Bloomberg — Una vasta franja de Estados Unidos, que se extiende hacia el este desde las Montañas Rocosas del sur hasta el Atlántico Medio y Nueva Inglaterra, está en alerta por condiciones de tormenta invernal que podrían durar días, interrumpir los viajes y amenazar con apagones.
Para la noche del viernes, se espera que una combinación de lluvia helada y nieve llegue a Texas, elevando el riesgo de cortes de energía generalizados por la acumulación de hielo y por el aumento de la demanda eléctrica para calefaccionar los hogares. Durante el fin de semana, la tormenta avanzará con fuerza hacia el noreste de EE.UU., dejando a su paso una capa de hielo y aguanieve.
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Al menos 170 millones de personas se encuentran en las zonas que probablemente se verán afectadas, señaló Brian Hurley, meteorólogo del Weather Prediction Center.
“Va a generar muchos inconvenientes y riesgos”, advirtió.
Los precios de la electricidad y del gas natural —el principal combustible de las centrales eléctricas y también utilizado para calefacción residencial— ya comenzaron a subir de cara a las condiciones extremas. Existe el potencial de desastres locales si la fuerte acumulación de hielo incrementa la probabilidad de apagones prolongados que dejen a algunos hogares sin su fuente de calor.
Se prevé que una fuerte nevada caiga sobre la ciudad de Nueva York a primeras horas del domingo que podría dejar 36 centímetros de nieve en el área metropolitana antes de que la tormenta se disipe a última hora del lunes. Los viajes serán peligrosos, con visibilidad por debajo de 400 metros debido a la nieve caída o ventisca y a las calzadas resbaladizas, especialmente en puentes y pasos elevados.
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En Texas, los precios de la electricidad para este fin de semana y el lunes se negociaron hasta cerca de US$1.000 por megavatio-hora en las horas valle, según un operador. Los costos están aumentando ante la preocupación por un suministro eléctrico ajustado, especialmente durante las primeras horas de la mañana, cuando se registrará parte del frío más intenso.
El precio de referencia de la electricidad en el Atlántico medio, en la amplia red oriental de 13 estados administrada por PJM Interconnection LLC, alcanzó los US$450. PJM, que abastece a casi una quinta parte de los estadounidenses, tomó medidas que indican la posibilidad de que los precios superen los US$1.000 ante el aumento de los costos del combustible.
Los precios del gas al contado en el hub de Waha, en el oeste de Texas, se dispararon hasta US$12 por millón de BTU para el fin de semana, desde menos de US$1 a comienzos de esta semana, mostraron las operaciones del jueves.
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