Se terminó la caída de los precios de los relojes de segunda mano.
Tras cinco años de subidas y bajadas, los precios de los relojes de segunda mano están actualmente en constante aumento. La evolución a partir de este momento dependerá de si se pueden mantener dos tendencias: el alza de los precios de los relojes nuevos y el repunte de los mercados bursátiles. Aunque hay muchas posibilidades de que se cumpla la primera, la segunda parece menos segura.
La montaña rusa que han experimentado los precios de los relojes en el mercado secundario tuvo su inicio durante la pandemia, cuando los consumidores, con las arcas llenas por las ganancias obtenidas con las criptomonedas y los pagos de estímulo, empezaron a comprar modelos de segunda mano en línea.
Sin embargo, la burbuja estalló en la primavera de 2022, cuando el bitcoin se hundió y las tasas de interés subieron, lo que obligó a los especuladores que habían pedido préstamos para financiar sus colecciones a vender.
El informe más reciente de Morgan Stanley y la plataforma de investigación WatchCharts reveló que los precios de 300 modelos de 10 marcas subieron un 1,9% durante el último trimestre de 2025, si se compara con los tres meses anteriores. Este crecimiento se basa en las mejoras observadas a inicios de año.
El índice Bloomberg Subdial Watch, basado en los 50 relojes más negociados por valor de transacción, ha alcanzado su nivel más alto en más de dos años.
Este punto de inflexión es un reflejo de la tendencia en el costo de los relojes nuevos. Los aranceles han forzado a los fabricantes de relojes a elevar los precios en los Estados Unidos, y algunos también los han ajustado a nivel mundial.
Rolex SA, que se había abstenido de subir los precios el otoño pasado, se sumó a la tendencia este mes, con un alza estimada del 6%.
Con el aumento de los precios, cada vez más compradores recurren al mercado de segunda mano, donde, a excepción de las tres principales marcas privadas (Patek Philippe, Rolex y Audemars Piguet), la mayoría de las marcas se comercializan a un precio inferior al de venta al público.
Si a esto le sumamos el repunte del Bitcoin (XBT) y el hecho de que las acciones globales establecieron un récord en el 2025, no es de extrañar que los precios secundarios subieran un 4,9% el año pasado, el primer aumento desde 2021.
La recuperación actual parece ser más amplia que la mejora observada a principios de 2025.
En aquel momento, los aumentos fueron liderados por Patek Philippe, Rolex, Cartier (de Cie Financiere Richemont SA) y Omega (de Swatch Group AG), mientras que los precios de otras marcas siguieron bajando. Sin embargo, en el último trimestre, 21 de las 35 marcas que siguen Morgan Stanley y WatchCharts registraron ganancias.
Cada vez más compradores se dan cuenta de que con descuentos promedio de entre el 30% y el 40% en modelos nuevos de marcas fuera de las tres principales, se pueden conseguir buenas ofertas.
Esta recuperación también podría reflejar lo que está sucediendo en el mercado de relojes nuevos. Según Vontobel Equity Research, también se ha observado una disparidad entre el rendimiento superior de las marcas más codiciadas y el del resto del mercado.
Sin embargo, en una señal alentadora para el sector en general, las ventas de la división relojera de Richemont registraron un aumento del 7% (excluye fluctuaciones monetarias) en los tres meses anteriores al 31 de diciembre, lo que superó con creces las expectativas de los analistas. Esta división excluye a Cartier, pero incluye marcas como Jaeger-LeCoultre, A. Lange & Söhne, Vacheron Constantin e IWC Schaffhausen.
Cobrar más sin duda influyó. Pero el volumen de ventas también aumentó, con una demanda distribuida entre marcas y geografías, especialmente en EE.UU. y Medio Oriente. Es probable que las decisiones estratégicas también hayan contribuido.
Richemont está aplicando la estrategia que ayudó a Cartier a convertirse en el reloj favorito de la Generación Z al relanzar el modelo más conocido de Jaeger-LeCoultre, el Reverso, y podría estar funcionando. (Los tamaños más pequeños, en particular, están demostrando ser populares).
¿Puede sostenerse la recuperación del mercado secundario?
El encarecimiento de los relojes nuevos es un factor que podría seguir impulsando el valor de los relojes de segunda mano.
Si bien las subidas arancelarias no deberían repetirse este año (el impuesto suizo se redujo de un punitivo 39% al 15% en noviembre), los relojeros se enfrentan a un alza de los costes debido al encarecimiento del oro y a la depreciación del dólar frente al franco suizo, lo que implica que deben vender más relojes en EE.UU. o subir los precios para generar el mismo valor de ventas.
También existen ciertas peculiaridades del mercado que podrían contribuir a mantener altos los precios y el interés.
Por ejemplo, el Panthere de Cartier, que ha liderado la moda de relojes más pequeños, principalmente de oro. Su popularidad está impulsando otros modelos, como el Lady Datejust de 26 mm de Rolex, que se discontinuó en 2015. Ese diminuto Rolex, que conserva la misma estética tradicional del Panthere, se puede adquirir por casi la mitad del precio de un modelo nuevo similar de la marca.
En consecuencia, varios Lady Datejust de 26 mm fueron los modelos Rolex con mejor rendimiento en el 2025, según WatchCharts.
Para los fabricante de relojes, un mercado secundario más fuerte es un arma de doble filo. Si bien el aumento de precios es un buen indicador del atractivo de una marca, los consumidores que compran modelos usados desvían las ventas de los nuevos lanzamientos.
Una forma de contrarrestar esta tendencia es que los relojeros se adentren en el negocio de la reventa, como lo ha hecho Rolex.
Las ventas a través de su Programa de Usados Certificados superaron los US$500 millones en 2025, frente a los US$319 millones de 2024, según Morgan Stanley y WatchCharts.
Aun así, la fortaleza del mercado de segunda mano sigue siendo frágil.
Si bien se ha evitado una nueva disputa comercial, las sacudidas de las acciones y los bonos de la semana pasada son un recordatorio de que la confianza de los compradores puede verse rápidamente destrozada por las turbulencias económicas y políticas.
Incluso en medio del resurgimiento, los aficionados a los relojes están menos entusiasmados que hace unos años, cuando muchos compraban relojes para revenderlos y obtener ganancias. Marcados por el colapso de hace cuatro años, cada vez más compradores temen pagar de más.
Así que, si estás pensando en invertir en un buen accesorio para la muñeca, aún hay ofertas. Pero el tiempo apremia.
Esta nota no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial de Bloomberg LP y sus propietarios.
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