Bloomberg — La apuesta de China, que lleva más de una década tratando de sustituir el petróleo por el carbón en la producción de productos químicos, está dando sus frutos para el líder del sector, Ningxia Baofeng Energy Group Co., que ha obtenido beneficios récord gracias al alza de los precios del crudo provocada por la guerra en Medio Oriente.
Baofeng, que representa aproximadamente un tercio de la capacidad de China para la producción de productos químicos a partir del carbón, registró en el primer semestre unos beneficios de 9.730 millones de yuanes (US$1.400 millones), según informó el miércoles en un comunicado a la bolsa. Esta cifra contrasta con los 5.720 millones de yuanes del mismo periodo del año anterior.
Ver más: China domina el 97% de los envíos de robots humanoides en pleno auge del sector, según reporte
El segundo trimestre, en el que los precios del petróleo se dispararon hasta alcanzar su máximo en cuatro años en medio de las interrupciones comerciales en el estrecho de Ormuz, resultó especialmente favorable para la empresa. Su beneficio neto ascendió a 6.100 millones de yuanes, según cálculos de Bloomberg, una cifra superior a la de cualquier otro trimestre desde que la empresa cotizara en bolsa en 2019.
“Los precios del crudo subieron rápidamente y se mostraron muy volátiles, lo que incrementó significativamente los costos de las materias primas para las olefinas derivadas del petróleo”, señaló Baofeng en su comunicado de resultados. “Los precios internos del carbón aumentaron moderadamente, y los costos de las materias primas para la producción de olefinas a partir del carbón solo subieron ligeramente”.
Las plantas de conversión de carbón en productos químicos transforman este combustible sólido en gas sintético, combustibles líquidos y materias primas químicas para productos que van desde los textiles hasta los materiales de construcción. El carbón representa alrededor del 85% de la producción de metanol y amoníaco de China, según la Agencia Internacional de la Energía.
El sector consumió alrededor de 390 millones de toneladas de carbón en 2024, según el Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio.
Ver más: Los brokers chinos endurecen el control de clientes para contener el riesgo excesivo
Aunque la tecnología se remonta a más de un siglo, la apuesta de China por este sector comenzó en serio la década pasada, en medio de una creciente preocupación por la dependencia del país del petróleo importado. Tras una breve desaceleración a principios de esta década, el sector se encuentra de nuevo en fase de expansión, ya que Pekín sitúa la seguridad del suministro en el centro de su estrategia energética.
El sector cuenta con el apoyo del gobierno no solo porque ayuda a reducir las importaciones de petróleo y gas, sino también porque contribuye al desarrollo económico de regiones más pobres y ricas en carbón, como Mongolia Interior, Xinjiang y Ningxia, donde tiene su sede Baofeng.
La empresa cuenta con una capacidad de producción de olefinas a partir del carbón de unas 5,2 millones de toneladas al año, lo que supone aproximadamente un tercio del total de China, según los analistas de Morgan Stanley, entre los que se encuentra Jack Lu.
Su acceso a recursos de carbón a bajo costo significa que no necesita que los precios del petróleo alcancen niveles astronómicos para ser rentable: genera efectivo incluso cuando el Brent se sitúa en torno a los US$30 por barril, señaló Lu en una nota publicada en abril.
Lea más en Bloomberg.com