local, por lo que su efecto sobre el tipo de cambio será limitado”, comentó.

En consecuencia, el comportamiento del dólar oficial durante julio dependerá principalmente de tres variables: la continuidad de los ingresos petroleros, la magnitud de las intervenciones cambiarias del BCV y el costo fiscal que implique la reconstrucción tras el terremoto.

Mientras la producción petrolera se mantenga estable y continúe ingresando un flujo importante de divisas, Paula Chaves comentó que el escenario más probable sigue siendo una devaluación administrada hacia la zona de BS.680-BS.750 por dólar, más que un episodio de pérdida total de control cambiario.

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