Bloomberg — Los inversionistas deberían actuar con cautela frente a las acciones de EE.UU., ya que un número creciente de indicadores apunta a que Wall Street podría estar acercándose a un máximo, según Bank of America Securities.
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Hay “demasiadas señales de alerta”, escribieron en una nota del 5 de junio los estrategas encabezados por Savita Subramanian. Su recomendación es clara: tomar ganancias.
Según los estrategas, cerca del 70% de las señales que históricamente han anticipado mercados bajistas se han activado recientemente, un nivel similar al promedio registrado en máximos previos del mercado. Además, el S&P 500 presenta valoraciones exigentes: está “estadísticamente caro en 17 de 20 métricas y cotiza por encima de los niveles observados durante la burbuja tecnológica en ocho de ellas”, señaló Subramanian.
Entre los indicadores analizados se encuentran la confianza del consumidor, las expectativas de crecimiento, la actividad de fusiones y adquisiciones, las tensiones crediticias y el endurecimiento de las condiciones financieras. Uno de ellos, la encuesta SLOOS de la Reserva Federal, mostró en mayo que la demanda de los consumidores siguió debilitándose. Al mismo tiempo, las acciones con altos múltiplos precio-ganancias están aventajando ampliamente a las de menor valoración, una señal de “especulación excesiva”, según los estrategas.
Dentro del sector tecnológico, la brecha entre el 20% de las acciones con mejor desempeño y el 20% con peor desempeño alcanzó su mayor nivel desde febrero de 2000, señaló Subramanian. Agregó que el sólido avance del S&P 500 ha “ocultado tensiones internas”, ya que la diferencia entre los rendimientos del 10% de las acciones más rentables y el 10% de las menos rentables del índice durante los últimos tres meses alcanzó un máximo desde la pandemia. El análisis se basa en datos recopilados entre 1986 y mayo de este año.
Aunque algunos indicadores fundamentales de las empresas tecnológicas siguen siendo sólidos —como el apalancamiento, las valoraciones y la intensidad de capital—, la mayoría se ha deteriorado desde el análisis que BofA realizó en noviembre. Entre los cambios más destacados, la conversión de flujo de caja se ha estancado, ha aumentado la emisión de deuda con grado de inversión y de acciones, las recompras han perdido impulso y se prevé que el gasto de capital de los hiperescaladores alcance casi el 100% de su flujo de caja operativo hacia finales de año, frente al 40% registrado en 2023.
“Los movimientos extremos de precios pueden ser una señal de creciente inestabilidad”, advirtió.
Aun así, algunas acciones individuales todavía podrían superar al mercado.
“Vemos oportunidades en acciones del S&P 500, pero no en el índice ponderado por capitalización en su conjunto”, afirmó Subramanian. Su objetivo para el S&P 500 al cierre de año es de 7.100 puntos. El índice terminó la jornada del lunes con un avance de 0,3%, en torno a los 7.406 puntos.
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