Bloomberg — El gigante de la gestión de activos Franklin Templeton considera que el sistema de fondos de pensiones de México, valorado en US$500.000 millones, puede convertirse en un socio potencial para impulsar la infraestructura del país.
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Las firmas de inversión, conocidas como Afores, han aumentado con fuerza su tamaño en medio de reformas al sistema de ahorro obligatorio que ampliaron el número de trabajadores con acceso a una pensión y elevaron el nivel de contribuciones al ahorro para el retiro. En enero, los fondos administraban 8,5 billones de pesos (US$486.600 millones) en activos, y se espera que el ahorro total de los trabajadores en fondos de pensiones ascienda a 12 billones de pesos en 2030, según Consar, el regulador que los supervisa.
“Si se observa la trayectoria de crecimiento, eso impulsará los mercados locales y la inversión”, dijo la directora ejecutiva, Jenny Johnson, durante una entrevista en las oficinas de la firma en Ciudad de México.
Franklin Templeton prevé demanda por parte de los fondos de pensiones de productos accesibles como los ETF, así como de estrategias alternativas, siendo la infraestructura un segmento especialmente atractivo.
“Existe claramente el deseo de aprovechar ese capital para mejorar la infraestructura, que es una gran inversión porque a menudo genera un flujo de ingresos, lo cual resulta muy atractivo para las personas”, señaló Johnson.
El gobierno de México ha dicho que la inversión privada será clave para fortalecer la infraestructura del país, con el objetivo de que se inviertan US$323.000 millones hasta 2030. Este mes, el secretario de Hacienda, Edgar Amador, presentó un plan de inversión para unos 1.500 proyectos energéticos y de obras públicas, que serán financiados parcialmente con capital privado. Aún no se han dado a conocer los detalles sobre los vehículos específicos de inversión.
La calificadora Fitch Ratings señaló que el enfoque podría impulsar la actividad de la construcción y crear oportunidades de financiamiento, pero su ejecución “dependerá de si México puede ofrecer estructuras financiables que los inversionistas institucionales y los prestamistas puedan respaldar”.
Invertir en infraestructura de la mano de los fondos de pensiones del país, particularmente en energía y manufactura, podría ser un paso futuro, según el director comercial, Daniel Gamba.
“Es un ámbito en el que podemos ser creativos con los planes de pensiones y trabajar en estructuras híbridas” que inviertan tanto en activos mexicanos como internacionales, afirmó Gamba. “Creo que es una gran área de futura asociación con las Afores”.
Un marco regulatorio que permita desplegar capital con rapidez y ofrezca rendimientos atractivos será clave para el éxito del plan, agregó Johnson.
Franklin Templeton, que tiene oficinas en México desde hace 20 años, se muestra optimista sobre el futuro del país y prevé que se beneficiará de su proximidad con Estados Unidos, en un contexto en el que el vecino del norte busca reducir su dependencia de China.
“Somos muy positivos respecto a las perspectivas de México hacia adelante”, dijo Gamba. “No es solo por las Afores, sino porque cuando se observa el mundo y se ve que Estados Unidos necesita reconstruir parte de su manufactura, acudirán a México”.
Fusiones y adquisiciones, crédito privado
La firma, que ha protagonizado una ola de fusiones y adquisiciones durante la gestión de Johnson, probablemente reducirá el ritmo de compras en el futuro. Poco después de que asumiera como directora ejecutiva, Franklin Templeton anunció la adquisición de Legg Mason Inc en una operación que duplicó con creces sus activos bajo gestión, y desde entonces ha realizado otras adquisiciones de gran tamaño.
“Cuando miramos hacia adelante, el listón es mucho más alto”, dijo Johnson, al agregar que las adquisiciones recientes buscaban sumar capacidades que la firma no tenía o participar en tendencias seculares.
“Los tipos de adquisiciones que haríamos serían complementarias en geografías”, afirmó, al señalar un acuerdo reciente para adquirir la firma de crédito privado Apera Asset Management, que elevó los activos bajo gestión en crédito alternativo a US$90.000 millones. “Buscaríamos más gestión de activos local”.
Las inversiones en crédito privado —que han sido criticadas por los riesgos que implican— deben analizarse por segmentos y no como una categoría amplia, dijo Johnson. Destacó la deuda inmobiliaria, el crédito respaldado por activos y el crédito estructurado como oportunidades atractivas, mientras que el crédito privado con grado de inversión podría no ofrecer una prima suficiente frente a la iliquidez que implica.
“La clave es no analizarlo de manera general”, afirmó. “Nunca se observa una cartera de renta fija de esa manera. Hay que hacer el trabajo como en cualquier análisis de crédito”.
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