Bloomberg — La rentabilidad de Porsche AG se mantuvo a pesar de otra fuerte caída en las ventas de vehículos, ya que la demanda de su modelo de gama alta 911 y de sus variantes de alto precio ayudó a amortiguar el descenso en China.
El fabricante de coches deportivos registró un margen operativo del 6,9% en los primeros nueve meses, lo que supone un aumento respecto al mismo periodo del año anterior, en el que apenas se registraron resultados positivos, cuando los elevados gastos de reestructuración lastraron los beneficios.
Según un comunicado emitido este martes, unos precios favorables y una gama de modelos más variada impulsaron los beneficios a pesar de la caída de los ingresos, mientras que la venta de activos potenció la generación de efectivo. Los resultados sugieren que Porsche está empezando a estabilizar sus resultados, incluso mientras reduce su actividad para adaptarse a un mercado estructuralmente más difícil.
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El CEO, Michael Leiters, está trabajando para renovar una fórmula de beneficios basada en la fuerte demanda china, la elevada utilización de la capacidad de producción y un flujo constante de nuevos modelos lucrativos. Estos tres factores se han debilitado a la vez, mientras que los aranceles estadounidenses y los costosos cambios de rumbo de Porsche en materia de vehículos eléctricos han llevado a la división de coches deportivos de Volkswagen AG, que cotiza en bolsa, a realizar un gasto considerable justo cuando sus antiguos motores de crecimiento se desvanecen.
Las entregas cayeron un 16% en los primeros nueve meses, lo que lastró los ingresos, a pesar de que los precios y la gama de modelos ayudaron a amortiguar el impacto. El beneficio operativo se recuperó notablemente con respecto al año anterior, cuando la empresa asumió elevados costos relacionados con su reestructuración estratégica. Porsche mantuvo sus previsiones para todo el año de un margen operativo del grupo de entre el 5,5% y el 7,5%, y unos ingresos de entre 35.000 millones de euros (US$39.100 millones) y 36.000 millones de euros.
El flujo de caja también mejoró, gracias en gran medida a la venta de las participaciones de Porsche en Bugatti Rimac y Rimac Group. Estas desinversiones generaron unos ingresos de casi 1.000 millones de euros y reforzaron la situación financiera de la empresa.
Las acciones de Porsche subieron alrededor de un 3,3% en Tradegate antes de la apertura de los mercados europeos.
La fortaleza del 911
El 911 sigue siendo la defensa más sólida de Porsche. Las entregas de este deportivo aumentaron incluso mientras el negocio en general se contraía, y los compradores siguieron decantándose por las costosas versiones GTS, Turbo y GT. Esa combinación está ayudando a compensar la caída en China y las carencias dejadas por el Macan y el 718 con motor de combustión.
Aun así, no puede compensar por completo las plantas y las operaciones de desarrollo diseñadas para volúmenes mucho mayores. La primera tarea de Leiters es reducir el tamaño de Porsche de cara a una época más difícil. La empresa tiene previsto eliminar más de 9.000 puestos de trabajo, reducir el número de directivos en un 40% y rebajar el volumen anual necesario para alcanzar el umbral de rentabilidad a unas 200.000 unidades. Asimismo, está reduciendo el gasto en desarrollo y concentrando los recursos en un número menor de proyectos más rentables.
A continuación, Porsche pretende avanzar de forma decisiva hacia el segmento de gama alta. La estrategia incluye aumentar los precios de sus deportivos más exclusivos en torno a un 20%, ampliar la oferta de modelos a medida y orientados a circuito, e introducir modelos por encima del 911.
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