Bloomberg — Kevin Warsh, el nominado del presidente Donald Trump para dirigir el banco central de Estados Unidos, afirmó que la Reserva Federal necesita un nuevo marco para hacer frente a la inflación persistente, sin ofrecer más detalles.
Al inicio de su testimonio, Warsh responsabilizó a la Fed por permitir que la inflación se disparara tras la pandemia de covid-19 y señaló que los altos precios siguen siendo un problema para los estadounidenses.
“Aunque es cierto que la inflación es menos problemática, en el sentido de que el ritmo de aumento de los precios es menor que hace algunos años, los estadounidenses que trabajan duro sin duda la siguen sintiendo”, señaló Warsh el martes en una audiencia ante el Comité Bancario del Senado. “Creo que eso implica un cambio de régimen en la conducción de la política. Creo que eso significa un marco de inflación distinto y nuevo”.
Warsh no precisó qué implicaría esto para las tasas de interés.
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Consultado por la senadora Elizabeth Warren sobre si Trump había perdido las elecciones presidenciales de 2020, Warsh evitó responder directamente y señaló que el Congreso certificó a Joe Biden como presidente tras esos comicios.
Warsh también enfatizó que vendería cualquier activo no revelado antes de asumir como presidente de la Fed.
Warsh y su esposa, Jane Lauder, declararon activos por al menos US$192 millones en los informes financieros presentados como parte de su nominación. Sin embargo, su patrimonio total probablemente sea mucho mayor, lo que lo convierte en uno de los funcionarios más ricos en la historia del banco central.
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