Bloomberg Línea — La industria petrolera venezolana busca elevar la producción mientras las empresas que operan en el país intentan resolver uno de los problemas que condicionan sus actividades: la disponibilidad de electricidad. Esa combinación de metas de crecimiento, necesidades de inversión y limitaciones de infraestructura atraviesa la Conferencia de Energía, Petróleo y Gas (CEPEG 2026), que reúne esta semana en Maracaibo a operadores, proveedores y empresas nacionales e internacionales.
Héctor Obregón Pérez, presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA), afirmó durante el encuentro que la producción nacional ronda actualmente los 1,24 millones de barriles diarios y que la meta es cerrar 2026 con 1,3 millones. Para la cuenca occidental del Lago de Maracaibo, uno de los principales focos de recuperación de la estatal, el objetivo es pasar de los 370.000 barriles diarios actuales a 400.000 al cierre del año.
Pero el aumento de la producción no depende únicamente de recuperar pozos o suscribir contratos. Roy Biagioni, presidente de la Cámara Petrolera de Venezuela, capítulo Zulia, ha señalado que las compañías necesitan electricidad y gas para operar, además de mejores condiciones para la navegación en el Lago de Maracaibo.
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Una de las respuestas que está tomando forma es la autogeneración eléctrica. Biagioni señalaba días antes que Chevron ya dispone de generación propia y prevé incorporar otro equipo, mientras que Repsol trabaja en un proyecto para producir su propia electricidad. El dirigente gremial estima que para 2027 las empresas petroleras podrían operar de manera independiente del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
La previsión se refiere a las compañías que desarrollan proyectos de autogeneración, no a una meta de autonomía eléctrica de PDVSA como institución. La estrategia busca garantizar la continuidad de las operaciones y reducir la dependencia de la red pública en un contexto en el que las restricciones eléctricas afectan tanto a la actividad industrial como a los hogares.
La recuperación de los pozos, entre el potencial y la inversión
La electricidad es solo uno de los factores que condicionan la recuperación de la producción. Biagioni afirmó durante la conferencia de esta semana que todavía no observa avances importantes derivados del nuevo acuerdo energético entre Venezuela y Estados Unidos en los municipios petroleros del Zulia y advirtió que la llegada de inversiones y equipos requiere tiempo.
“No vayan a pensar que esto es de un día para el otro. Los niveles de inversión son muy altos. Los equipos tienen que venir. Esto es poco a poco”.
El presidente de la Cámara Petrolera calculó que en el Zulia existen entre 5.200 y 5.500 pozos de categoría 2 que podrían reactivarse con mayor rapidez que otros. Si se logra recuperar ese conjunto, la producción adicional podría alcanzar los 400.000 barriles diarios, según su estimación.
El volumen es una proyección del potencial de recuperación planteada por el gremio, no una producción asegurada. La viabilidad dependerá del estado de cada pozo, de las reparaciones necesarias y de la inversión que requiera su puesta en marcha.
Biagioni reconoció que la infraestructura petrolera de la región está deteriorada, aunque sostuvo que buena parte puede repararse. También advirtió que desarrollar campos nuevos puede ser más complejo cuando no cuentan con vialidad ni suministro eléctrico.
La recuperación de los pozos y la disponibilidad de energía son, por tanto, dos elementos relacionados: elevar el bombeo exige equipos, mantenimiento y servicios, pero también un suministro eléctrico que permita sostener las operaciones.
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PDVSA busca más contratos para elevar la producción
Obregón vinculó las metas de producción con los cambios regulatorios impulsados por el Gobierno para ampliar la participación privada en los hidrocarburos. Entre ellos destacó la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, la publicación de su reglamento y la adopción de nuevos modelos contractuales.
Según el presidente de PDVSA, la estatal ha suscrito 61 contratos de participación productiva de hidrocarburos y mantiene otros 44 en negociación. La meta es cerrar el año con 105 acuerdos a escala nacional.
El funcionario atribuyó a la colaboración entre empresas locales, operadores privados e inversionistas la recuperación de la cuenca occidental, que, según sus declaraciones, pasó de producir unos 70.000 barriles diarios hace cuatro años a 370.000 actualmente.
Las cifras de la estatal, sin embargo, deben contrastarse con los datos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). En su informe de septiembre, la organización situó la producción venezolana en 1,15 millones de barriles diarios según fuentes secundarias, frente a 1,133 millones en agosto. La cifra comunicada directamente por Venezuela fue de 1,206 millones de barriles diarios en septiembre.
Las diferencias responden a las fuentes y metodologías utilizadas. La comparación muestra que la meta de PDVSA requerirá un incremento adicional de la actividad petrolera.
El acuerdo con Estados Unidos, en el trasfondo de CEPEG
Las discusiones de la conferencia se producen en una nueva etapa de acercamiento energético entre Caracas y Washington, que ha incluido acuerdos bilaterales y compromisos de inversión de compañías internacionales.
El 28 de agosto se anunció un acuerdo para desarrollar 17 campos petroleros venezolanos mediante North American Blue Energy Partners (NABEP), con reservas probadas estimadas en más de 65.000 millones de barriles y un plan de inversión que podría alcanzar los US$100.000 millones. El convenio contempla condiciones de participación estadounidense y acceso preferencial a parte de la producción.
El acuerdo ha generado interrogantes sobre su estructura contractual, las condiciones de ejecución y la transparencia de sus mecanismos. Las cifras anunciadas no implican que el capital se haya desembolsado ni que los volúmenes potenciales de crudo estén ya disponibles.
En paralelo, el 2 de septiembre se formalizaron acuerdos con Chevron, Eni y otras empresas para ampliar proyectos petroleros y energéticos. Chevron anunció planes de inversión superiores a US$7.000 millones para aumentar su producción en Venezuela, mientras que Eni prevé invertir en el desarrollo del campo Junín 5.
La presencia de empresas internacionales en CEPEG se enmarca en ese intento de atraer capital, tecnología y servicios para recuperar la industria. Sin embargo, las advertencias de Biagioni sobre las inversiones, la electricidad y el estado de los campos muestran que la materialización de esos proyectos dependerá también de condiciones operativas que todavía deben resolverse.
Los proveedores esperan que la reactivación genere contratos
Las expectativas de crecimiento también se reflejan entre las empresas que suministran equipos y servicios a los operadores. José Menegaldo, representante de SM Baralt, señaló que los nuevos proyectos podrían generar una demanda importante de soluciones tecnológicas y servicios especializados.
Durante su intervención, mencionó que los operadores requieren más de 400 embarcaciones para el área naval, una cifra que atribuyó a las necesidades de la industria. También destacó la preparación del personal venezolano y la intención de su compañía de incorporar nuevas tecnologías y equipos.
“Lo que hace falta es que venga nueva inversión para apoyar este desarrollo y este despertar económico que tiene ahora el Zulia”.
En el área eléctrica, el supervisor Lexi León destacó la importancia de disponer de equipos nuevos y certificados, incluidas cestas y brazos articulados para trabajos especializados. Su intervención refleja otra necesidad de la recuperación petrolera: actualizar los equipos y asegurar la capacidad técnica para ejecutar las operaciones.
Para los proveedores locales, el reto será convertir las necesidades que expresan los operadores en contratos concretos. La llegada de empresas extranjeras abre oportunidades, pero también plantea preguntas sobre cómo se distribuirán los negocios y el empleo entre los operadores internacionales y la cadena nacional de servicios.
CEPEG se suma a una agenda petrolera más activa
CEPEG 2026 se celebra del 15 al 17 de octubre en Maracaibo, en el marco del 40.º aniversario de la Cámara Petrolera de Venezuela, capítulo Zulia. La conferencia reúne a empresas y marcas nacionales e internacionales para abordar oportunidades de inversión, necesidades operativas y nuevas tecnologías.
La agenda comenzó el 14 de octubre con NEXO, un foro sobre inversión, financiamiento, innovación y alianzas empresariales. El encuentro se suma a otras citas del sector celebradas durante 2026, entre ellas exposiciones empresariales en Maracaibo y reuniones en Caracas centradas en la inversión y el futuro de los hidrocarburos.
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La sucesión de encuentros coincide con los cambios regulatorios impulsados por el Gobierno, el acercamiento energético con Estados Unidos y los acuerdos con compañías internacionales. El objetivo es conectar a operadores, proveedores e inversionistas en torno a la recuperación de la industria.
La prueba para el sector será convertir los acuerdos y las metas anunciadas en proyectos ejecutados, inversiones efectivas y aumentos sostenidos de producción. En el Zulia, ese proceso pasa tanto por recuperar los pozos como por garantizar electricidad, gas, equipos y servicios capaces de sostener la actividad.