La suspensión ha ofrecido un anticipo realista de un posible bloqueo chino, una medida que estrangularía una economía basada en la industria de semiconductores más avanzada.
El índice Nikkei 225 subió un 3,4%, y los índices de Australia y Corea del Sur también subieron por la especulación de que el alivio de las tensiones en Medio Oriente hará bajar los precios del petróleo y ayudará a impulsar el crecimiento económico.
Las acciones de los mercados emergentes subieron hasta alcanzar máximos históricos y las divisas también se dispararon en medio del creciente optimismo de que EE.UU. e Irán están cada vez más cerca de alcanzar un acuerdo de paz.
Teherán analiza un plan que incluiría reabrir Ormuz y aliviar sanciones, mientras China presiona por un acuerdo. Los mercados reaccionan con fuerza ante la posibilidad de una tregua.
Los comentarios se produjeron tras el recrudecimiento de los ataques iraníes contra los Emiratos Árabes Unidos esta semana y los enfrentamientos entre barcos en el estrecho de Ormuz.