“Es evidente que se está generando un impulso”, declaró el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos, en un mensaje de video el sábado.
Arabia Saudita busca restablecer aproximadamente la mitad de la capacidad de su oleoducto Este-Oeste en los próximos días, mientras el mercado sigue atento a los riesgos en Ormuz y el mar Rojo.
El crudo de Omán subió hasta US$132,09 por barril y su prima sobre el Brent alcanzó casi US$24, ante el temor de que los ataques al transporte y al oleoducto saudí agraven la escasez.
Las dudas sobre el ritmo de desarrollo de la IA golpearon a las tecnológicas, mientras el petróleo elevado y un rendimiento del Tesoro a 10 años sobre 5% aumentaron la presión sobre Wall Street.
El oleoducto Este-Oeste, clave para exportar crudo saudí sin pasar por Ormuz, permanecería cerrado varias semanas tras un ataque, aumentando la presión sobre un mercado ya tensionado.
La reunión se ha aplazado para garantizar “las condiciones adecuadas para un diálogo constructivo que contribuya a alcanzar acuerdos sostenibles que respalden la seguridad y la estabilidad de la región”.
Los combates se han intensificado en todo Medio Oriente en los últimos días. Los hutíes, con sede en Yemen, afirmaron haber atacado instalaciones energéticas saudíes en Abha, Najran y Jazan, mientras que EE.UU. llevó a cabo ataques contra petroleros iraníes.
El Brent superó los US$107 por barril y los rendimientos del Tesoro alcanzaron máximos de varios años, mientras el mercado elevó a cerca de 70% la probabilidad de un alza de tasas de la Fed la próxima semana.
El Brent extiende su racha alcista mientras la reanudación de los combates y el bloqueo naval de EE.UU. a Irán reducen las expectativas de una desescalada a corto plazo.
El presidente Donald Trump restó importancia a la preocupación por el aumento de los precios del petróleo y la guerra que, según él, terminaría en semanas.
El bloqueo estadounidense y los ataques contra petroleros iraníes dificultan las exportaciones de crudo de Teherán, mientras las restricciones al tráfico por el estrecho de Ormuz agravan la presión sobre su economía.
El Brent superó los US$100 por barril por primera vez desde julio, impulsado por la escalada del conflicto entre EE.UU. e Irán y la recuperación de las compras de crudo de China.
La guerra contra Irán, iniciada por Estados Unidos el 28 de febrero y justificada principalmente como un intento de frenar el programa de armas nucleares iraní, se ha centrado más recientemente en lograr que Teherán reabra el estrecho de Ormuz.
Las restricciones sobre los flujos de crudo golpearían especialmente a Asia, mientras la normalización del tránsito por Ormuz abriría paso posteriormente a un Brent de entre US$50 y US$60.
Las interrupciones en el estrecho de Ormuz llevan a las refinerías chinas a buscar crudos más lejanos, elevando las primas de barriles de África y América Latina. Sin embargo, las compras aún están por debajo de los niveles previos al conflicto.
El petróleo volvió a acercarse a US$100 por barril ante los riesgos de suministro en Medio Oriente, mientras los inversionistas esperan una semana clave para la Fed y el BCE.
Un buque de GNL cargado en Catar se acerca al estrecho de Ormuz, en una posible señal de que el país busca reanudar sus exportaciones por la estratégica vía marítima.