La guerra en Irán hunde la confianza de la industria textil a su peor nivel desde 2022

La situación operativa de la industria textil global sigue deteriorándose, con la geopolítica superando por primera vez la débil demanda como principal preocupación del sector, según encuesta.

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Bloomberg Línea — Las tensiones geopolíticas y la severa disrupción en los mercados energéticos están enfriando rápidamente el ánimo en la industria textil mundial.

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Tanto es así que el clima de negocios global cayó a un saldo negativo de 25% en marzo, lo que significa que la perspectiva pesimista entre las empresas superó por un amplio margen a la optimista, según la 37ª Encuesta Global de la Industria Textil (GTIS) de la Federación Internacional de Fabricantes Textiles (ITMF).

África fue la única región que registró un indicador positivo, mientras que América del Norte y Central registraron el descenso más pronunciado.

Por su parte, los productores de prendas de vestir obtuvieron los mejores resultados entre los distintos segmentos y los fabricantes de maquinaria textil se mantuvieron en terreno profundamente negativo.

Materias primas

Por primera vez, la encuesta mostró la geopolítica como la principal preocupación del sector con un 50%, superando la débil demanda (49%). En paralelo, los aranceles perdieron relevancia y caen del 31% al 13%.

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El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha alterado los flujos de energía, mientras que el bloqueo del estrecho de Ormuz ha generado interrupciones logísticas y alzas en los costos de materias primas.

Estas presiones están impactando la estructura de costos del sector. Los insumos petroquímicos, principalmente fibras sintéticas, representan entre el 50% y el 65% del costo de producción de prendas y textiles.

La volatilidad reciente de materias primas añade además un impacto estimado del 17% sobre los costos de venta, de acuerdo con el estudio.

En el centro textil sintético de Surat, India, el aumento de los precios del plástico combinado con la débil demanda ha provocado un doble golpe, lo que ha llevado a los productores a reducir a la mitad la producción.

En China, cerca del 15% de la capacidad de PTA, un insumo para el poliéster, ha sido afectada, disparando los precios de este material un 30% desde el inicio del conflicto.

Expectativas a corto plazo

Las expectativas para los próximos seis meses también se resintieron. El indicador se desplomó desde más de 23% hasta apenas 5%, marcando su nivel más bajo desde noviembre de 2022 y reavivando en el sector los temores de estanflación que se vivieron justo después de la invasión rusa a Ucrania.

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En cuanto a expectativas, Sudamérica lidera el optimismo regional, en marcado contraste con el profundo pesimismo del Sudeste Asiático.

Las marcas y los minoristas son el segmento más optimista, frente a una perspectiva profundamente negativa para los tejedores y fabricantes de prendas.

Ante ese escenario, las empresas están descartando las estrategias más agresivas e intensivas en capital, como relocalizar fábricas.

En su lugar, ante múltiples presiones, las empresas están ajustando activamente sus estrategias, centrándose en la diversificación del mercado, la reducción de la dependencia del mercado estadounidense y la absorción de costes internos.