Bloomberg — Estados Unidos iniciará una revisión de su presencia militar en Europa, según ha declarado el secretario de Defensa, Pete Hegseth, semanas después de que Washington inquietara a sus aliados con un plan de recortes profundos en el apoyo militar estadounidense al continente.
“Anuncio hoy una revisión de seis meses a cargo del Departamento de Guerra que examinará la disposición de las fuerzas estadounidenses y sus bases en Europa”, declaró Hegseth durante su discurso de apertura en una reunión de ministros de Defensa celebrada el jueves en la sede de la OTAN en Bruselas.
Ver más: Los países de la OTAN se preparan para que Trump retire más tropas de Europa
“Se tratará de una revisión en toda regla”, añadió, dando a entender que podrían producirse más recortes a medida que Estados Unidos presiona a Europa para que asuma la responsabilidad principal de su defensa convencional.
Hegseth señaló que las cuotas anuales de EE UU. a la OTAN dependerán de que los demás aliados cumplan sus objetivos de gasto en defensa. Ya se esperaba el año pasado una revisión exhaustiva de la presencia militar estadounidense en todo el mundo, pero se fue retrasando continuamente.
En su lugar, el presidente Donald Trump anunció el mes pasado que EE.UU. retirará al menos 5.000 soldados de Alemania, lo que tomó por sorpresa a los aliados.
Hegseth afirmó el jueves que la revisión se diseñaría para garantizar que la OTAN avance con rapidez y “de forma irreversible hacia un liderazgo europeo, asumiendo la responsabilidad principal de la defensa de Europa y adaptando nuestras fuerzas a las necesidades globales de Estados Unidos”.
Sus comentarios se produjeron después de que el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, instara a EE.UU. a coordinar mejor los planes de reducción de las capacidades militares en Europa para evitar que el continente quedara desprotegido en caso de un conflicto armado.
En declaraciones previas a la reunión de Bruselas, Pistorius señaló que era “siempre previsible” que Washington fuera a reorientar sus prioridades hacia Indochina y que los aliados europeos están preparados para asumir una mayor responsabilidad en materia de disuasión y defensa convencionales.
“La cuestión crucial ahora es la hoja de ruta para sincronizar los pasos individuales”, declaró a los periodistas antes de la reunión de ministros de Defensa de la OTAN a la que asistirán
“Aún no se ha tomado la decisión sobre quién asumirá qué tareas de los estadounidenses, en caso de que se llegue a esa situación”, señaló Pistorius. “Pero una cosa está clara: debemos coordinar estas responsabilidades; debemos sincronizarlas para evitar que surjan peligrosas carencias de capacidad en Europa en el ámbito convencional”.
La Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, tiene previsto recortar drásticamente los recursos militares que el Pentágono enviaría para defender el continente europeo en caso de un ataque, lo que plantea interrogantes sobre cómo podría la OTAN sustituir esas capacidades.
Los recortes podrían incluir una reducción del 30 % en los bombarderos estratégicos disponibles, de los que carecen los países europeos, la pérdida total de drones de reconocimiento y de ataque, una disminución del 50% en buques de guerra y una reducción del 33% en aviones de combate, según informó Bloomberg la semana pasada.
Pistorius advirtió de que los aliados europeos necesitaban algo de tiempo para sustituir determinadas capacidades.
“Podemos asumir lo que se está compensando, pero no todo de forma inmediata; por ejemplo, cuando hablamos de capacidades de ataque en profundidad u otros ámbitos”, afirmó. “Por lo tanto, necesitamos una hoja de ruta”.
La presión de Hegseth para que los aliados paguen más por su propia defensa forma parte de un esfuerzo más amplio de la Administración por trasladar los costes de la protección de Europa y el apoyo a Ucrania a los aliados de la OTAN, al tiempo que se busca reinvertir en la base industrial de defensa de EE.UU.
Ver más: OTAN alerta que Trump pierde la paciencia con Europa por falta de ayuda en la guerra con Irán
Como parte de esos esfuerzos, los europeos acordaron sufragar el coste de los envíos de armas y munición estadounidenses a Ucrania.
Pistorius señaló que Alemania participaría en el cuarto paquete denominado “PURL” aportando US$200 millones para munición de defensa aérea estadounidense destinada a Ucrania. Asimismo, aportará otros US$200 millones en un programa adicional destinado a ayudar a Ucrania a adquirir misiles guiados para el sistema de defensa aérea Patriot, de fabricación estadounidense.
Con la colaboración de Katharina Rosskopf y Alexander Pearson.
Lea más en Bloomberg.com