La flexibilización de sanciones a Venezuela puede generar un impulso importante en el corto plazo, particularmente a través del sector petrolero. No obstante, la recuperación sostenida del país dependería de factores mucho más profundos.
Los llamados “bonos del hambre”, emitidos por Petróleos de Venezuela SA, han subido 70% desde que EE.UU. capturó al presidente Nicolás Maduro en enero.
Colombia está avanzando en pasos que podrían permitirle comenzar a importar gas natural desde Venezuela, señaló el ministro de Energía, Edwin Palma. La petrolera estatal venezolana PDVSA sustituirá unos 5 kilómetros de tuberías del gasoducto Antonio Ricaurte del lado colombiano de la frontera.
Las licencias autorizan a BP PLC, Chevron Corp, Eni SpA, Repsol SA y Shell PLC a operar en Venezuela, con contratos regidos por EE.UU. y revisados por los Departamentos de Estado y Energía cada 90 días.
La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela reconfigura expectativas en las acciones de mercados energéticos más allá de los gigantes petroleros.
En entrevista con Bloomberg Línea, Rafael Ramírez, exministro de Petróleo, cuestiona cómo Venezuela cobrará los recursos que venda al gobierno de Trump y la falta de seguridad para las inversiones.
La refinería, filial estadounidense de la petrolera estatal venezolana, está considerando reanudar las compras de petróleo del país sudamericano por primera vez desde que las sanciones estadounidenses cortaron su suministro en 2019.
La entidad mantiene la calificación C para los bonos soberanos de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y advierte que la acumulación de impagos persistirá sin una reestructuración integral.
La deuda venezolana protagoniza uno de los mayores repuntes del mercado emergente, mientras los inversionistas recalibran riesgos ante un posible proceso de reestructuración tras el giro político.
La caída de Nicolás Maduro reconfigura el riesgo país y fortalece la visión optimista de Citi sobre los bonos venezolanos, mientras se perfilan cambios graduales.
El mercado de bonos reaccionó con fuerza ante el cambio político en Caracas, pero las estimaciones de recuperación siguen limitando el entusiasmo de fondo.
Tras la caída de Maduro, Barclays ajustó su visión sobre los bonos venezolanos, pero advierte que la recuperación dependerá de la transición política, el alivio de sanciones y la inversión en petróleo.
El banco advierte que una transición política en Caracas podría alterar el suministro global de crudo. Aunque anticipa un choque inicial, prevé una rápida recuperación y expansión de la producción.