Bloomberg Línea — Las acciones de pequeña capitalización —conocidas como small caps— superaron a las de gran capitalización en más de 10 puntos porcentuales en el último año, con una fuerte recuperación desde finales de 2025, tanto en términos absolutos como relativos.
En ese contexto, un informe de la firma de análisis financiero Carson Group señala que el segmento presenta valuaciones deprimidas y baja cobertura de analistas.
Concretamente, en los últimos doce meses, el Índice Russell 2000 ha avanzado más de un 40%, mientras que el S&P 500 hizo lo propio menos de un 28%.
A esto se suma una dispersión de rendimientos cercana al 400% entre sus extremos.
Estas condiciones —según la firma— configuran un mercado con potencial para inversores capaces de seleccionarlo activamente.
VER MÁS: La Casa Blanca se opone al plan de Anthropic para ampliar el acceso a su modelo Mythos
Aislamiento doméstico como factor diferencial
Uno de los elementos que contribuye a explicar ese desempeño es el origen geográfico de los ingresos.
Aproximadamente, el 77% de los ingresos de las small caps proviene del mercado interno, frente a menos del 60% en el caso de las large caps.
Esto, según el estudio, aporta mayor previsibilidad sobre los ingresos en contextos de inestabilidad geopolítica. En particular, protege a estas empresas de los movimientos de divisas globales.
Por otro lado, tras una fuerte caída a comienzos de 2025, el dólar estadounidense se ha venido apreciando de forma sostenida. Carson Group destaca que este movimiento puede perjudicar a las multinacionales al tiempo que estabiliza a los importadores locales.
Valuación y rezago histórico
Según Carson Group, a pesar del mejor desempeño reciente, las small caps todavía registran un rendimiento inferior en más de un 7% anualizado frente a las large caps en los últimos cinco años.
Además, sostiene la firma de análisis financiero, cotizan al menos un 20% más baratas que sus pares de gran capitalización, incluso considerando las primas o descuentos históricos habituales.
En episodios de volatilidad o cambios bruscos en el mercado, los inversores suelen aprovechar para rotar hacia otras clases de activos.
Sectores con rendimientos destacados
Dentro del universo de small caps, algunos segmentos registraron rendimientos particularmente sólidos que contribuyeron a sostener al conjunto.
Energía y materiales básicos acumularon subidas del 86% en el último año, en tanto que biotecnología, dentro del sector salud, avanzó un 70%.
En tanto, telecomunicaciones y equipamiento registraron un alza del 232%. Estos movimientos, reseña el documento, responden a factores mayormente no correlacionados entre sí, como los precios de las materias primas, avances médicos y el auge de la inteligencia artificial.
Factores que operan en sentido contrario
El informe también enumera condiciones que hacían poco probable este desempeño.
Las tasas de interés se mantienen relativamente altas y volátiles, y los mercados de crédito han mostrado focos de inestabilidad.
Estas condiciones suelen afectar la capacidad de financiamiento de las small caps. El 40% del índice Russell 2000 —referencia del segmento— sigue sin ser rentable.
Asimismo, la misma narrativa de inteligencia artificial que benefició a ciertas empresas de infraestructura y telecomunicaciones ha perjudicado a muchas compañías de software de pequeña capitalización. Incluso impactó en algunas que antes integraban el segmento de mediana capitalización.
VER MÁS: El PIB de EE.UU. crece 2% y muestra resiliencia pese a tensiones globales
Gestión activa y oportunidades de selección
La exposición a small caps, tanto a través de ETF como de mandatos gestionados por separado, se apoya cada vez más en la gestión activa. Esto responde a que se trata de un universo amplio de compañías, con realidades financieras y valuaciones muy distintas.
La cobertura por parte de analistas es cercana a un 75% menor que en otros segmentos. Esta tendencia podría acentuarse a medida que crece el interés por empresas privadas.
Con menor volumen de negociación y liquidez, el resultado es un mercado menos eficiente, según Carson Group. En ese contexto, gestores activos con experiencia pueden encontrar oportunidades.
Esa menor eficiencia se refleja en la dispersión cercana al 400% entre las acciones de mejor y peor desempeño dentro del segmento durante los primeros cuatro meses del año.
El ecosistema de inversión, además, continúa ampliándose con nuevos productos —como ETF activos y estructuras de mandatos más flexibles— que facilitan una mayor diversificación frente al predominio de las grandes compañías de crecimiento registrado en los últimos años.