El futuro ya llegó: ¿en qué países ya funcionan los robotaxis?

Más del 60% de los despliegues activos de taxis robots se encuentran en Estados Unidos y China, según un informe de Bank Of America.

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La industria de vehículos autónomos avanza en su fase comercial, con un número creciente de despliegues en distintas regiones del mundo, aunque todavía enfrenta obstáculos vinculados a costos, regulación y complejidad operativa.

Un informe de Bank of America (BofA) señala que existen 171 despliegues activos de robotaxis, es decir, taxis robot, a nivel global.

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Distribución geográfica de los desarrollos

En términos de distribución geográfica, Estados Unidos lidera los despliegues activos de robotaxis y servicios de transporte autónomo, con 69 operaciones, equivalentes al 40% del total global. China ocupa el segundo lugar con el 24%, mientras que otros mercados presentan participaciones más acotadas, entre ellos Japón y Alemania (6% cada uno), Emiratos Árabes Unidos (4%) y Reino Unido (3%). El resto de los países concentra el 17% de los despliegues.

En el mercado estadounidense, 10 ciudades ya cuentan con servicios plenamente comerciales, con Miami como la incorporación más reciente.

El reporte define como operaciones plenamente comerciales a aquellas que funcionan en vías públicas, transportan pasajeros, cobran tarifas, operan sin conductor de seguridad y mantienen actividad durante todo el día, independientemente de las condiciones climáticas.

Dificultades para escalar

Pese a estos avances, el escalamiento del modelo continúa siendo un desafío relevante. Según BofA, los vehículos con el nivel de sensores y capacidades necesarias para operar de manera autónoma tienen costos elevados, lo que limita su adopción masiva. A esto se suma la fragmentación de los marcos regulatorios, que varían entre jurisdicciones y dificultan la expansión coordinada de las operaciones.

Otro de los factores señalados por el informe son los denominados “casos extremos”, es decir, incidentes viales poco frecuentes y difíciles de anticipar. Estos escenarios representan uno de los principales desafíos desde el punto de vista de la ingeniería, ya que requieren sistemas capaces de responder de manera segura ante situaciones no previstas.

En este contexto, el informe destaca que los avances recientes en inteligencia artificial y capacidad de cómputo abren una ventana de oportunidad para la industria. Estas mejoras tecnológicas podrían contribuir a resolver parte de los cuellos de botella actuales, facilitando tanto la reducción de costos como el perfeccionamiento de los sistemas de conducción autónoma.

El desarrollo de los robotaxis se inscribe dentro de una tendencia más amplia de automatización del transporte, en la que empresas tecnológicas y automotrices buscan consolidar modelos de negocio basados en movilidad como servicio. Sin embargo, el ritmo de adopción dependerá de la capacidad del sector para superar las limitaciones técnicas y regulatorias que aún persisten.

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De acuerdo con BofA, si estos obstáculos logran ser abordados, el sector podría acelerar su despliegue en los próximos años, ampliando su presencia en mercados urbanos y consolidando un cambio estructural en la forma en que se concibe el transporte.