Para quienes hablan castellano, Nacho suele ser una forma cariñosa de llamar a los Ignacio o bien un plato típico de la comida mexicana. Pero en Wall Street esas cinco letras unidas empezaron a adquirir otro significado: simbolizan una frase que resume una de las principales preocupaciones del mercado energético global.
En el lenguaje financiero de las redes sociales, las siglas NACHO pasaron a significar Not A Chance Ormuz Opens, que significa “No hay ninguna posibilidad de que Ormuz abra”. La popularización de este acrónimo refleja el creciente escepticismo de operadores y analistas respecto de una reapertura rápida del Estrecho de Ormuz, en medio de la tensión entre Estados Unidos e Irán.
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El concepto ganó fuerza mientras los mercados continúan evaluando las consecuencias económicas del conflicto, que interrumpió una de las principales rutas de tránsito petrolero del mundo y sostuvo elevados los precios de la energía, incluso pese a los intentos intermitentes de alcanzar un alto el fuego.
Gastronomía mexicana y humor de Wall Street
El término fue popularizado por el columnista de Bloomberg Javier Blas, quien escribió en redes sociales: “Pensamos que estábamos obteniendo un TACO (‘Trump Always Chickens Out’, es decir, ‘Trump siempre se acobarda’), pero hasta ahora estamos obteniendo un NACHO”.
El juego de palabras alude a dos comidas típicamente asociadas con la gastronomía mexicana y busca describir el cambio de humor de los mercados respecto del conflicto. Blas agregó que la frase le fue transmitida por un trader.
Es, esencialmente, que el mercado pierde la esperanza de una solución rápida”, dijo Zavier Wong, analista de mercado de eToro, a CNBC.
“Durante la mayor parte de esta crisis, cada titular de alto el fuego provocó una fuerte caída del petróleo, y los operadores seguían descontando una resolución que nunca llegó. NACHO es un reconocimiento de que un petróleo más caro no es un choque temporal para especular alrededor, es el entorno de mercado actual”, agregó Wong.
El impacto sobre inflación y tasas
Un informe de Oxford Economics advirtió que el impacto inflacionario de las interrupciones en la oferta petrolera de Medio Oriente podría verse amplificado por un contexto de alta sensibilidad de consumidores y empresas frente a las subas de precios.
“El impacto inflacionario de la disrupción en la oferta petrolera de Medio Oriente está siendo amplificado porque llega en un período de intensa atención sobre la inflación”, escribió Daniel Harenberg, economista líder de Oxford Economics y autor del reporte. Según explicó, luego de atravesar múltiples shocks de precios en los últimos años, hogares y compañías reaccionan con mayor sensibilidad a las noticias vinculadas a inflación.
De acuerdo con el análisis, en este escenario un shock petrolero podría elevar la inflación de las principales economías entre 0,6 y 0,7 puntos porcentuales en 2026 respecto de un contexto de menor atención sobre los precios.
Incluso con una resolución rápida de la crisis regional, Oxford Economics proyectó que la inflación de 2027 podría mantenerse entre 0,3 y 0,5 puntos porcentuales por encima de lo previsto anteriormente.
El reporte también señaló que la persistencia de la cobertura mediática sobre el conflicto y el impacto visible de los precios de los combustibles contribuyen a mantener elevada la percepción inflacionaria, en un fenómeno que el informe comparó con lo ocurrido tras la pandemia y durante la guerra entre Rusia y Ucrania.
En ese contexto, Harenberg sostuvo que los bancos centrales podrían verse forzados a adoptar políticas monetarias más restrictivas que las actualmente descontadas por el mercado, especialmente si los riesgos inflacionarios terminan materializándose.