En los últimos días, inversores aumentaron sus apuestas a que la Reserva Federal podría subir las tasas en la reunión de esta semana, lo que llevó las probabilidades a cerca del 40% en un momento de la semana pasada.
El repunte de los precios del petróleo ha ensombrecido las perspectivas de cara a la decisión de política monetaria de la Reserva Federal del 29 de julio, en la que los inversores evalúan si las autoridades subirán las tasas de interés por primera vez desde 2023.
Warsh afirmó ante el Senado que actuará con independencia y aseguró que mantendrá ese criterio aun si el presidente Trump intentara intervenir en la política monetaria.
El presidente de la Reserva Federal afirmó que el encarecimiento de los chips y la infraestructura para inteligencia artificial responde a un ajuste de la oferta y no necesariamente a un proceso inflacionario.
El presidente de la Reserva Federal afirmó que la lucha contra la inflación aún no ha terminado y señaló que el banco central cuenta con las herramientas necesarias para actuar.
El presidente de la Reserva Federal reiteró su compromiso con la estabilidad de precios y aseguró que el banco central aplicará la política monetaria necesaria para contener la inflación.
Kevin Warsh se ha comprometido a eliminar lo que se ha denominado como “orientación prospectiva”, es decir, las señales sobre la trayectoria de las tasas de interés.
Los inversionistas seguirán de cerca los datos de inflación en Estados Unidos y la primera comparecencia de Kevin Warsh ante el Congreso, mientras China publica su PIB del segundo trimestre y varios bancos centrales evalúan el rumbo de las tasas de interés.
El mercado asimiló un mensaje menos restrictivo de Kevin Warsh, aunque mantuvo la atención en la inflación, los próximos datos de empleo y las expectativas sobre las tasas de interés.
La lectura más reciente del indicador de inflación preferido de la Reserva Federal mostró un aumento del 4,1% interanual, con precios subyacentes, excluyendo alimentos y energía, que subieron un 3,4%.
El alivio que generó la caída del petróleo tras el acuerdo entre EE.UU. e Irán se desvanece ante una Reserva Federal más restrictiva, que vuelve a presionar a los bonos de mercados emergentes.
Los operadores descuentan ahora plenamente dos subidas de tasas para finales del primer trimestre de 2027, frente a la única que se preveía antes de la decisión de la semana pasada.
La moneda única cotizaba un 0,4% a la baja, a 1,1386 dólares, a las 9:16 de Nueva York, después de que los datos indicaran que la actividad del sector privado alemán y la actividad empresarial francesa se contrajeron en junio.
Un informe sostiene que los inversores ven en el nuevo presidente de la Reserva Federal una oportunidad para recuperar la credibilidad de la política monetaria.
Si bien los comentarios de Warsh provocaron ventas de deuda a corto plazo al reajustar las expectativas sobre las tasas, dieron un impulso a los bonos del Tesoro a largo plazo, sensibles a la inflación.
Warsh señaló que uno de los grupos de trabajo independientes que está creando “analizará las ventajas y los riesgos del actual régimen de amplias reservas, así como la composición del balance”.
La Reserva Federal mantuvo las tasas entre 3,5% y 3,75%, mientras sus funcionarios mostraron diferencias sobre la necesidad de nuevas alzas y elevaron sus previsiones de inflación.
Gestores de Fidelity advierten que la primera comparecencia de Kevin Warsh como presidente de la Fed podría generar movimientos en los mercados por sus mensajes sobre inflación.