Bloomberg Línea — Las empresas latinoamericanas están utilizando cada vez más a España como base estratégica para expandirse hacia Europa, Asia y Medio Oriente, consolidando al país como una de las principales plataformas globales de internacionalización corporativa, según un nuevo estudio impulsado por el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI).
El informe, centrado en la arquitectura real de las inversiones empresariales —y no solo en los flujos financieros agregados— concluye que el país se ha convertido en la segunda plataforma mundial utilizada por compañías latinoamericanas para proyectarse hacia terceros mercados, solo por detrás de Estados Unidos.
Ver más: Las inversiones latinoamericanas en España: ningún empresario quiere ser el último de la fiesta
Más allá del posicionamiento global, el peso del país también se refleja en los flujos de capital birregional: el 52% de la inversión europea en América Latina en 2023 tuvo origen en España, mientras que el 61% de la inversión extranjera directa latinoamericana dirigida a Europa en 2024 se concentró en el país, consolidándolo como principal puerta de entrada al mercado de la Unión Europea.
La investigación muestra que numerosas multinacionales latinoamericanas no invierten directamente en su destino final, sino que establecen primero filiales intermedias en territorios con ventajas institucionales, culturales o logísticas. En ese modelo, España actúa como nodo operativo privilegiado.
Informes anteriores ya habían subrayado su papel en los flujos de inversión entre Europa y América Latina. La novedad de esta edición es que analiza la estructura interna de esas operaciones: relaciones de propiedad entre matrices y filiales, países intermedios y destinos finales del capital.
Ese enfoque permite confirmar algo más ambicioso: el país funciona como plataforma organizativa para reconfigurar la expansión global de las multilatinas, no solo como mercado receptor o emisor de inversión.
El salto ya no es solo hacia Europa
Uno de los hallazgos más relevantes es el cambio en la geografía de destino. Las empresas latinoamericanas que se establecen en España no lo hacen únicamente para operar dentro del mercado europeo.
Cada vez más utilizan el país como base para acceder a economías avanzadas de Asia-Pacífico, mercados de Medio Oriente con fuerte dinamismo inversor y centros financieros globales vinculados a innovación tecnológica y servicios especializados.
Este patrón refleja una expansión más ambiciosa de las corporaciones latinoamericanas, que recurren a plataformas intermedias para reducir riesgos regulatorios, culturales y operativos antes de entrar en mercados más complejos o distantes.
Qué empresas están detrás del fenómeno
Otra novedad clave es la identificación del tipo de compañías que utilizan el modelo trampolín.
El informe detecta el protagonismo de grandes grupos multinacionales latinoamericanos, las llamadas multilatinas, que han pasado de una estrategia regional a una lógica global.
Estas empresas comparten varios rasgos: expansión hacia cadenas globales de valor más sofisticadas, diversificación geográfica para reducir exposición a volatilidad doméstica, creación de estructuras corporativas complejas con sedes regionales intermedias.
El estudio también identifica el origen geográfico de las matrices latinoamericanas que lideran estas estructuras internacionales. La mayor proporción procede de Brasil, que concentra el 28,5% de las matrices inversoras globales, seguido por Colombia (12,1%) y México (9,0%), que en conjunto reúnen casi la mitad de las empresas que operan mediante redes internacionales de filiales.
A continuación aparecen Argentina (7,7%), Perú (5,6%) y Venezuela (5,4%), mientras que Panamá (7,8%) y Chile (7,1%) destacan por una presencia relativa superior a la que sugeriría el tamaño de sus economías. Más atrás se sitúan Ecuador (4,5%) y Uruguay (3,9%), que también participan en estas redes corporativas globales.
La investigación describe así la consolidación de un nuevo perfil empresarial: compañías “multiberoamericanas” con presencia simultánea en América Latina, Europa y otros polos económicos.
Conocimiento y control corporativo
El informe insiste en que el papel del país no se explica solo por su posición geográfica o su infraestructura logística.
Las filiales establecidas allí cumplen funciones estratégicas dentro de las redes empresariales globales: coordinación regional, gestión de información institucional, supervisión de inversiones y transferencia de conocimiento entre mercados.
Así, España no es únicamente un punto de tránsito financiero, sino un centro organizativo dentro de las estructuras de poder corporativo internacional.
Entender el mecanismo
La principal contribución de esta nueva edición no es confirmar que España sea un puente, sino explicar cómo funciona ese puente.
Ver más: Colombianos y venezolanos, los latinoamericanos que más cotizan en España: ¿cuál es el impacto?
El estudio documenta por primera vez la geografía completa de las cadenas de propiedad, los roles de las filiales trampolín y los destinos finales de la inversión latinoamericana en un contexto económico cada vez más multipolar.
En paralelo, el stock de inversión exterior latinoamericana se ha multiplicado por más de 16 desde comienzos del siglo XXI, reflejando la transformación estructural del proceso de internacionalización empresarial de la región.