Las acciones tecnológicas lideran las ganancias en Wall Street tras los resultados de SpaceX y Super Micro. El mercado espera ahora los balances de Meta y Tesla.
El retroceso del Brent por debajo de US$109 por barril favoreció la recuperación de Wall Street y de los bonos del Tesoro, mientras Wells Fargo activó una señal de compra para las acciones estadounidenses.
El desplome de la empresa surcoreana refleja el creciente escepticismo de los inversores frente a las neoclouds, en medio de mayores costos de financiación, retrasos en centros de datos y dudas sobre la rentabilidad.
Las acciones tecnológicas lideraron la recuperación de Wall Street. El repunte llega en medio de dudas sobre el financiamiento de la inteligencia artificial y un comienzo débil de la temporada de balances.
Los celulares podrían dejar de funcionar como los conocemos antes de que termine la década. Elon Musk anticipa dispositivos en los que la IA ocuparía el lugar central de la experiencia del usuario.
Washington alega que los datos recopilados por DeepSeek podrían llegar al Gobierno chino. La medida intensifica el escrutinio sobre la startup en medio de la disputa tecnológica entre EE.UU. y China.
La firma estadounidense seleccionó acciones de salud y consumo básico con menor volatilidad y elevados flujos de caja, mientras advierte sobre los riesgos que enfrenta el mercado bursátil.
La herramienta analiza las carteras de los clientes y sugiere ajustes según cinco criterios, sin ejecutar inversiones automáticamente. El banco busca ampliar su negocio de inversiones en Brasil.
Las valoraciones, la concentración bursátil y el endeudamiento de las empresas tecnológicas alimentan las alertas, pero los múltiplos de ganancias y el sentimiento de los inversionistas no confirman todavía una burbuja como la de las puntocom.
Bloomberg Intelligence prevé que los videojuegos por streaming alcancen un mercado de US$38.000 millones en 2035. La inteligencia artificial y la expansión de los centros de datos impulsarían el negocio.
La startup detrás de Claude creará un fondo de beneficio público que crecerá junto con su valoración y podrá financiar iniciativas para mitigar los efectos de la IA en el mercado laboral.
A medida que los agentes de IA ganan autonomía, las empresas enfrentan un dilema: definir quién responde por fallas que pueden generar pérdidas económicas y daños reputacionales.
Kristalina Georgieva, directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), advierte que la IA podría impulsar el crecimiento económico en medio punto porcentual anual durante la próxima década, aunque también plantea riesgos para el empleo, la estabilidad financiera y la ciberseguridad.
Las dudas sobre el financiamiento de la inteligencia artificial golpearon nuevamente a las tecnológicas, mientras los fabricantes de semiconductores extendieron su racha de pérdidas.
Meta permitirá descargar y modificar Muse Spark Open, un modelo menos avanzado que Muse Wonder, mientras busca monetizar sus inversiones en inteligencia artificial y competir con China.
El abaratamiento de la tecnología convive con una carrera de inversiones que llevaría a los grandes proveedores de infraestructura de Estados Unidos y China a destinar casi US$1 billón en gastos de capital durante 2026.
La compañía enfrenta una competencia creciente de modelos de peso abierto, cuyo atractivo aumenta entre países que buscan reducir su dependencia de la tecnología estadounidense.
El 52% de los directores financieros encuestados por Deloitte prevé reducir su plantilla debido a la inteligencia artificial, aunque las empresas aún están en las primeras etapas de adopción de esta tecnología.
Deutsche Bank prevé un crecimiento interanual de las ganancias trimestrales del 34%, muy por encima del 27% previsto por el consenso. El alza del petróleo y el auge de lA explican buena parte del asunto.