Bloomberg — Rusia, Irán y China están utilizando herramientas de inteligencia artificial para potenciar sus campañas de desinformación de cara a las elecciones de mitad de legislatura, según fuentes cercanas a los servicios de inteligencia estadounidenses e investigadores independientes.
Los adversarios de Estados Unidos han estado utilizando software de IA generativa, como ChatGPT de OpenAI y Claude de Anthropic PBC, para planificar con facilidad campañas de propaganda a gran escala destinadas a sembrar la división e influir en los resultados políticos en el extranjero. A las autoridades y los investigadores estadounidenses les preocupa ahora que actores malintencionados puedan emplear esas mismas tácticas para influir en las elecciones de mitad de legislatura del 3 de noviembre, aunque no está claro si lo están haciendo en estos momentos.
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También existe la preocupación de que los rivales geopolíticos puedan intentar manipular los chatbots de IA para influir en los resultados que aparecen en las consultas de búsqueda asistidas por IA, haciendo que la desinformación parezca más legítima. Rusia ha sido hasta ahora la más agresiva en sus campañas en línea en torno a las elecciones intermedias de EE.UU., y China e Irán también se han mostrado activos, según afirmaron dos de las personas que hablaron bajo condición de anonimato para comentar un análisis que no era de dominio público.
Si bien los actores malintencionados llevan mucho tiempo utilizando herramientas de IA para crear noticias falsas, desinformación y vídeos ‘deepfake’, los enormes avances en la tecnología de IA generativa plantean un nuevo reto para EE.UU. y otras naciones.
“Estas herramientas pueden ayudar a los actores extranjeros a planificar sus operaciones, identificar a las audiencias a las que dirigirse y averiguar cómo hacer que su injerencia sea más eficaz”, afirmó el senador Mark Warner, de Virginia, máximo representante demócrata en la Comisión de Inteligencia del Senado. “Se trata de una evolución significativa de la amenaza, y debemos tomárnosla en serio. Debemos adelantarnos varios pasos a nuestros adversarios, en lugar de ir a la zaga”.
Las campañas de influencia también están ganando en sofisticación en un momento en el que la administración Trump ha desmantelado programas gubernamentales destinados a combatir esas iniciativas, como el Grupo de Trabajo sobre Influencia Extranjera del FBI y el Centro de Influencia Maligna Extranjera de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, alegando que coartaban la libertad de expresión.
“A medida que sus capacidades se han incrementado, las nuestras se han reducido”, afirmó Bret Schafer, director sénior de política e investigación para operaciones de información del Instituto para el Diálogo Estratégico, refiriéndose a EE.UU. “Parece que ha llegado el momento de que todos nos pongamos manos a la obra para abordar esta nueva cuestión”.
Ya están en marcha campañas de influencia en línea dirigidas a los votantes estadounidenses de cara a las elecciones de mitad de legislatura, pero no hay pruebas de que actores extranjeros estén atacando la infraestructura electoral o intentando interferir directamente en el recuento de votos, añadieron estas personas.
La Embajada de Rusia no respondió a una solicitud de comentarios enviada por correo electrónico. No fue posible contactar por teléfono con un portavoz de la misión iraní ante la ONU. Un portavoz de la Embajada de China afirmó que China “se opone a la difusión de desinformación con fines políticos y al uso de cuestiones de ciberseguridad para difamar a China”.
“La administración Trump está tomando medidas decisivas para proteger nuestras elecciones, lo que incluye el enjuiciamiento de los delitos electorales, el refuerzo de la seguridad de la infraestructura electoral y la protección de los votantes vulnerables frente al fraude y la coacción”, afirmó la portavoz de la Casa Blanca, Lauren Bis, en un comunicado enviado por correo electrónico.
El presidente Donald Trump también ha rechazado en repetidas ocasiones las evaluaciones de los servicios de inteligencia estadounidenses sobre los esfuerzos rusos por ayudar a su campaña de 2016, aunque este verano aprovechó un discurso en horario de máxima audiencia para acusar a China de interferir en las elecciones estadounidenses de 2020.
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En sus campañas de influencia vinculadas a las elecciones de mitad de legislatura, agentes rusos han intentado desacreditar a legisladores estadounidenses concretos que han apoyado a Ucrania, mientras que los intentos respaldados por China se han centrado en contiendas específicas relevantes para la política entre EE.UU. y China, según afirmó una de las personas familiarizadas con la inteligencia estadounidense.
Los intentos iraníes han tratado de socavar la confianza en el sistema electoral estadounidense en su conjunto, añadió dicha persona.
Resulta difícil determinar el posible efecto en las elecciones de mitad de legislatura, en parte porque estas iniciativas pueden tener como objetivo influir en los votantes en torno a un tema más amplio, como el apoyo de EE.UU. a Ucrania, en lugar de una contienda electoral concreta al Congreso.
Sin embargo, las principales empresas de Silicon Valley han destacado recientemente cómo se están utilizando sus herramientas de inteligencia artificial para ampliar el alcance de las campañas de desinformación, incluso en las elecciones europeas.
“Tenemos pruebas de que esta ha sido su estrategia en Europa”, afirmó Leah Siskind, investigadora de inteligencia artificial en la Fundación para la Defensa de las Democracias. “¿Por qué no iban a hacer lo mismo en Estados Unidos?"
Anthropic ha detallado los intentos de actores rusos e iraníes de utilizar Claude para crear redes de perfiles falsos en redes sociales, sitios web de noticias y otros contenidos engañosos. En septiembre, la empresa de IA afirmó que había desactivado cuentas que utilizaban Claude para crear y distribuir contenido editorial a medios de comunicación estatales rusos, lo que incluía la difusión de afirmaciones falsas sobre la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, de cara a las elecciones parlamentarias de 2025 en ese país.
Tanto OpenAI como Anthropic han señalado que las políticas de sus empresas prohíben el uso de sus productos para difundir contenidos destinados a engañar a la población en relación con las elecciones y los procesos de votación. Los equipos de seguridad de ambas empresas detectan, frustran y publican periódicamente informes sobre campañas de influencia extranjera y operaciones encubiertas.
“Detectar y frustrar el uso indebido de nuestros modelos con fines hostiles es una prioridad fundamental para nuestro equipo de investigaciones”, afirmó un portavoz de OpenAI.
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La semana pasada, OpenAI reveló que una operación rusa utilizó ChatGPT para ayudar a crear un falso centro de estudios y contratar a empleados que no eran conscientes de ello, como parte de una campaña destinada a socavar la reputación de Ucrania en América Latina, una iniciativa que parecía tener como objetivo influir en los resultados políticos locales de la región.
OpenAI también señaló que actores iraníes utilizaron herramientas de IA para perfeccionar artículos y propuestas editoriales, así como para generar comentarios en redes sociales centrados en la guerra de Irán y, en algunos casos, en la política estadounidense, y lograron que fueran publicados por una docena de medios de comunicación en línea de todo el mundo.
Al mismo tiempo, CASM Technology, un laboratorio dedicado a la integridad de la información, descubrió que agentes rusos se centraron deliberadamente en los chatbots de IA, en lugar de en los motores de búsqueda tradicionales, y lograron que estos citaran como legítimas las falsedades de un grupo de propaganda en casi 500 de 3.000 consultas, según un informe de julio publicado por el centro de estudios británico Demos.
Siskind, de la FDD, señaló que el problema resulta aún más preocupante ahora que cada vez más estadounidenses recurren a los chatbots. Aproximadamente la mitad de los adultos estadounidenses utilizan actualmente chatbots, según el Pew Research Center. Las campañas de propaganda pueden recibir un impulso adicional en los resultados de la IA, ya que muchas empresas de medios de comunicación convencionales bloquean el rastreo de sus sitios web por parte de la IA por motivos de derechos de autor.
Los chatbots con IA también pueden extraer inadvertidamente propaganda directamente de medios de comunicación estatales o de sitios web de gobiernos extranjeros, especialmente cuando no hay mucha información sobre un tema concreto, una tendencia destacada en un informe del 12 de octubre del Global Disinformation Index.
Schafer, del Instituto para el Diálogo Estratégico, señaló que la verdadera preocupación radica en lo fácil que resulta ahora para los actores malintencionados llevar a cabo una campaña integral utilizando agentes de IA, que se encargarán de todo, desde el reconocimiento hasta la creación de contenido falso y su distribución.
“Esto va a hacer que Rusia, China e Irán mejoren”, afirmó.
El New York Times y el Washington Post fueron los primeros en informar sobre el análisis de los servicios de inteligencia estadounidenses en torno a las campañas de influencia extranjeras.
-Con la colaboración de Maggie Eastland.
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