La IA compite cada vez más con los gobiernos por el capital: BlackRock ve US$7,5 billones en juego

La IA y los centros de datos ya representan cerca del 14% de las emisiones estadounidenses con grado de inversión este año, frente al 5% en 2025 y apenas el 1% durante la década anterior.

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Bloomberg Línea — La expansión de la inteligencia artificial está entrando en una nueva fase: además de transformar industrias, su demanda de financiación comenzará a competir de forma más intensa con los gobiernos por un capital cuyo costo permanece elevado.

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BlackRock (BLK) Investment Institute identifica detrás de esa presión la convergencia de dos grandes necesidades de recursos: el creciente gasto para levantar la infraestructura física de la IA y el fuerte endeudamiento gubernamental.

La magnitud comienza a reflejarse en el mercado estadounidense. BlackRock estima que la demanda anual de financiación en Estados Unidos podría superar los US$7,5 billones para 2030, impulsada principalmente por las necesidades de capital asociadas al desarrollo de la IA.

Jean Boivin, director de BlackRock Investment Institute, y su equipo sostienen que “las cifras muestran la competencia por el capital más intensa desde la gran crisis financiera y el shock del Covid-19”.

La IA gana espacio entre los grandes demandantes de capital

El avance ya aparece en el mercado de deuda. El universo más amplio de bonos vinculados con IA y centros de datos representa cerca del 14% de las emisiones estadounidenses con grado de inversión este año, frente al 5% en 2025.

El contraste es mayor frente al comportamiento histórico. Durante la década anterior, ese tipo de financiación representó apenas el 1% de las emisiones, una diferencia que muestra la velocidad con la que las necesidades de capital de esta infraestructura han ganado peso.

BlackRock considera que el ciclo todavía tiene recorrido. “Creemos que esta ola de financiación tiene espacio para continuar”, escribieron los analistas.

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El mercado ha reaccionado a las discusiones sobre una posible desaceleración en el desarrollo de modelos de frontera. Para BlackRock, sin embargo, ese proceso no debe equipararse con una pérdida de velocidad en la construcción física asociada a la IA.

La demanda sigue siendo sólida, porque la mayor parte de la capacidad informática para IA se destina actualmente a inferencia, es decir, a ejecutar modelos existentes, y no al entrenamiento de nuevas generaciones de modelos.

Con la adopción todavía en sus primeras etapas, BlackRock prevé que la inferencia continúe alimentando la demanda de capacidad informática incluso si el progreso de los modelos de frontera pierde velocidad.

“Con la adopción todavía en sus primeras etapas, la inferencia debería seguir impulsando la demanda de capacidad informática incluso si el progreso de los modelos de frontera se desacelera”, indicaron los analistas.

Gobiernos e IA presionan el costo del dinero

La persistencia de esas necesidades de financiación es una de las razones por las que BlackRock considera que los costos de endeudamiento pueden mantenerse elevados. A la demanda corporativa se suma un volumen considerable de endeudamiento gubernamental.

La inflación añade otra presión. El análisis señala que unos precios energéticos más altos no solo elevan la inflación general: una transmisión hacia salarios y otros costos podría hacer más persistente la inflación subyacente y mantener restrictiva la política monetaria.

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Para los mercados, BlackRock considera determinante identificar qué impulsa las tasas. Una subida asociada con crecimiento resistente, demanda de inversión y esfuerzos de los bancos centrales por conservar credibilidad puede coexistir con una posición favorable hacia los activos de riesgo.

El diagnóstico cambia si el incremento proviene cada vez más de la inflación o de dudas sobre la credibilidad de la política económica. En ese caso, el movimiento de las tasas sería una señal más preocupante para la estrategia de inversión de la firma.

“Los bancos centrales no deberían interferir con la competencia por el capital impulsada por el crecimiento y no pueden resolver la escasez de energía, pero pueden evitar un aumento innecesario de la prima por plazo manteniendo la credibilidad”, escribieron Boivin y su equipo.

Empresas con balances sólidos parten con más margen

El mayor costo del capital no afectará por igual a todos los prestatarios. BlackRock considera que las compañías con beneficios sólidos y balances fuertes disponen de mayor capacidad para absorberlo, mientras los emisores más apalancados afrontan una presión superior.

Esa diferencia sostiene la preferencia de BlackRock por las acciones estadounidenses y la IA. La firma mantiene una posición sobreponderada en ambos segmentos, donde considera que la resistencia de las ganancias puede ayudar a absorber unos costos de financiación más altos.

La renta fija también ofrece oportunidades, aunque la selección adquiere mayor importancia. En crédito, los mayores rendimientos han mejorado los ingresos disponibles para los inversionistas, pero la identidad y situación financiera del prestatario resultan decisivas.

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BlackRock prefiere cupones atractivos alejados de dos extremos: las compañías financieramente más débiles y aquellas que están colocando grandes cantidades de deuda. En deuda pública favorece vencimientos cortos y medios dentro de un horizonte estratégico de cinco años o más.

La evolución de esa competencia dependerá ahora de cuánto capital siga absorbiendo el despliegue físico de la IA, del volumen de financiación gubernamental y de las fuerzas que determinen las tasas de interés.

Para BlackRock, esas variables marcarán quién termina soportando el mayor costo del capital mientras la financiación de la IA continúa ganando peso dentro del mercado estadounidense.