Teherán aseguró que las negociaciones con Omán avanzan hacia un acuerdo sobre una ruta temporal de navegación, aunque aclaró que ello no implica la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz.
Pese a que las guerras se libran en distintas partes del mundo, se están conectando gracias a la colaboración entre Rusia e Irán, de acuerdo con un análisis de este centro de pensamiento.
Los fabricantes de chips lideraron las ganancias en Asia, mientras los inversores evalúan las señales de un posible acuerdo entre EE.UU. e Irán que podría aliviar las presiones sobre la energía y la inflación.
El petróleo revirtió las ganancias iniciales y los bonos del gobierno estadounidense subieron, ante el optimismo de que los mediadores logren un acuerdo y eviten ataques aéreos estadounidenses contra Irán.
Los precios del petróleo se desplomaron tras los comentarios de Bessent, y los futuros del Brent cayeron hasta un 4%, situándose por debajo de los US$81 por barril en las operaciones de Londres.
La producción brasileña de crudo llegó a 4,5 millones de barriles diarios en junio, un aumento interanual de 19%, impulsada por Petrobras y sus yacimientos en aguas profundas.
El presidente estadounidense afirmó que frenó un ataque contra Irán para dar espacio a una salida diplomática, mientras Teherán niega negociaciones con Washington.
Hay poca claridad sobre las negociaciones entre Irán y Omán y no hay indicios de que la República Islámica esté dispuesta a permitir el libre paso de buques por la vía navegable, tal y como ha exigido Trump.
El anuncio supone un momento de posible tregua tras días de tensiones crecientes en los que Trump se preparaba para golpear “con toda dureza” a la República Islámica.
La noticia se produce horas después de que Trump pusiera en duda la continuidad de las negociaciones con Irán, reiterando sus amenazas de responder con contundencia tras un ataque contra una base estadounidense en Jordania.
Los trasvases de crudo entre buques cerca del estrecho de Ormuz vuelven a niveles cercanos a los previos a la escalada del conflicto, facilitando la salida de millones de barriles pese a las hostilidades en Medio Oriente.
El promedio de los créditos hipotecarios a 30 años subió al 6,66%, impulsado por el alza de los rendimientos del Tesoro y la incertidumbre por el conflicto en Irán.
Los precios del petróleo habían retrocedido durante la breve distensión entre Washington y Teherán, pero volvieron a subir el miércoles tras las amenazas de Trump.
EE.UU., que ha bloqueado los puertos de Irán como parte de su estrategia para presionar a Teherán a ceder, también sancionó a ocho empresas que operan buques de la “flota fantasma”.
El presidente de EE.UU. advirtió que responderá al ataque contra una base militar en Jordania, mientras el fin de la tregua con Irán impulsó al Brent por encima de los US$90 por barril.
Los ataques entre Estados Unidos, Irán y sus aliados elevaron la preocupación por los flujos de petróleo en puntos estratégicos como el estrecho de Ormuz.
Estados Unidos aseguró haber interceptado misiles lanzados desde Irán y, junto con Arabia Saudita, atacó milicias respaldadas por Teherán en Irak, poniendo fin a una breve pausa en las hostilidades.